Doctora por la Universidad de Málaga. Especialista en Enfermería Pediátrica y en Enfermería Obstétrico-Ginecológica (Matrona). Licenciada en Antropología Social y Cultural por la Universidad de Granada. Diplomada en Enfermería por la Universidad de Málaga. Profesora Titular de Universidad en la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de Málaga. Directora del Departamento de Enfermería de la Universidad de Málaga desde 2018 hasta la actualidad. Cargos académicos ejercidos con anterioridad: Directora de la Escuela Universitaria de Ciencias de la Salud de la Universidad de Málaga (1996-2000). Secretaria Académica de la Escuela Universitaria de Ciencias de la Salud en la Universidad de Málaga (1990-1994). Directora de Secretariado de Igualdad y Asistencia a la Comunidad Universitaria (2008 – 2016).
Vicepresidenta de la Comisión Nacional para la Especialidad de Enfermería Pediátrica desde 2008 hasta 2016. Coordinadora del Máster Universitario Oficial de Posgrado en Salud Internacional de la Universidad de Málaga (2009-2024). Profesora del programa de doctorado en Ciencias de la Salud de la Universidad de Málaga en el que ha dirigido una treintena Tesis Doctorales. Líneas de investigación principales centradas en el Cuidado de Salud de la Infantojuvenil y en Salud y Género. Miembro de la Asociación Española de Enfermería de la Infancia desde 1987 y Vicepresidenta de 2014 a 2016. Ha participado en Tribunales de Tesis Doctorales y en Comités Científicos y Organizadores de Congresos nacionales e internacionales.
Actualmente es Presidenta de la Asociación Española de Enfermería Pediátrica (AEEP).
¿Qué es la Asociación Española de Enfermería Pediátrica? ¿Cuáles son los principales retos que afrontan en la actualidad?
Respuesta.- La Asociación Española de Enfermería Pediátrica (AEEP) es una entidad científico-profesional, sin ánimo de lucro, que agrupa a enfermeras y enfermeros dedicados al cuidado de la infancia y la adolescencia en España. Constituida en 1987 e inscrita oficialmente como asociación, tiene como objetivo promover el desarrollo científico, profesional y social de la enfermería pediátrica en todo el territorio nacional.
Entre los principales retos actuales destaca el reconocimiento claro y efectivo de la categoría profesional de enfermera especialista en enfermería pediatrica, tanto en atención primaria como en el ámbito hospitalario. Este reconocimiento permitiría que los profesionales puedan ejercer en puestos acordes a su formación especializada, evitando la infrautilización de competencias.
Asimismo, reclamamos la creación y dotación de plazas específicas para estos especialistas. Aunque la especialidad está oficialmente reconocida, en muchas plantillas no existen plazas estructuradas, lo que dificulta su integración real en los equipos multidisciplinares.
Otro desafío importante es la implantación homogénea de la especialidad en todo el Sistema Nacional de Salud, ya que persisten importantes desigualdades entre comunidades autónomas. En algunas regiones no existe la categoría profesional específica ni las plazas necesarias, obligando a especialistas a trabajar en ámbitos generales.
Por último, la AEEP apuesta firmemente por reforzar la presencia de la enfermería pediátrica en atención primaria y por impulsar la formación continua, la investigación y la producción de evidencia científica propia que respalde una atención de calidad a la población infantil y sus familias.
“En muchas comunidades autónomas no existe una categoría profesional propia (de enfermera pediátrica) ni plazas específicas, y no siempre se exige el título de especialista para trabajar en pediatría”
¿Se reconoce suficientemente esta especialidad dentro del Sistema Nacional de Salud?
Respuesta.- No. A pesar de ser una especialidad oficialmente regulada y con formación específica a través del sistema EIR, su reconocimiento real dentro del Sistema Nacional de Salud sigue siendo insuficiente y desigual.
En muchas comunidades autónomas no existe una categoría profesional propia ni plazas específicas, y no siempre se exige el título de especialista para trabajar en pediatría. Esto provoca que profesionales altamente cualificados no puedan ejercer en su ámbito y que la atención a la infancia dependa más del territorio que de la capacitación profesional.
Desde la AEEP reclamamos un reconocimiento homogéneo que garantice que los cuidados pediátricos sean prestados por profesionales con formación especializada, en beneficio de los niños, sus familias y del propio sistema sanitario.
¿Cuáles son los principales desafíos en la comunicación con las familias de los pacientes pediátricos?
Respuesta.- El principal desafío es comunicarse con familias que atraviesan situaciones de gran carga emocional. El miedo, la incertidumbre y la ansiedad influyen notablemente en cómo se recibe la información, lo que obliga a explicar aspectos complejos de forma clara, honesta y adaptada a cada contexto familiar.
A ello se suman el tiempo limitado en la atención asistencial y la diversidad cultural y social, que requiere una comunicación personalizada. Además, en pediatría es esencial integrar al niño o adolescente en la conversación, respetando su edad, su nivel de comprensión y su derecho a participar en las decisiones que afectan a su salud.
¿Qué líneas de investigación están liderando actualmente las enfermeras pediátricas en España?
Respuesta.- Las enfermeras pediátricas están impulsando líneas de investigación muy orientadas a mejorar la práctica clínica y la calidad de vida de los niños y sus familias. Entre las principales destacan:
- Cuidados a niños con enfermedades crónicas y en situación de cuidados paliativos pediátricos, especialmente en el ámbito domiciliario y en la continuidad asistencial.
- Educación terapéutica, autocuidado y empoderamiento de pacientes y familias.
- Salud comunitaria y escolar, analizando el papel de la enfermería escolar en la prevención, promoción de la salud y manejo de patologías en el entorno educativo.
- Seguridad del paciente, calidad de cuidados y gestión de procesos asistenciales, especialmente en áreas como urgencias y hospitalización pediátrica.
- Investigación en competencias profesionales e implementación de la evidencia científica en la práctica clínica.
En conjunto, estas líneas refuerzan una atención centrada en la infancia y la familia, optimizan los procesos asistenciales y consolidan la base científica de la enfermería pediátrica.
¿Cómo contribuye su asociación a impulsar la evidencia científica en cuidados pediátricos?
Respuesta.- La AEEP impulsa la evidencia científica fomentando la investigación, la formación continua y la difusión del conocimiento entre los profesionales. Organizamos congresos, jornadas científicas y publicaciones donde se comparten estudios, buenas prácticas y resultados aplicables a la práctica clínica.
Además, apoyamos la investigación liderada por enfermeras pediátricas, facilitando redes de colaboración y visibilizando proyectos, siempre con el objetivo de garantizar que los cuidados pediátricos estén basados en el mejor conocimiento científico disponible y centrados en los niños y sus familias.
¿Cómo se puede reforzar la presencia de enfermeras pediátricas en atención primaria?
Respuesta.- El primer paso es el reconocimiento oficial de la especialidad con una categoría profesional propia y la creación de plazas específicas en todos los territorios. Los puestos de pediatría en atención primaria deberían estar ocupados por profesionales con formación especializada en enfermería pediátrica.
También es fundamental la integración de forma estable en los equipos de salud, con un papel activo en la prevención, la promoción de la salud, el seguimiento del niño sano, la atención a la cronicidad y la educación a las familias, todo ello acompañado de una adecuada planificación de recursos.
¿Qué patologías o problemas de salud infantil están aumentando y requieren mayor atención de la enfermería pediátrica?
Respuesta.- En los últimos años se han producido cambios relevantes en el perfil de salud infantil. Entre los problemas que requieren mayor atención destacan:
- El aumento de enfermedades crónicas no transmisibles, como asma, alergias o diabetes, que requieren seguimiento continuo y educación sanitaria.
- El incremento de la obesidad infantil y sus consecuencias metabólicas a edades cada vez más tempranas.
- El deterioro de la salud mental y el bienestar emocional de niños y adolescentes, especialmente tras la pandemia.
- La persistencia de infecciones respiratorias y enfermedades prevenibles, que siguen generando una elevada demanda asistencial.
- La necesidad de detección precoz de problemas de desarrollo y otros factores de riesgo en población aparentemente sana.
Estos cambios refuerzan el papel clave de la enfermería pediátrica en la prevención, la educación para la salud y el seguimiento longitudinal.
“La AEEP participa en proyectos de cooperación y colaboración con otras entidades, contribuyendo a mejorar la atención pediátrica en contextos de mayor vulnerabilidad”
¿Qué carencias detectan en la atención a la salud mental infanto-juvenil desde la perspectiva de la enfermería?
Respuesta.- La principal carencia es la falta de recursos humanos especializados, tanto en atención primaria como en el ámbito comunitario y hospitalario, lo que dificulta la detección precoz y el seguimiento adecuado.
También existe una insuficiente integración de la salud mental en la atención cotidiana, así como escasez de programas preventivos en el ámbito escolar y comunitario. A ello se suma una coordinación limitada entre los distintos servicios implicados y una sensación frecuente de desamparo por parte de las familias.
¿Qué proyectos de su asociación tienen mayor impacto en la sociedad?
Respuesta.- Destacan aquellos proyectos que acercan la enfermería pediátrica a las familias y mejoran la salud infantil en el día a día. Entre ellos se encuentran los programas de formación continua para profesionales, las campañas de educación.
Asimismo, la AEEP participa en proyectos de cooperación y colaboración con otras entidades, contribuyendo a mejorar la atención pediátrica en contextos de mayor vulnerabilidad.
“La inteligencia artificial y la robotización están comenzando a transformar la atención sanitaria y también tendrán un impacto en los cuidados pediátricos”
Para finalizar, ¿qué papel tendrán la inteligencia artificial y la robotización en los cuidados pediátricos?
Respuesta.- La inteligencia artificial y la robotización están comenzando a transformar la atención sanitaria y también tendrán un impacto en los cuidados pediátricos. Estas tecnologías pueden mejorar la detección precoz de problemas de salud, el seguimiento personalizado y la eficiencia en la gestión de cuidados.
No obstante, su integración debe realizarse siempre desde un enfoque ético y humano. La enfermera pediátrica seguirá siendo una figura central para garantizar cuidados cercanos, personalizados y seguros. La tecnología será una herramienta de apoyo, nunca un sustituto del contacto humano, esencial en la atención a la infancia.


