El científico español Pere Barba presenta los resultados del ensayo fase 1 que evalúa el rapcabtagene autoleucel, de Novartis.
Una nueva CAR-T, en este caso para pacientes con leucemia linfoblástica aguda de células B refractaria o recidivante, ha superado el ensayo clínico de fase 1 en adultos, multicéntrico e internacional (Europa, Australia, Japón).
Los resultados del esta nueva terapia avanzada, de Novartis, los ha presentado hoy en el Congreso de la Sociedad Americana de Hematología, ASH 2025, en Orlando, Estados Unidos, Pere Barba, jefe clínico de la Unidad de Terapias Avanzadas del Hospital Universitario Vall d’Hebron e investigador del Grupo de Hematología Experimental del Vall d’Hebron Instituto de Oncología (VHIO), de Barcelona, y primer autor del estudio.
Este ensayo tiene interés doble: por la propia terapia, llamada rapcabtagene autoleucel, y por la plataforma de fabricación utilizada, T- Charge ™, que solo necesita 48 horas para hacerlo.
Rapcabtagene autoleucel es, por ello, una innovadora terapia de células T autólogas de última generación dirigida contra el CD19, basada en un receptor quimérico de antígeno (CAR-T).
El ensayo sobre seguridad y eficacia (fase 1), con una única infusión pero con distintas dosis, se hizo sobre una muestra de 41 pacientes con leucemia linfoblástica aguda de células B refractaria o recidivante que habían sido previamente tratados.
La terapia, de acuerdo con lo presentado por Barba en el congreso de la ASC, mostró un perfil de seguridad y manejable y una prometedora actividad antitumoral.
La mejor respuesta global de remisión completa o remisión completa con recuperación incompleta del recuento sanguíneo a los tres meses, es decir que la enfermedad había desaparecido por completo o bien la enfermedad ha desaparecido pero todavía se encuentran niveles anormales de las células sanguíneas, fue del 70% en los pacientes que recibieron la dosis más baja (DL1), del 100% en la segunda dosis más baja (DL2), del 92% en la tercera (DL3) y del 83,3%, en la más alta (DL4). La mediana de la duración de la respuesta fue de 5,3 meses para DL1 y 10,8 meses per a DL2, no lográndose para DL3 ni DL4.
Distintos tumores malignos de células B
Según Barba, las terapias de células T dirigidas contra CD19 han demostrado una eficacia sin precedentes en pacientes con distintos tumores malignos de células B. Sin embargo, el proceso para fabricar estas células es largo, de entre 20 y 25 días, y para algunos pacientes con tumores muy agresivos eso es demasiado tiempo. Además, otra de las limitaciones es que el proceso de amplificación de la población de células CAR-T supone que se tienen que dividir mucho y eso puede comprometer su eficacia una vez infundidas al paciente.
La fabricación tradicional de células T con CAR requiere un cultivo celular prolongado durante el cual se expande la población celular. La tecnología de la plataforma T- Charge ™ no requiere esa fase de expansión, reduciendo el tiempo de fabricación de la CAR-T a menos de dos días (48 horas). Y, además, como las células no están tanto tiempo expuestas a citoquinas, cuando se infunden al paciente no están tan cansadas y, por tanto, resultan más eficaces.
“Los resultados de este ensayo fase 1 muestran que la terapia CAR-T con rapcabtagene autoleucel mostró un equilibrio aceptable entre seguridad, eficacia y expansión celular“, subraya Barba. “Si a estos datos sumamos la mejora en el tiempo de producción de estos CAR-T en la plataforma T- Charge ™, se abre la puerta a seguir evaluando esta terapia para intentar llevarla a la práctica clínica habitual”, concluye.
Células más jóvenes y más activas
Ha explicado a este diario que esta misma plataforma se está estudiando para producir terapias para otras enfermedades y que, por ahora, es la tecnología más avanzada que hay (hay más en desarrollo). En ella el medio de citoquinas es diferente al método más usado actualmente y la células se infunden en menos cantidad en el paciente; y, lo más importante, en solo dos días desde que empieza el proceso. Apunta, además, que las células son más jóvenes y más activas y se expanden in vivo dentro del organismo. Y otro detalle relevante: al ser menos células las que se infunden, hay menor riesgo de efectos secundarios.
Barba remarca que la respuesta completa es del 86% en toda la muestra del fase 1 de la CAR-T de Novartis y es muy profunda, con enfermedad residual negativa. No obstante, cree que es pronto para sacar conclusiones –“son pocos pacientes”- sobre el rapcabtagene autoleucel y que hay que acabar de definir cuál es la dosis más adecuada antes de empezar a pensar en un ensayo de fase III. También hace falta más seguimiento para saber si los pacientes están curados o no.
La leucemia aguda linfoblástica es un cáncer agresivo de la sangre que afecta típicamente a pacientes pediátricos, pero puede afectar también a adultos. Si bien la primera línea de tratamiento consigue curar entre un 50 y un 60% de los pacientes adultos, los que recaen tienen un pronóstico muy desfavorable. Por eso urge desarrollar nuevas terapias para este grupo de pacientes.
Linfoma difuso de células B grandes
En el congreso de ASC de Orlando se presenta también resultados de una CAR-T para linfoma difuso de células B grandes, que es el tipo más común de linfoma no Hodgkin en adultos. Los resultados son similares a los observados en leucemia linfoblástica aguda de células B, indica Barba, que no los presenta pero es coautor.
En equipo del Vall d’Hebron es uno de los referentes nacionales e internacionales en CAR-T y Barba ha anunciado que tienen en fase de laboratorio una terapia de desarrollo propio (académico) para leucemia linfoblástica T, que por ahora no tiene tratamiento de este tipo.
Por otro lado, acerca de la posibilidad de pasar a utilizar la plataforma de fabricación T- Charge ™ en CAR-T ya disponibles en clínica ha manifestado Barba que habría que realizar antes ensayos clínicos específicos para todas ellas porque la terapias resultantes con este método de producción serían diferentes.








