Las colas del baño de sitios públicos pueden hacer parecer que la respuesta es evidente, pero en realidad es sorprendentemente compleja. Descubre cómo la anatomía, las hormonas y los hábitos influyen en ir más o menos al baño.
¿ya paramos otra vez?” Es una queja común en los viajes familiares por carretera, y suele dirigirse a las mujeres. Desde comedias hasta monólogos, la idea de que las mujeres tienen vejigas más pequeñas se ha convertido en un chiste cultural. Pero ¿es anatómicamente correcta?


