El baile aporta a los niños valiosos beneficios para su cuerpo y su mente, y es una excelente manera de socializar. Conoce cómo favorece su desarrollo, y su poder terapéutico en casos de autismo o TDAH, y cuándo y cómo empezar.
En cuanto un niño oye música tiende a ponerse a bailar de forma espontánea –hasta los bebés lo hacen–, con más o menos ritmo, dando rienda suelta a su expresión corporal. Es una actividad lúdica para los menores pero, además, y sin darse apenas cuenta, están haciendo un ejercicio realmente saludable tanto para su cuerpo, como para su mente.








