«Mantengo mi firme compromiso de convocar nuevas elecciones mañana mismo, si el candidato [Tomás Merina] retira su demanda judicial«. «La tesorería del Icomem está estable […] rondan los 4 millones de euros«. «En mi humilde opinión, tendría sentido presentar un recurso» a la sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid, que ha desestimado la querella presentada por el Icomem contra su exsecretario, Armando Fernández, y su asesor José Luis Antolín.
Son solo otros titulares para esta entrevista a Manuel Martínez-Sellés, presidente en interinidad del Ilustre Colegio de Médico de Madrid (Icomem), cuando está a punto de cumplirse un año de las últimas elecciones a la corporación, que ganó la candidatura de Tomás Merina, (después, anulada). Desde entonces, el Icomem permanece sumido en una situación de excepcionalidad.
Durante este tiempo Martínez-Sellés ha optado por permanecer en silencio. Un perfil bajo, del que ha salido, tímidamente, con esta entrevista que se ha realizado por medio de un cuestionario, enviado por correo electrónico, y que el presidente ha modificado, reformulando cuestiones y dejando varias preguntas sin respuesta, las relativas a procesos judiciales contra Jesús Gallardo y su empresa Acrecienta, entre otras.
En todo caso, el presidente del Icomem aporta luz a su visión sobre el futuro del Colegio, sus cuentas, la interinidad de su presidencia y las elecciones, en esta entrevista donde se ha respetado, tanto el orden como la formulación de las preguntas enviadas desde el Icomem. Lean y juzguen ustedes.
Pregunta.
¿Cómo valora las cuentas del año 2024 y por qué se ha retrasado tanto en entregarse por parte del auditor EY (Ernst&Young), su auditoria?
Respuesta.
Estamos muy contentos con las cuentas y la auditoría. Las cuentas hablan por sí solas y todos nuestros colegiados las pueden consultar. Reflejan equilibrio, una tesorería sin tensiones y una gestión prudente, en un año especialmente exigente desde el punto financiero, por incluir el sobrecoste de la realización de elecciones y la finalización de la, tan necesaria, rehabilitación integral de nuestras sedes.
Claro que hemos hecho una inversión fuerte en la reforma del Colegio, pero, bien planificada, sin poner en riesgo la salud económica del Colegio y con visión de futuro. Es una inversión que se recuperará con creces en los años venideros. Cualquiera que haya pasado por el Colegio puede comprobar el resultado y los resultados ya están a la vista: nunca habíamos tenido tantos actos, congresos, cursos, presentaciones de libros, con la consiguiente visibilidad y beneficio económico.
Respecto al retraso de la auditoría. Ha sido un ejercicio complejo, con muchos movimientos patrimoniales que han exigido trazabilidad contable exhaustiva. Los auditores de EY han aplicado sus procedimientos con el rigor que se espera. Además requerimientos y solicitudes externas la han ralentizado. Pero la auditoría es clara y muestra una gestión pulcra y sólida. Todos lo pueden comprobar en nuestro nuevo portal de transparencia, del que estamos muy orgullosos.
P.
Se ha hablado de una supuesta debilidad financiera del Colegio. ¿Puede aclarar cuál es la situación real de la tesorería?
R.
Fake news interesadas. No existe ninguna debilidad, la tesorería es estable. En el último Pleno se informó de que ronda los 4 millones de euros. La auditoría de EY confirma que no hay tensiones de caja, ni deudas relevantes, ni riesgos que comprometan los servicios o la actividad colegial. Nuestros colegiados seguro que distinguen entre crítica legítima y estrategias de desgaste injustificadas. Aceptamos lo primero, pero rechazamos lo segundo. El Colegio está bien gestionado y es financieramente fuerte.
P.
Ha habido críticas a su continuidad al frente del Colegio. ¿Por qué no se han convocado elecciones?
R.
Porque no se puede. Paso a resumir la situación: 1) Un mes antes de las elecciones denunciamos que un candidato no cumplía el requisito mínimo de ser médico en activo; 2) tras las elecciones la Comisión de Recursos del Icomem, en un dictamen muy claro, nos da la razón, impidiendo que el candidato ganador tome posesión; 3) ese mismo día decidimos convocar nuevas elecciones, a las que expresamente comuniqué que no me presentaría; 4) el candidato no aceptó el dictamen del órgano colegial y solicitó medidas cautelarísimas y cautelares, ambas ya denegadas por el juez, pero ha persistido en la judicialización del proceso, lo que impide una nueva convocatoria electoral; 5) mantengo mi firme compromiso de convocar nuevas elecciones mañana mismo, si el candidato que no cumple con ese requisito mínimo retira su demanda judicial.
En definitiva, ni yo ni mi junta directiva estamos aquí por voluntad propia, ni por aferrarnos al cargo. Estamos porque la ley así lo exige. Nuestro compromiso es claro: en cuanto finalice el procedimiento judicial se convocarán elecciones.
P.
¿No implica esto un menoscabo de los derechos de este candidato electo?
R.
No. El requisito imperativo de estar en activo para acceder a la presidencia está no solo en nuestros estatutos, sino también en la ley de colegios profesionales. Mi opinión es que tiene toda la lógica, porque solo ejerciendo se puede ser consciente de los problemas de la profesión. En cualquier caso, como decía, es la ley. Además, hay jurisprudencia, ya que hace años se dio una circunstancia similar en el Consejo General de Enfermería y el juez dictaminó que es un imperativo legal para acceder a la presidencia. Un médico jubilado tiene otros derechos, y me consta que se ejercieron en su momento, como cobrar una pensión o darse de baja como colegiado activo en el Colegio, pasando a colegiado honorífico sin pago de cuotas. Claro que se puede presentar en una candidatura, pero en otros puestos, como en la vocalía de jubilados. Y no es por tener más de 70 años, ya que tenemos colegiados con edades avanzadas que siguen estando en activo.
P.
El Sr. Merina ha hablado de «oscurantismo» en el Icomem. ¿Cómo responde a esta situación?
R.
Como he comentado más arriba acabamos de inaugurar un portal de trasparencia. Nada más lejano al oscurantismo.
P.
¿Cómo ve el futuro con los procesos judiciales aún en marcha y su Presidencia en interinidad?
R.
Me veo como cuando estás de guardia y no viene el que te tiene que relevar. Sigues hasta que llegue la persona capacitada para ejercer esa función. No hay otra. Espero que esto se resuelva pronto. Mientras, el Colegio sigue funcionando con normalidad, con todos los servicios. Desde esta Junta Directiva hemos mantenido siempre una actitud de responsabilidad. No hemos promovido la vía judicial ni la buscamos. La situación legal que atraviesa hoy el Colegio es consecuencia directa de las múltiples acciones judiciales que ha interpuesto Tomás Merina. Cada una de ellas ha ido complicando aún más un escenario ya delicado, bloqueando los cauces ordinarios y prolongando una situación que nadie en esta Junta ha deseado. Todos sabemos que los tiempos judiciales no los marca el Colegio. Mientras no haya una resolución firme, no podemos dar el paso que todos en la Junta Directiva estamos deseando dar de convocar elecciones.
P.
¿Qué valoración hace de la reciente sentencia absolutoria del exsecretario y exasesor jurídico del Colegio?
R.
Lo primero, respetar siempre las decisiones judiciales. También aquí animo a ir a las fuentes y leer la sentencia. La Audiencia no ha considerado probados los hechos en el plano penal, pero el propio tribunal reconoce que hay indicios de actuaciones inadecuadas. En esto, como en todos los temas judiciales, seguiremos las recomendaciones de nuestra asesoría jurídica. En mi humilde opinión tendría sentido presentar un recurso.
P.
En su declaración ante el juez por la querella contra Fernández y Antolín, negó que las firmas de los contratos de determinadas actas fueran suyas ¿Cómo explica que en el primer año de su llegada al Icomem se produjeran situaciones tan anormales, como falsificaciones de firmas, dimisiones en bloque, querellas…)?
R.
Respecto a las falsificaciones de firmas, en cuanto detecté que se estaban produciendo, dejé de firmar en papel y, desde hace años, ya solo hago firma electrónica. Los motivos por los que se hayan producido lo sabrán los que las hayan realizado y tendrá que determinarlo el juez. Respecto a lo que llama dimisiones en bloque, también tenderían que contestar los miembros de la junta que dimitieron en su momento. Yo solo puedo decir que se produjeron cuando tuvimos que defender el Colegio en una disputa judicial contra la empresa Palacios y Congresos por una cantidad económica muy elevada. Todos los miembros de la junta que estamos en el Colegio de forma activa decidimos seguir el consejo de la asesoría jurídica y mantener una postura firme en defensa del interés de nuestra corporación. Hay que aclarar que esta disputa venía de la junta directiva previa y nosotros continuamos exactamente la misma línea jurídica que estaba siguiendo la junta del Dr. Sánchez Chillón. Además, esta disputa judicial se resolvió favorablemente a los intereses del Colegio, lo que nos ratifica en lo acertado de nuestra decisión.
P.
¿Qué mensaje quiere trasladar a los colegiados en este momento?
R.
El Colegio no solo está funcionando, sino que lo está haciendo bien. Lo pueden comprobar en la web, newsletter y revista. Todas hechas con recursos propios del Colegio. Voy a poner dos ejemplos de importantes logros de este último año. El primero es que estamos ultimando los acuerdos con el Ministerio para lograr el tan ansiado museo Ramón y Cajal y con otras sociedades médico-científicas para incorporar colecciones museísticas. Yo espero que esto sea el embrión del Museo Nacional de la Medicina que nos comprometimos a promover con la firma del acuerdo de Atocha. El segundo es que hemos firmado con la Comunidad de Madrid el convenio de valoración de la discapacidad. Es un acuerdo que va a ser muy beneficioso para nuestros colegiados que quieran realizar estas valoraciones de forma telemática y para miles de pacientes que están esperando para acceder a las ayudas a las que tienen derecho.
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