A la espera de las nuevas aprobaciones de terapias anti BCMA, la Dra. María Victoria Mateos destaca el valor de estos tratamientos y el avance que suponen en el abordaje del mieloma múltiple
La investigación en mieloma múltiple ha permitido dar con una tecla clave para el abordaje de este cáncer hematológico. Una diana terapéutica, la proteína BCMA, que ha demostrado su eficacia con cualquier tipo de estrategia de tratamiento (terapias CAR-T, biespecíficos o anticuerpos monoclonales conjugados). Estos tratamientos llegaron para solucionar una necesidad médica no cubierta en unos pacientes cuyo pronóstico de vida no superaba en muchos casos los dos años.
“De forma clásica”, recuerda ConSalud.es la Dra. María Victoria Mateos, investigadora clínica en hematología y hemoterapia en el Hospital Universitario de Salamanca y especialista en mieloma múltiple, “teníamos fármacos que eran los inhibidores de proteasoma, los inmunomoduladores y posteriormente los anticuerpos monoclonales antiCD38. Los pacientes recibían distintas líneas de tratamiento con una reutilización de la misma clase de tratamiento, aunque en algunos casos eran opciones que sabíamos que no eran válidas”. Tras las distintas recaídas que constituyen el curso de esta enfermedad, los pacientes se volvían refractarios y no respondían a ninguno de los tres tratamientos.
La innovación dio respuesta a estos pacientes. La primera fue la financiación de la terapia CAR-T (cita-cel) indicada para pacientes después de haber recibido una línea previa de tratamiento. “Todo este tipo de terapias, cuanto antes las utilicemos, mejor eficacia vamos a ver en la respuesta que los pacientes tienen a este tratamiento”, indica la Dra. Mateos. Este tratamiento es eficaz, sin embargo, “tiene algunos condicionantes para su administración”.
Las terapias CAR-T son tratamientos que no se puede administrar en cualquier hospital. “Hay una serie de centros acreditados en España que no llegan a la treintena. En la mayoría de los casos los pacientes tienen que ser referidos por su centro de origen para que puedan ir a recibir allí la terapia CAR-T”. Además, el paciente ha de cumplir una serie de criterios y ser evaluado por un comité nacional. Estas limitaciones provocan que actualmente solo cubra un tercio de los pacientes que recaen. De ahí “la importancia de que la Agencia Europea del Medicamento haya aprobado dos nuevas combinaciones”, indica la Dra. Mateos.
La Unión Europea aprobó en julio de 2025 la comercialización del primer anticuerpo monoclonal conjugado dirigido a BCMA, bentalamab mafoditín, para el tratamiento de pacientes adultos con mieloma múltiple desde primera recaída, para posteriormente, en el mes de agosto, aprobar sus combinaciones. Estas combinaciones “podrían mantener la enfermedad controlada casi tres veces más tiempo que algunas alternativas” según recoge la web del Servicio Nacional de Salud de Reino Unido (NHS por sus siglas en inglés).
“Belantamab mafoditín en combinación con bortezomib y dexametasona o en combinación con pomalidomida es una terapia frente a BCMA que ha demostrado eficacia y superioridad en supervivencia libre de progresión en los dos estudios randomizados fase tres y tiene la peculiaridad de que puede complementar muy bien la terapia CAR-T”, explica la Dra. Mateos. A diferencia de las terapias CAR-T, este tratamiento se puede administrar en el hospital de día, sin necesidad de trasladarse a un centro de referencia. Su administración intravenosa dura 30 minutos y no requiere ninguna premedicación. La reducción de dosis durante el ensayo clínico demostró que el tratamiento seguía siendo eficaz y disminuían los efectos secundarios como la toxicidad que puede producir en la córnea y que es “totalmente manejable y reversible en todos los pacientes”.
Este hecho, indica la hematóloga, “va a condicionar que probablemente los pacientes tratados con belantamab mafoditín en combinación con bien bortezomib y dexametasona o con pomalidomida reciban no más de tres o cuatro dosis por año”. Una administración mucho más cómoda para los pacientes. Asimismo, “en el caso, por ejemplo, de la combinación con pomalidomida de administración oral requerirá pocas visitas al hospital incluso a lo largo de un año y eso es lo que probablemente los médicos implementemos en nuestra práctica habitual con este tratamiento”.
España, a la espera
Debido a los resultados de este tratamiento, los expertos han realizado distintos consensos que recomienda y guían la administración de belantamab mafoditín en la práctica clínica con las indicaciones comentadas, que “amplían el abanico de opciones de terapia frente a BCMA para los pacientes con mieloma en recaída”. Algo clave para el pronóstico de los pacientes. “Los expertos estamos de acuerdo en que es importante cambiar de diana después de la primera línea de tratamiento y sobre todo si los pacientes ya han sido expuestos a inhibidor de proteasoma o a anticuerpos anti-CD38. BCMA es una diana óptima y segura, por eso se considera belantamab mafoditín en combinación con bortezomib y dexametasona o pomalidomida como una de las opciones preferidas ya desde el momento de la primera recaída”
Una situación que en España están esperando los pacientes desde que en Europa se aprobara el pasado mes de agosto. Recientemente, la Comisión Interministerial de Precios del Ministerio de Sanidad publicó el informe de posicionamiento terapéutico de ambas combinaciones, compartiendo la valoración de que son las opciones preferidas ya desde la primera recaída o en pacientes que hayan recibido un tratamiento previo con lenalidomida. “El siguiente paso es que nuestras autoridades sanitarias en España aprueben su financiación, con la que se complementa la aprobación actual de cita-cel y se aumenta el número de pacientes con mieloma que se benefician de este tipo de tratamientos que han mostrado su eficacia y mejora del pronóstico”, concluye Mª Victoria Mateos.


