
Está comprobado la importancia que tiene para la salud mantener una dieta equilibrada. En este sentido, existe un alimento rico en muchas propiedades, y que es importante consumir con frecuencia. Nos referimos a los frutos secos. Es importante su consumo. Con ello mantenderemos una buena salud cardiovascular; reduciremos el riesgo de enfermedades crónicas; alejaremos la diabetes tipo 2; la hipertensión o los niveles de colesterol. En resumen, los frutos secos son recomendados en cualquier dieta. Son una barrera de contención frente a muchas enfermedades gracias a sus múltiples propiedades.
Estamos ante un estudio de la Unidad de Nutrición Humana de la Universitat Rovira i Virgili (URV), el Institut d’Investigació Sanitària Pere Virgili (IISPV) y el CIBEROBN. Este estudio ha demostrado que el consumo frecuente de frutos secos conlleva mejoras en la función cognitiva y ralentiza su deterioro.
Para llegar a esta conclusión se han obtenido datos de más de seis mil adultos con sobrepeso y síndrome metabólico. Al estudiarlos observaron que aquellas personas que tomaban frutos secos frecuentemente, al menos tres raciones por semana, presentaron mejoras en la función cognitiva. También ralentizaban el deterioro cognitivo. Esto no ocurría en aquellos participantes en el estudio que comían con menos frecuencia este tipo de alimentos, o que, simplemente, no los consumían.
Los resultados sugieren que los frutos secos pueden tener un efecto beneficioso sobre la cognición y la prevención del deterioro cognitivo relacionado con la edad. Además, tienen una capacidad potencial reducir el riesgo de enfermedades neurodegenerativas como la enfermedad de Alzheimer y otras demencias.

El doctor Jordi Salas Salvadó, investigador principal del estudio, catedrático de Nutrición y Bromatología de la URV y responsable del Grupo de Investigación Alimentación, Nutrición, Desarrollo y Salud Mental (ANUT-DSM), del IISPV y el CIBEROBN ha señalado que están entusiasmados con los hallazgos de este estudio. Respalda la idea de que una alimentación saludable, que incluya el consumo frecuente de frutos secos, puede desempeñar un papel importante en el mantenimiento de un correcto estado cognitivo a medida que envejecemos. En esta línea señala que los resultados de este estudio sugieren que los frutos secos podrían ser considerados como parte de una estrategia dietética global. Se trataría de promover la salud cerebral y reducir el riesgo de deterioro cognitivo.
Este análisis de la capacidad protectora de los frutos secos tuvo también en cuenta algunos hábitos de las personas que participaban; en todos los casos, estos alimentos salieron triunfantes.
Por su parte, Nancy Babio, dietista nutricionista, profesora agregada de la misma universidad y corresponsable del grupo de investigación ANUT-DSM, del IISPV, define a los frutos secos como un tesoro para la salud cognitiva.

La razón está en sus propiedades. Son ricos en nutrientes esenciales, como ácidos grasos insaturados, vitamina E y otros antioxidantes y fitoquímicos; éstos desempeñan un papel fundamental en el mantenimiento óptimo de la cognición.
Un consumo regular de tan solo unos 30 gramos al día puede ser, según la doctora Babio, «una estrategia simple y efectiva para proteger contra este deterioro cognitivo. Este deterioro que está relacionado con la edad, y es una opción saludable y accesible para todos».
El estudio destaca la importancia de adoptar una alimentación saludable y equilibrada. Una alimentación que debe incluir el consumo regular de frutos secos, como una estrategia potencial para mantener la función cognitiva en la edad adulta. A medida que nuestra sociedad envejece, es fundamental promover la conciencia sobre los beneficios de una alimentación adecuada y fomentar hábitos saludables para el bienestar cerebral y general a largo plazo.
(Fotografía de cabecera: El Periódico de Aragón)


