La institución incorpora una nueva herramienta que mejora el confort y permite el movimiento de la mujer embarazada a través de la monitorización inalámbricas durante el proceso de parto
Esta herramienta, Smart Part, es un proyecto de innovación tecnológica que ha modernizado todos los equipamientos de maternidad de los hospitales de la institución
El nuevo sistema permitirá la recogida de datos mediante el monitoreo del feto a través de transductores inalámbricos
Es un proyecto holístico en el abordaje del parto, con Vall d’Hebron y el Hospital Universitario Arnau de Vilanova de Lleida como centros pioneros, que tratan el proceso desde la perspectiva de la seguridad, el bienestar de la madre y del bebé, así como la mejora y optimización de los protocolos y la investigación
Los hospitales del Institut Català de la Salut (ICS) han desarrollado un proyecto de innovación tecnológica que ha modernizado los equipamientos de maternidad. Se conoce como Smart Part, y ha permitido la mejora y renovación del equipamiento disponible en los hospitales de la institución para la atención durante el parto. Uno de estos equipamientos son los transductores inalámbricos, unos dispositivos que permiten monitorizar al feto durante el parto sin que las madres tengan que estar conectadas físicamente al monitor.
Smart Part se compone de un programa informático y de máquinas que controlan el bienestar del feto y también el de la madre, así como de un cuadro de mando (Business Intelligence). Este sistema permitirá que todos los hospitales del ICS con maternidad (Hospital Universitario Joan XXIII, Hospital Universitario Doctor Josep Trueta, Hospital Universitario Germans Trias i Pujol, Hospital Universitario Verge de la Cinta, Hospital Universitario Vall d’Hebron y Hospital Universitario Arnau de Vilanova de Lleida) puedan recoger los datos del feto en tiempo real y, así, controlar mejor su desarrollo.
En este sentido, la doctora Anna Suy, jefa de Sección de Obstetricia del Hospital Universitario Vall d’Hebron, destaca que “el hecho de que los hospitales dispongan del mismo sistema de recogida de datos y puedan compartirlos ofrece un potencial, tanto en investigación como en mejora de la calidad asistencial, que no se había visto nunca”. Con un único programa informático, Smart Part pretende establecer un protocolo común de procedimientos en el ICS, con el objetivo de situar a los hospitales en el máximo nivel de atención al parto y unir las experiencias de todos los centros.
El proyecto, que fue pionero en el Hospital Universitario Vall d’Hebron y en el Hospital Universitario Arnau de Vilanova de Lleida, supone diversos beneficios para la madre. María José Pelegay, jefa de Sección de Obstetricia del mismo hospital, explica que “el beneficio que supone para la madre poder disponer de estos transductores es que antes estaban conectados con un cable a la máquina, y ahora son inalámbricos, lo que permite que la movilidad de la madre sea total, hasta 100 metros del monitor, y que pueda caminar y pasear sin perder la señal ni el control del feto”.
Raquel Cánovas, subdirectora de Tecnología Médica de Vall d’Hebron, señala que “las nuevas tecnologías wireless permitirán el libre movimiento durante el parto de más de 10.000 madres al año en Catalunya. Es una solución que sitúa el parto en los hospitales del ICS en el máximo nivel de excelencia y confort”. Por su parte, Vanessa Bueno, comadrona y supervisora de Urgencias de Vall d’Hebron, enfatiza que “el hecho de que el monitoraje sea inalámbrico permite caminar por la habitación, cambiar de postura con frecuencia e incluso ducharse o sumergirse en agua. Esto mejora el confort y el dolor, y facilita la salida del bebé. De esta forma, se empodera a la mujer, que gestiona y controla el proceso del parto”.
No solo se benefician las madres del proyecto Smart Part, también los profesionales. “Para nosotros supone poder proporcionar intimidad y confort a la mujer en el box, ya que podemos vigilar el monitor desde nuestra zona de trabajo y sin necesidad de oír el latido, logrando así zonas asistenciales más relajadas y tranquilas”, explica Anna Monsó, supervisora del Bloque Obstétrico y Ginecológico del Hospital Arnau de Vilanova de Lleida.
Además, con la instalación de este sistema, los profesionales que intervienen en el proceso del nacimiento podrán reunirse diariamente en una sala donde visualizarán y analizarán los monitores en una misma pantalla, y organizarse de forma multidisciplinar.
Monsó también detalla que reducir el ruido en el área ya es un beneficio, tanto para los profesionales como para las familias, porque disminuye el estrés auditivo. Por otro lado, explica que ahora tienen más libertad para poder realizar el control sin tener que estar pendientes ni visual ni auditivamente del monitor.


