Este trastorno afectivo es una forma de expresión de dolor que se manifiesta con síntomas psíquicos y somáticos, por lo que para el diagnóstico y tratamiento de la depresión es muy importante valorar el entorno del paciente.
La depresión es un trastorno del estado de ánimo, que se traduce en un estado importante y continuado de decaimiento y claudicación psicológica y biológica del paciente, y pérdida de interés o placer en actividades que antes se disfrutaban. Se manifiesta a través de síntomas psíquicos (pudiendo aparecer desinterés, tristeza, desmoralización, disminución de la autoestima…) y somáticos (pudiéndose presentar en forma de pérdida del apetito, disminución del peso corporal, astenia, alteraciones del sueño con periodos de insomnio y de somnolencia, etcétera), e incluso puede desencadenar en sentimientos de culpa o inutilidad, y en pensamientos de muerte o suicidio.


