Las investigaciones españolas se citan menos que las de otras potencias
Durante las dos últimas décadas, la Unión Europea ha ido perdiendo peso en el escenario global, tanto en términos económicos como científicos y tecnológicos. Factores estructurales, decisiones políticas y crisis sucesivas han debilitado su cohesión interna y su proyección exterior. La ampliación de 2004, aunque histórica, aumentó la heterogeneidad del bloque, mientras que la crisis financiera de 2008 y la posterior crisis de deuda dañaron su imagen como modelo económico. En este contexto, en el plano de la innovación, Europa ha perdido terreno frente a potencias como EEUU y China. España debe ahora trabajar para contribuir a la recuperación de la posición europea. No obstante, es importante poner el foco en fomentar una renovación cultural profunda. Ya que, como recoge el informe La innovación española en el contexto de la Unión Europea, publicado por la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea), las investigaciones farmacológicas de España se citan menos que las de otras potencias europeas como Francia o Alemania.








