Una investigación sobre más de 2.700.000 mujeres revela que el riesgo de desarrollar patología cardíaca fue un 81% mayor entre las que tenían miomas comparadas con las que no.
El riesgo de enfermedad cardíaca a largo plazo en mujeres diagnosticadas con miomas uterinos fue un 81% mayor que en mujeres sin este tumor fibroide, según una nueva investigación que se publica en The Journal of the American Heart Association, revista de la Asociación Americana del Corazón (AHA).
A pesar de su elevada prevalencia -los miomas uterinos suponen la patología ginecológica de origen benigno más frecuente-, “los miomas son poco estudiados y poco comprendidos”, afirma la autora de la investigación, Julia D. DiTosto, de la Facultad de Medicina Perelman de la Universidad de Pensilvania, en Filadelfia. “Algunos estudios han demostrado que los miomas y las enfermedades cardiovasculares comparten vías biológicas, como el crecimiento de células musculares lisas, la acumulación excesiva de tejido conectivo fibroso, la calcificación y las respuestas inflamatorias”.
DiTosto encabeza una investigación que ha analizado una base de datos estadounidense con información sanitaria entre 2000 y 2022. Estudiaron a más de 450.000 mujeres (con una edad promedio de 41 años) con miomas, en comparación con casi 2.251.000 mujeres sin diagnóstico de ellos. Durante la década siguiente, los investigadores controlaron la incidencia de enfermedad arterial coronaria (incluido infarto de miocardio), enfermedad cerebrovascular (ictus y afecciones relacionadas) y la enfermedad arterial periférica.
A los 10 años, más del 5,4% de las mujeres con miomas habían experimentado un evento cardiovascular en comparación con el 3% de las mujeres sin mioma.
“Nuestros hallazgos sugieren que los fibromas pueden servir como un marcador importante para identificar a las mujeres con riesgo cardiovascular elevado, con un riesgo aumentado y sostenido que persiste hasta 10 años después del diagnóstico”, afirma la investigadora.
Las mujeres diagnosticadas con fibromas uterinos tenían un mayor riesgo de enfermedad cardíaca en todos los grupos poblacionales estudiados (blancos, negros, hispanos y asiáticos). Además, el estudio mostró que entre las mujeres más jóvenes, menores de 40 años, el riesgo de enfermedad cardiovascular fue 251% mayor (más de 3,5 veces más probable) en aquellas con miomas en comparación con aquellas sin miomas.
Confirmar los hallazgos
Entre las limitaciones del estudio, cabe mencionar que es posible que aún no se hayan diagnosticado miomas en las mujeres del grupo de comparación. Si bien los investigadores intentaron considerar el posible infradiagnóstico, esta limitación podría haber afectado en cierta medida los resultados.
No obstante, DiTosto declara que “la solidez de la relación entre el riesgo de enfermedad cardíaca y los miomas uterinos fue sorprendente”, aunque añade que “sin embargo, es importante destacar que se necesita más investigación para confirmar estos hallazgos en otras poblaciones antes de implementar cambios formales en las directrices de evaluación del riesgo cardiovascular”.
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