Sanidad y Derechos Sociales lanzan a consulta pública el decreto para garantizar comidas saludables en los centros
Cerca de tres de cada diez pacientes de hospital o residencias se encuentran en riesgo de desnutrición, según los datos que maneja el Gobierno. Esta problemática no tiene solo un componente social sino también económico, dado que una persona que ingresa con síntomas de una mala alimentación ‘cuesta’ al sistema alrededor de 1.500 euros más. Esta cifra se puede llegar a doblar si la desnutrición se produce en el propio centro. “Vivimos en una sociedad en la que no está garantizado el comer bien en los lugares donde tenemos a la gente más vulnerable”, asume la ministra de Sanidad, Mónica García, que, de la mano del departamento de Derechos Sociales (con Pablo Bustinduy al frente), ultima un real decreto para garantizar la comida saludable en los hospitales y residencias. La premisa es básica: más verdura, fruta y legumbres y menos ultraprocesados, como galletas o fritos. “Queremos que los profesionales de la sanidad se involucren”, ha manifestado García. El Ejecutivo espera que la norma cristalice “pronto”, aunque ahora entrará en fase de audiencia pública.


