Para compartir las claves de este modelo asistencial, el Hospital ha organizado una jornada con más de 300 profesionales y gestores de hospitales de todo el Estado
Transformar la forma de trabajar para ofrecer a los pacientes la mejor atención y experiencia antes, durante y después del ingreso. Esto es lo que está haciendo el Hospital Universitario Vall d’Hebron desde hace cinco años a través del despliegue de un modelo que organiza la asistencia por áreas de conocimiento e intensidad de cuidados enfermeros. Cada área agrupa a profesionales de diferentes servicios y unidades vinculados a un mismo problema de salud.
Así, Vall d’Hebron se estructura en 35 áreas de conocimiento (29 específicas y 6 transversales), definidas a partir de las especialidades médicas existentes, el recorrido asistencial que hace un paciente cuando tiene un problema de salud y los dispositivos que intervienen. Esta organización permite mejorar el proceso de atención al paciente, ya que todas las decisiones y actuaciones clínicas se toman de forma consensuada por equipos multidisciplinares expertos que interactúan en torno a la persona y su enfermedad.
Para compartir las claves de este modelo de gestión después de cinco años de recorrido, Vall d’Hebron ha organizado una Jornada que ha reunido a más de 300 profesionales y gestores de hospitales de diferentes puntos del Estado, y ha contado con el apoyo de Astrazeneca, Novartis y Sandoz.
Durante la Jornada, el equipo directivo del Hospital ha explicado los aspectos distintivos del modelo, la oportunidad que supuso la pandemia para empezar a implementarlo, las dificultades inherentes a un cambio de estas características y los requisitos previos necesarios para abordarlo en un hospital de más de 1.000 camas y 10.000 profesionales.
También se han presentado las experiencias y resultados de algunas áreas de conocimiento concretas: el área de atención postquirúrgica, el área del paciente frágil traumático, el área de trasplante de órgano sólido y las áreas pediátricas. Como sea que el despliegue de las diferentes áreas se ha ido haciendo de forma gradual y no todas se pusieron en funcionamiento a la vez, la comparativa de algunos indicadores clínicos registrados se ha realizado entre períodos diferentes.
Buenos resultados en salud de los pacientes postoperados
El Área de Conocimiento de Atención Postquirúrgica del Hospital General es una de las que mejor ejemplifica la interdisciplinariedad del modelo Vall d’Hebron por el gran volumen de especialidades y colectivos profesionales que aglutina, y de las que mejores resultados en salud ha obtenido.
En esta Àrea se integran una unidad de preingreso y cuatro unidades de hospitalización, donde ingresan los pacientes intervenidos por los servicios de Cirugía General y Aparato Digestivo, Cirugía Hepatobiliopancreática, Cirugía Torácica, Cirugía Vascular, Urología y Otorrinolaringología. Dos figuras clave se suman al equipo: el administrativo asistencial, que controla la gestión de camas y el flujo de pacientes, y el médico hospitalista, en este caso de Medicina Interna, que tiene una visión integral del paciente y favorece una detección precoz de posibles complicaciones. Trabajo Social, Fisioterapia y Terapia Ocupacional, y Atención Ambulatoria y Territorio, entre otros, completan el engranaje del Área.
Aquí, como en el resto de plantas de hospitalización convencional, los pacientes se clasifican según la complejidad y la intensidad de cuidados que necesitan. Esta distribución de los pacientes en tres niveles de hospitalización (aguda, intensificada e intermedia) ha dado lugar a una mejora significativa del tiempo enfermera-paciente, aspecto crucial para garantizar la seguridad del paciente y mejorar la calidad de la atención.
En cuanto a los resultados en salud, la comparativa de los datos registrados en esta Área entre 2025 y 2018, cuando aún no se había implementado el nuevo modelo asistencial, muestra una clara mejora en la estancia media, que pasa de 8,2 a 6,5 días -sin incrementar los reingresos urgentes antes de 30 días-, y en la mortalidad durante el ingreso, que pasa del 1,5% al 0,7%. Otro indicador que mejora en este periodo es la infección intrahospitalaria, que pasa del 3,9% al 2,7%.
Atención integral al paciente frágil traumático
El Área de Conocimiento del Paciente Frágil Traumático cuenta con un equipo interdisciplinario integrado por médicos de diferentes especialidades —traumatólogos, anestesistas, internistas, rehabilitadores y geriatras—, así como enfermeras, técnicos en cuidados auxiliares de enfermería, fisioterapeutas, celadores, farmacéuticos, trabajadoras sociales y personal administrativo.
Todos estos profesionales trabajan de forma coordinada para ofrecer una respuesta integral y holística a las necesidades de los pacientes atendidos en esta Área, habitualmente de edad avanzada, con múltiples comorbilidades y elevada complejidad, que requieren una atención proactiva y global, más allá de la lesión aguda.
El abordaje interdisciplinario y la aplicación de protocolos específicos ha permitido, por ejemplo, mejorar los resultados asistenciales de los pacientes con fractura de fémur proximal. Así, en 2025 se han conseguido intervenir a un 73% del total de pacientes mayores de 65 años antes de 48 horas (437 de 598) i, al mismo tiempo, disminuir las complicaciones postoperatorias, como el delirio o la mortalidad.
Conocimiento y práctica clínica avanzada en pacientes trasplantados
El Área de Conocimiento de Trasplante de Órgano Sólido en Adultos cuenta con una unidad de hospitalización, donde ingresan los pacientes trasplantados de riñón, pulmón e hígado. El Área está integrada por equipos multidisciplinarios de profesionales de las especialidades de Cirugía Torácica, Cirugía General, Hepatología, Nefrología, Neumología y Urología, así como enfermeras, técnicos en cuidados auxiliares de enfermería, celadores, trabajadores sociales, nutricionistas, fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales y otros profesionales implicados, como Atención Ambulatoria y Territorio.
En esta Área, a diferencia de los modelos tradicionales, todos los pacientes trasplantados de cualquiera de estos tres órganos ingresan en una misma planta y se agrupan según la intensidad de los cuidados de enfermería que necesitan. Esto permite una optimización de los recursos y una alta especialización en la atención de estos pacientes que, aunque reciban órganos diferentes, tienen características y necesidades comunes.
Este cambio ha supuesto una mejora significativa en la atención al paciente desde el momento en que recibe la llamada el día del trasplante e ingresa sin necesidad de pasar por urgencias, hasta la reducción de los días de estancia en el centro y el abordaje integral que recibe para que su recuperación, bienestar y calidad de vida sean lo más satisfactorias posible.
Aquí la figura de la enfermera de práctica avanzada, en este caso de trasplante renal, aporta valor, experiencia y continuidad asistencial al paciente, ya que lo acompaña desde su entrada en lista de espera hasta su seguimiento como paciente crónico complejo, una vez trasplantado.
En cuanto a los resultados en salud, la comparativa de los datos registrados en esta Área entre 2025 y 2022 muestra una mejora en la estancia media, que pasa de 14 a 12,7 días -manteniendo estable el porcentaje de reingresos urgentes antes de 30 días-, y en la mortalidad durante el ingreso, que disminuye del 1,4% al 0,4%. Otros indicadores que muestran una tendencia de mejora significativa son el porcentaje de episodios con dolor no suficientemente controlado, que pasa del 49% al 26%, y los episodios con úlceras por presión, que pasan del 2,6% al 0,8%.
Acompañamiento a los adolescentes con patologías crónicas
El Hospital Infantil se organiza en 6 áreas de conocimiento propias: Neonatos, Atención Postquirúrgica, Especialidades Pediátricas, Oncohematología, Sistema Renal y Trasplante de Órgano Sólido, además de las áreas transversales compartidas con la atención a pacientes adultos: Críticos, Diagnóstico por Imagen, Urgencias, Laboratorios Clínicos, Tratamiento y Quirúrgica.
Dos programas transversales multidisciplinarios vinculados a estas áreas ejemplifican la experiencia del modelo Vall d’Hebron en el ámbito pediátrico en coordinación con el ámbito de adultos. Por un lado, el Som-hi!, el Programa de Transición de la Adolescencia a la Edad Adulta, que empodera a los adolescentes para asumir la responsabilidad de sus patologías crónicas y garantiza la continuidad asistencial durante el cambio de unos dispositivos centrados en el niño y la familia a otros orientados al adulto. El objetivo es la mejora del pronóstico, de la adherencia al tratamiento y a las visitas, y del bienestar biopsicosocial de estos pacientes.
Por otro lado, la consulta oncológica creada para tratar de forma específica e integral los tumores propios de adolescentes y jóvenes adultos, que presentan un diagnóstico, un abordaje y un pronóstico diferente al de los adultos o los niños. Esta consulta suma la experiencia y el conocimiento de los servicios de Oncología Pediátrica y Oncología Médica para atender pacientes con tumores sólidos (principalmente sarcomas y tumores cerebrales) de los 15 a los 25 años, pero también casos de adultos con tumores pediátricos. Gracias al apoyo de Afanoc, también dispone de una psico-oncóloga, una neuropsicóloga y un trabajador social sanitario. Completan el equipo enfermeras de práctica avanzada de Oncología Médica y Pediátrica, y profesionales de Oncología Radioterápica y de especialidades quirúrgicas pediátricas y de adultos. Se trata de un modelo de atención que ya existía en otros países europeos, pero que es pionero en el Estado.
La Jornada también ha contado con la participación de Carmen Martínez de Pancorbo, directora gerente del Hospital 12 de Octubre; Adrià Comella, director gerente del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau; María Luz Marqués, directora gerente del Hospital Universitario de Cruces; y Mercedes Villegas, directora de enfermería del Hospital Universitario Virgen de las Nieves, quienes han ofrecido la visión de otros modelos organizativos.


