Los niños de entre tres y seis años que hacen un mayor uso de pantallas tienen un sueño de peor calidad y más problemas emocionales y de conducta, según un estudio realizado en España, que alerta del impacto de estos dispositivos sobre la salud mental.
La recomendación de la Asociación Española de Pediatría (AEP)1 es que los niños no utilicen pantallas antes de los seis años, y estos expertos también advierten que abusar de estos dispositivos tiene efectos negativos sobre el sueño o la alimentación, además de aumentar su riesgo cardiovascular, entre otras afecciones.
Recibe cada semana las claves de salud, sanidad y ciencia



