Las denominadas arqueas, que prosperan en ambientes extremos de la Tierra, podrían ser la base de antibióticos de próxima generación para combatir bacterias resistentes.
Han sobrevivido durante miles de millones de años en ácidos hirvientes, respiraderos de aguas profundas y salares. Ahora, algunas de las formas de vida más antiguas de la Tierra –microbios llamados arqueas– ofrecen una nueva arma en la lucha contra una de las amenazas para la salud más urgentes de la actualidad: la resistencia a los antibióticos. Así lo pone de manifiesto un nuevo estudio publicado en Nature Microbiology, en el que investigadores de la Universidad de Pensilvania, en Filadelfia, Estados Unidos, han utilizado inteligencia artificial (IA) para identificar compuestos previamente desconocidos en las denominadas arqueas o Archaea que podrían impulsar el desarrollo de antibióticos de próxima generación.


