Aunque la incidencia del VIH desciende en España, el país mantiene una meseta de más de 3.000 nuevos diagnósticos anuales y afronta el reto de reforzar la prevención, el papel de Atención Primaria y la futura especialidad de Infecciosas
Durante más de 15 años, España encadena cada ejercicio por encima de los 3.000 nuevos diagnósticos de VIH. La cifra, que en 2024 alcanzó los 3.340 casos, se mantiene prácticamente invariable pese a los avances científicos, la generalización del tratamiento antirretroviral y la disponibilidad de herramientas de prevención tan eficaces como la profilaxis preexposición (PrEP). Esta “meseta” en los contagios señala que, más allá de los logros clínicos, aún existen claroscuros en el terreno de la prevención, el diagnóstico precoz y la organización del sistema sanitario.


