Niños y adolescentes pueden estar sometidos a situaciones estresantes que no siempre saben manejar. Te explicamos las principales causas del estrés infantil y cómo ayudar a tus hijos a gestionarlo para evitar sus consecuencias negativas.
El estrés es un proceso normal que se activa cuando percibimos riesgos reales o imaginarios, o nos enfrentamos a situaciones difíciles, y también ocurre en la población infanto-juvenil para quiénes el rendimiento académico, las relaciones sociales o los problemas familiares pueden suponer importantes fuentes de estrés. Podemos afirmar que, al menos en un primer momento, la respuesta de estrés es “sana” y, al igual que en los adultos, ayuda a los niños a hacer frente a lo que desde la psicología denominamos “estresores ambientales”, ya que, gracias a la respuesta de estrés, se producen una serie de cambios que permiten afrontar los problemas de forma eficaz.


