La doctora García Mur es licenciada en Medicina y doctora Cum Laude por la Universidad de Zaragoza, especialista en Medicina Familiar y Comunitaria y en Radiodiagnóstico, con más de 20 años de dedicación a la radiología de mama. Desde 2016, es jefa de la sección de Radiología Mamaria del Hospital Universitario Miguel Servet, de Zaragoza, labor que compagina con la docencia de grado y posgrado en la Universidad de Zaragoza, además de la dirección de tesis doctorales.
Entre sus méritos destacan la coordinación del Proceso de Cáncer de Mama del HUMSe, el haber logrado ser la primera sección de radiología del HUMS acreditada en normativa ISO; ser editora de la sección de mama de la revista RADIOLOGÍA (2020-2024); una amplia producción científica y participación en proyectos formativos; además de ser miembro activo de sociedades científicas como SAR, SERAM, ESR, SEDIM y GEICAM.
La Sociedad Española de Radiología Médica (SERAM) ha otorgado a la doctora Carmen García Mur el Premio a la Trayectoria Profesional 2025, uno de los máximos reconocimientos nacionales en la especialidad.
Recientemente, la Sociedad Española de Radiología Médica le ha otorgado el Premio a la Trayectoria Profesional 2025. ¿Cómo se vive este reconocimiento desde los ojos de una profesional tan reconocida como usted?
Respuesta.- Lo estoy viviendo con un profundo agradecimiento, hacia mis compañeros radiólogos de la sociedad aragonesa de radiología (SAR) por haber pensado en mí para este reconocimiento y a la SERAM por habérmelo otorgado.
En ese acto manifestó que deseaba compartir lo que “ha significado para usted la radiología mamaria, un campo en el que la técnica y la emoción van de la mano”. Expresó que no sólo le ha servido para formarse profesionalmente, sino también como persona… ¿Qué puede añadir a este respecto?
Respuesta.- La radiología mamaria me ha permitido desarrollar mi trabajo muy cerca del proceso oncológico, tal vez el momento más vulnerable de la vida de una persona. Esto me ha motivado a formarme en el manejo de herramientas de gestión emocional, que han dado un mayor sentido a mi vocación por la radiología. En resumen, humanizar el proceso diagnóstico.
¿Qué avances recientes han transformado más la práctica diaria de la radiología, especialmente de la radiología mamaria?
Respuesta.- Uno de los avances que más ha transformado nuestra practica asistencial es la incorporación de la mamografía con contraste. Nos permite optimizar tiempos, mejorar el diagnóstico no solo morfológico sino también funcional y, sobre todo, avanzar hacia el modelo de acto único, un enfoque que desde nuestra sociedad de diagnóstico por imagen mamaria (SEDIM) siempre hemos defendido.
¿Cómo se optimiza hoy el uso de contraste para evitar riesgos innecesarios?
Respuesta.- Por parte de la SERAM, ya existe un conjunto de guías y manuales de buenas prácticas sobre el uso de contraste intravenoso, pero podríamos resumirlo en establecer por parte de los profesionales una correcta justificación, evaluación del riesgo/beneficio, optimización del tipo de contraste y dosis y utilizar protocolos de seguridad.
¿Ha cambiado el perfil de las lesiones que se detectan hoy en el cribado mamográfico respecto a hace una década?
Respuesta.- Más que un cambio en la apariencia de las lesiones, lo que ha evolucionado es el conocimiento de la biología del cáncer de mama. Hoy conocemos mejor los subtipos tumorales que sumado a los avances de las diferentes modalidades diagnósticas, nos permite interpretar la imagen con mayor precisión y anticipar su comportamiento biológico.
¿Cómo ha mejorado el diagnóstico precoz del cáncer de mama, gracias al uso combinado de mamografía, ecografía y resonancia?
Respuesta.- El diagnóstico precoz del cáncer de mama ha avanzado de forma notable. Por un lado, hoy disponemos de un conocimiento más preciso de los diferentes grupos de riesgo, y esto nos permite seleccionar de forma adecuada la modalidad de imagen para cada perfil de paciente.
En resumen, la integración de las diferentes modalidades de imagen (morfológica y funcional) basada en la estratificación del riesgo, nos permite mejorar la detección temprana del cáncer de mama.
¿La población, especialmente las mujeres, entienden bien la diferencia entre cribado poblacional y pruebas diagnósticas?
Respuesta.- En términos generales, considero que se tiene mayor conciencia sobre la importancia del cribado mamográfico, aunque no siempre se comprende con exactitud la diferencia entre cribado poblacional y pruebas diagnósticas.
Las campañas de prevención han reforzado muy bien el concepto de cribado poblacional (realización sistemática de mamografías en mujeres asintomáticas para detectar el cáncer de mama de forma precoz). Cuando en este cribado encontramos una sospecha radiológica, se activa el circuito diagnóstico, cuyo objetivo es confirmar o descartar la presencia de un tumor.
¿Cómo describiría el estado actual de la radiología mamaria en Aragón, en lo relativo a recursos y tecnología?
Respuesta.- El estado actual de la radiología mamaria en Aragón es correcto, pero queda recorrido para mejorar en recursos y en tecnología.
Es fundamental reflexionar sobre las necesidades futuras de nuestra comunidad autónoma, teniendo en cuenta su envejecimiento poblacional y la dispersión territorial.
En cuanto a recursos materiales, sería deseable una mayor dotación de tomosíntesis, integrar la mamografía con contraste y la biopsia guiada por esta técnica, aumentar la disponibilidad de ecógrafos para poder realizar intervencionismo diagnóstico y terapéutico para una sanidad equitativa.
Por otra parte, es necesario reforzar los recursos humanos especializados en imagen mamaria e integrar herramientas de inteligencia artificial para apoyar la práctica asistencial.
¿Qué mejoras urgentes implantaría en Aragón para mejorar la atención de las pacientes?
Respuesta.- En primer lugar, considero importante ampliar el periodo de cribado poblacional de cáncer de mama en nuestra comunidad para que comience a los 45 años, equiparándolo a otras comunidades autónomas.
También sería deseable estandarizar el cribado personalizado atendiendo al riesgo.
Por último, consolidar y acreditar Unidades de Mama multidisciplinares, incluyendo la psico-oncología para fomentar un apoyo integral a las mujeres con cáncer de mama.
“Considero importante ampliar el periodo de cribado poblacional de cáncer de mama en nuestra comunidad para que comience a los 45 años, equiparándolo a otras comunidades autónomas”
Para terminar… ¿Qué le sigue emocionando de su trabajo?
Respuesta.- Me sigue emocionando mi labor asistencial al lado de mis compañeras, la formación docente con los MIR y el trabajo conjunto con el equipo multidisciplinar del Comité de Patología Mamaria. Pero, lo que más me emociona es la relación médico-paciente que se establece en la consulta de radiología mamaria, y que da sentido a mi trabajo diario.


