“La EPOC es una enfermedad crónica, pero su evolución puede estabilizarse”

El Profesor Javier de Miguel es Doctor en Medicina y Especialista en Neumología. Máster en Dirección y Gestión Sanitaria. Máster Universitario en Tabaquismo, EPOC, Déficit de alfa-1 antitripsina, Trastornos durante el Sueño, Enfermedades Pulmonar Intersticiales e Hipertensión Pulmonar. Magíster en Patología Trombótica. En la actualidad trabaja como Jefe de Sección en el Servicio de Neumología del Hospital General Universitario Gregorio Marañón. Además, es Jefe de Estudios de Formación Sanitaria Especializada en el mismo hospital y Profesor Titular del Departamento de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid.

En el ámbito de la investigación, ha trabajado de forma activa en diversas áreas, incluyendo la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), el asma, las infecciones, la apnea del sueño y la circulación pulmonar. En el caso de la EPOC, ha sido coordinador del documento “Criterios de derivación en EPOC. Continuidad asistencial“, en el que han participado las principales sociedades científicas implicadas en el manejo de esta enfermedad. Asimismo. es coautor del Proceso Asistencial Integrado (PAI) de la EPOC en la Comunidad de Madrid.

En cuanto a su participación en sociedades científicas, ha participado activamente en sociedades regionales (NEUMOMADRID) y nacionales (SEPAR), formando parte del comité científico y del comité de congresos de ambas. Además, ha sido coordinador del área de EPOC y circulación pulmonar en ambas sociedades. También ha obtenido 34 premios por su actividad científica, entre ellos el “Primer Premio SEPAR al Investigador Joven”, obtenido en el 2003.

Ha sido investigador principal y colaborador en numerosos proyectos de investigación y ensayos clínicos. Pertenece al Centro de Investigación Biomédica en Red (CIBER) de enfermedades respiratorias y es miembro del grupo de investigación en epidemiología de las enfermedades crónicas de alta prevalencia en España. Por otra parte, ha participado como docente en cursos de postgrado en diferentes Másteres, Programas de Doctorado y Títulos Propios, y ha dirigido 22 tesis doctorales, 20 trabajos de fin de grado en Medicina con nivel de máster, 2 trabajos de proyectos fin de master y 20 trabajos de suficiencia investigadora.

En total, ha publicado más de 300 artículos en revistas indexadas y ha presentado más de 500 comunicaciones en congresos nacionales e internacionales. Además, ha coordinado 22 libros y es autor de 110 capítulos en libros de texto. Finalmente, forma parte del Consejo Editorial y colabora como revisor en diversas revistas, tanto nacionales como internacionales.

Recientemente, se ha celebrado en Madrid el ‘Foro bilateral Uk-España: Innovación y sostenibilidad en el abordaje de la EPOC. Retos y oportunidades’, donde se presentó el documento “Criterios de Derivación en EPOC. Continuidad asistencial”, fruto del consenso entre ocho sociedades científicas para optimizar la detección precoz, el diagnóstico, el tratamiento, el manejo de comorbilidades, el seguimiento y la coordinación entre los distintos niveles asistenciales (atención primaria, hospitalaria y urgencias).

En esta reunión el Dr. Javier de Miguel, jefe de la Sección de Neumología y jefe de Estudios de Formación Sanitaria Especializada en el Hospital General Universitario Gregorio Marañón, fue el encargado de ofrecer los detalles de este documento del que es coordinador y en el que se plantea la necesidad de mejorar el diagnóstico temprano de la EPOC, así como de instaurar tratamientos adecuados, tanto en la fase estable como durante las exacerbaciones o agudizaciones de esta enfermedad.

 

 

 

 

¿Cuál es hoy el panorama general de las enfermedades respiratorias en España, después de la pandemia de la Covid-19?

Respuesta.- La pandemia ha dejado una huella profunda en la salud respiratoria. Se ha observado un aumento de hospitalizaciones por enfermedades respiratorias tras la fase aguda de la COVID-19, y se estima que más de 78.000 personas fallecen cada año en España por este tipo de patologías.

Sin embargo, también ha crecido la conciencia sobre la importancia de la prevención, la vacunación y el seguimiento de enfermedades crónicas como la EPOC, que sigue siendo una de las principales causas de morbimortalidad en adultos. A pesar de ello, el infradiagnóstico de esta enfermedad continúa siendo muy elevado (alrededor del 75% de los casos), lo que retrasa la intervención y agrava su impacto.

 

“La EPOC es una enfermedad respiratoria crónica caracterizada por una obstrucción persistente al flujo aéreo, generalmente causada por la exposición prolongada a partículas o gases nocivos, principalmente el humo del tabaco”

 

¿A qué se llama Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC)?

Respuesta.- La EPOC es una enfermedad respiratoria crónica caracterizada por una obstrucción persistente al flujo aéreo, generalmente causada por la exposición prolongada a partículas o gases nocivos, principalmente el humo del tabaco. Se manifiesta con síntomas como disnea, tos crónica y producción de esputo. Aunque no es reversible, sí es tratable y su progresión puede ralentizarse con un manejo adecuado.

¿Qué señales de alarma deben hacer sospechar a un paciente que puede padecer una EPOC?

Respuesta.- Las señales de alarma incluyen disnea progresiva al hacer esfuerzos que antes se toleraban con normalidad, tos persistente con expectoración mucosa, especialmente matutina, y sibilancias. Con frecuencia, estos síntomas se atribuyen erróneamente al envejecimiento o al tabaquismo, lo que retrasa el diagnóstico. Ante su presencia, especialmente en personas de 40 años o más con antecedentes de exposición a factores de riesgo, se recomienda realizar una espirometría para descartar EPOC.

 

 

 

 

¿Qué papel juega la atención primaria en la detección precoz y el seguimiento de esta enfermedad?

Respuesta.- La atención primaria desempeña un papel fundamental. Es el primer punto de contacto del paciente con el sistema sanitario y tiene la capacidad de identificar síntomas tempranos, realizar espirometrías y coordinar el seguimiento de los pacientes con EPOC, derivándolos a otros niveles asistenciales cuando sea necesario. Además, puede intervenir en la cesación tabáquica, el control de comorbilidades y la educación sanitaria, contribuyendo así a reducir exacerbaciones y hospitalizaciones y a mejorar la calidad de vida del paciente.

¿Qué perfil de paciente suele llegar más tarde al diagnóstico y por qué?

Respuesta.- Generalmente son personas fumadoras o exfumadoras que atribuyen sus síntomas al tabaco o al envejecimiento, y no consultan hasta fases más avanzadas. El infradiagnóstico es especialmente frecuente en mujeres, en quienes la EPOC puede confundirse con otras patologías respiratorias. A ello se suma la falta de acceso a espirometría en algunos centros de atención primaria, lo que retrasa aún más el diagnóstico.

 

“La telemedicina mejora el acceso a la atención, la continuidad asistencial, la educación del paciente y la coordinación entre niveles, optimizando además los recursos disponibles”

 

¿Hay suficientes recursos asistenciales, tanto humanos como materiales, en la sanidad pública para atender el incremento de casos de EPOC y otras patologías respiratorias?

Respuesta.- España cuenta con una buena cobertura sanitaria, pero existen algunas desigualdades entre comunidades autónomas. Todavía se observa una infrautilización de la espirometría en atención primaria y la coordinación entre niveles asistenciales continúa siendo un reto. Por tanto, es importante reforzar la continuidad asistencial mediante criterios claros de derivación y seguimiento, y también integrar las comorbilidades en los programas de manejo de la EPOC. Para ello, es necesario reforzar la formación de los profesionales, mejorar el acceso a pruebas diagnósticas y potenciar los programas de rehabilitación pulmonar para afrontar adecuadamente el aumento de la carga de las enfermedades respiratorias.

¿Qué papel están jugando herramientas como la telemedicina, el seguimiento remoto, o la inteligencia artificial en los pacientes con patologías respiratorias?

Respuesta.- Estas herramientas están transformando el manejo de las enfermedades respiratorias. Permiten monitorizar síntomas, adherencia al tratamiento, exacerbaciones y estado funcional, aspectos especialmente relevantes en patologías crónicas como la EPOC.

La telemedicina mejora el acceso a la atención, la continuidad asistencial, la educación del paciente y la coordinación entre niveles, optimizando además los recursos disponibles. Por su parte, la inteligencia artificial está empezando a aplicarse en el diagnóstico por imagen, la estratificación de riesgo y la personalización de tratamientos, aumentando la eficiencia y la precisión clínica.

En conjunto, estas herramientas permiten una atención más proactiva, precoz y personalizada, con un impacto positivo en la reducción de hospitalizaciones y en la mejora de la calidad de vida de los pacientes.

 

“La EPOC es una enfermedad crónica, pero su evolución puede estabilizarse. Con un diagnóstico precoz, abandono del tabaco, tratamiento adecuado, rehabilitación, control de comorbilidades y un seguimiento continuado, es posible mejorar los síntomas, preservar la función pulmonar y evitar complicaciones”

 

 

¿Qué mensaje trasladaría a quienes piensan que “dejar de fumar ya no sirve de nada” cuando ya existe un daño pulmonar?

Respuesta.- Nunca es tarde para dejar de fumar. Aunque el daño pulmonar no se revierte por completo, el abandono del tabaco frena la progresión de la enfermedad, mejora la respuesta a los tratamientos, reduce las exacerbaciones y aumenta la calidad de vida. Además, disminuye el riesgo de cáncer de pulmón y de otras comorbilidades asociadas. Es una de las intervenciones más coste‑efectivas y de mayor impacto en cualquier fase de la EPOC.

Para terminar… ¿Cree que llegaremos a cronificar totalmente la EPOC, o incluso revertirla en determinados casos?

Respuesta.- La EPOC es una enfermedad crónica, pero su evolución puede estabilizarse. Con un diagnóstico precoz, abandono del tabaco, tratamiento adecuado, rehabilitación, control de comorbilidades y un seguimiento continuado, es posible mejorar los síntomas, preservar la función pulmonar y evitar complicaciones.

En cuanto a la reversión, aunque el daño estructural pulmonar no es completamente recuperable, en estadios muy iniciales y con una intervención temprana (por ejemplo, dejar de fumar al inicio del daño), puede observarse mejoría. Por tanto, el objetivo realista es convertir la EPOC en una enfermedad bien controlada, con impacto mínimo en la vida diaria del paciente, más que esperar su completa reversión.

José Angel Jarne
José Angel Jarne
Miembro de ANISALUD (La Asociación Nacional de Informadores de la Salud), José Ángel Jarne ha sido el responsable de varios gabinetes de prensa del sector de periodismo sanitario (de una asociación de pacientes y director de comunicación de una fundación de investigación de células madre). Durante los últimos años se ha dedicado a la gestión de gabinetes de prensa y la organización de eventos en el ámbito privado. Es el director del portal.

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