Ha pasado en diez años de un modelo de ‘me-too’ a superar a los cinco principales países europeos en anticuerpos monoclonales, biespecíficos y ADC.
Durante la última década, el sector farmacéutico chino ha pasado de ser considerado un mero productor de copias a una potencia innovadora que amenaza la hegemonía de Estados Unidos y Europa. Un informe de la consultora GlobalData revela que esta transformación ha sido posible gracias al movimiento estratégico del gobierno chino, decidido a impulsar la innovación de medicamentos estableciendo un marco de reformas regulatorias e incentivos a la I+D.
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