Isabel Campos del Portillo es Diplomada en Dietética y Nutrición por la Universidad Complutense.
Está en posesión del Máster en Calidad y Seguridad Alimentaria, y en el de Cineantropometría y Nutrición deportiva.
Experta en trastornos de la conducta alimentaria, tiene una amplia experiencia profesional. Ha ejercido como nutricionista en el Hospital Quirónsalud Toledo. Es miembro activo del Grupo de Trabajo sobre TCA de la Sociedad Española de Nutrición y Metabolismo; es coautora de la actualización 2023 del consenso para el manejo nutricional de la anorexia nerviosa.
Isabel Campos enfoca el tratamiento nutricional hacia la recuperación no solo física y nutricional sino también conductual y relacional con la comida. Su experiencia en diversos ámbitos hacen de Isabel una profesional con una amplia capacidad para dar visibilidad y potenciar las múltiples oportunidades de la profesión del dietista-nutricionista desde el CODINMA. Además, colabora activamente en la regulación y calidad profesional dentro del ámbito nutricional. Actualmente es la decana del Colegio Oficial de Dietistas – Nutricionistas de la Comunidad de Madrid.
¿Qué aportan los nutricionistas a la sanidad española, y a la sociedad en general?
Respuesta.- Muchísimo. Somos los profesionales sanitarios especialistas en nutrición y salud, y desarrollamos nuestro trabajo en áreas muy diversas: asistencia clínica, salud pública, restauración colectiva, industria alimentaria, nutrición deportiva, comunicación, legislación alimentaria, educación o el ámbito sociosanitario. También formamos a otros profesionales sanitarios y cada vez hay más dietistas-nutricionistas doctorados, algo que nos enorgullece como colectivo. Además, contribuimos a la prevención y tratamiento de enfermedades y a promover entornos alimentarios más saludables y sostenibles. La nutrición es una herramienta clave de salud y estamos formados para aplicarla con rigor y responsabilidad.
¿Cuáles son actualmente los principales retos de los nutricionistas madrileños?
Respuesta.- Nuestra prioridad en esta legislatura es clara: integrar a los dietistas-nutricionistas en el Servicio Madrileño de Salud, especialmente en Atención Primaria. Es una necesidad urgente y un derecho de la ciudadanía. Además, trabajamos para que se reconozca y formalice nuestra presencia en el sistema educativo (desde primaria hasta universidad y formación profesional), en el ámbito sociosanitario y en la restauración colectiva. Es hora de que la nutrición ocupe el lugar que le corresponde en las políticas públicas.
“La colegiación es una garantía para la ciudadanía y para las instituciones”
¿Qué importancia tiene la colegiación para la garantía y calidad del paciente?
Respuesta.- Últimamente se ven a través de redes sociales muchas supuestas recomendaciones alimenticias que proceden de ‘expertos’ que realmente no lo son, y únicamente buscan su protagonismo en la red…
La colegiación es una garantía para la ciudadanía y para las instituciones. Nos asegura que quien ofrece atención nutricional es un profesional cualificado, con formación universitaria oficial y sometido a un código deontológico. Desde el Colegio vemos con preocupación el aumento de casos que nos llegan al canal de intrusismo: no solo hay otros profesionales sanitarios haciendo recomendaciones fuera de su ámbito, sino personas sin formación reglada, con titulaciones “de pacotilla”, que se dedican a pautar dietas y a dar consejos sobre salud. Esto no solo es una invasión de competencias, es un riesgo para la salud pública. Por eso insistimos tanto en la importancia de verificar que quien asesora en nutrición esté colegiado
En este sentido, ¿los ciudadanos cómo pueden reconocer que están recibiendo un consejo nutricional profesional y seguro?
Respuesta.- Lo primero es pedir siempre la titulación oficial y comprobar si esa persona está colegiada. Es importante distinguir entre intrusismo profesional y la invasión de competencias por parte de otros perfiles. En el Colegio contamos con un canal específico para denunciar posibles casos de intrusismo, y en nuestra web está disponible el listado de dietistas-nutricionistas colegiados. Es una forma sencilla de verificar si quien te está atendiendo es realmente un profesional cualificado.
DESCUBRE A… LA DRA. ISABEL CAMPOS DEL PORTILLO EN DIEZ PREGUNTAS
En términos generales, los españoles, y los madrileños en particular, ¿cuidan convenientemente su alimentación?
Respuesta.- Cada vez hay más interés por comer bien, y eso es positivo. Pero todavía arrastramos muchas ideas erróneas. A menudo se sigue asociando la alimentación saludable con hacer dieta restrictiva o aburrida, y eso no ayuda. Comer sano no es comer menos, es comer mejor, de forma flexible, variada y adaptada a cada persona y contexto. En eso también tenemos mucho que aportar desde la nutrición basada en la evidencia.
¿Qué podemos hacer para frenar la obesidad infantil?
Respuesta.- La clave está en la prevención, y debe abordarse desde todos los ámbitos: sanitario, educativo, comunitario y legislativo. Es fundamental actuar desde la escuela, en los centros de salud, apoyando a matronas y pediatras, formando a las familias, regulando la publicidad dirigida a menores, mejorando los menús escolares… La obesidad infantil no es una cuestión de elección individual, es un problema estructural de salud pública que necesita un abordaje integral.
“La educación nutricional en las escuelas, los espacios para desmontar bulos y mitos, y el acceso a fuentes fiables son fundamentales”
¿Debería haber más presencia de dietistas-nutricionistas en los centros escolares? ¿Cómo podría hacerse efectiva esta presencia?
Respuesta.- Sí, sin duda. Hay programas muy interesantes como los cribados de salud mental en colegios realizados a través de hospitales de la CAM. Yo personalmente veo una oportunidad ahí: incorporar un programa de salud integral donde los dietistas-nutricionistas estén incluidos en esas intervenciones puede marcar la diferencia. También podemos colaborar en diseñar formaciones para docentes, familias y alumnado desde un enfoque profesional, accesible y basado en evidencia. La educación alimentaria debe formar parte del currículo escolar, y nosotros podemos liderar ese proceso.
¿Qué papel juegan los dietistas-nutricionistas en enfermedades como la obesidad, la hipertensión, la diabetes, o la enfermedad renal…?
Respuesta.- Un papel esencial. Formamos parte del tratamiento, pero también somos clave en la prevención y en la detección precoz. Nuestra intervención mejora la evolución de muchas patologías, reduce complicaciones y puede acortar el tiempo de hospitalización. Incorporar dietistas-nutricionistas en los equipos sanitarios mejora la calidad asistencial y los resultados en salud.
“El hecho de que cada vez más se cuente en los medios de comunicación con dietistas-nutricionistas colegiados es también garantía de una comunicación fiable”
¿Qué se puede hacer para frenar la desinformación en materia de nutrición entre adolescentes especialmente en redes sociales?
Respuesta.- Desde mi perspectiva veo que es un reto complicado, porque la tecnología, la inteligencia artificial e Internet van muy por delante de la regulación. Pero hay algo que sí podemos hacer, que es formar ciudadanos críticos. La educación nutricional en las escuelas, los espacios para desmontar bulos y mitos, y el acceso a fuentes fiables son fundamentales. Desde el Colegio trabajamos para generar contenido riguroso y accesible, y también colaboramos con sociedades científicas para ofrecer una voz clara y profesional frente a tanto ruido. El hecho de que cada vez más se cuente en los medios de comunicación con dietistas-nutricionistas colegiados es también garantía de una comunicación fiable.
Para terminar… ¿Qué mensaje trasladaría a unos padres que se encuentran a un hijo le han diagnosticado obesidad o diabetes?
Respuesta.- El foco no debe estar en el niño, sino en el entorno y los hábitos familiares. Qué hábitos hay en casa, cómo se habla de la comida, qué relación tenemos como familia con el cuerpo y con la alimentación. Para mí esto es clave.
Es importante prevenir el estigma y las consecuencias emocionales que puede generar. Como nutricionista especializada en TCA veo muchas familias angustiadas por que su hijo pierda peso, y también veo a personas adultas con heridas de la infancia que crecieron bajo mucha presión y hoy sufren por ello. El cambio empieza desde el acompañamiento, no desde la culpa. Y si hace falta ayuda profesional, los dietistas-nutricionistas estamos para eso.


