El uso de una nueva infusión terapéutica revoluciona el tratamiento para la forma más avanzada de esta alteración neurodegeneración, cuando los fármacos habituales ya no sirven para controlar los síntomas
“Soy el único de mi familia que tiene párkinson, la enfermedad puede afectar a cualquiera. A mí me vino totalmente de la nada”. Cuenta a Papel Damian Gath (52 años, Reino Unido) y explica con alegría cómo gracias a un nuevo tratamiento que le ha devuelto la mayoría de sus facultades físicas y verbales después de luchar con los síntomas de la neurodegeneración durante más de 10 años.


