Cada día mueve más de 8.000 muestras de sangre, suero u orina y ayuda a gestionarlas con mayor seguridad, control y rapidez
Badalona, 7 de abril de 2026 – El Laboratorio Clínico del Hospital Germans Trias cuenta desde hace unos días con un ayudante muy útil y profesional a la hora de transportar muestras biológicas entre los 700 m2 de que dispone el espacio.
Se trata de EMILI (las siglas de ‘Equipo Móvil Inteligente para Laboratorio Integrado’) y es un robot móvil inteligente que constantemente distribuye bandejas con muestras de sangre, suero o orina entre diferentes puntos alejados del laboratorio.
Cualquier mañana, cuando la actividad en el laboratorio es más intensa, EMILI realiza más de un centenar de viajes y, terminado el día, recorre una decena de kilómetros, a pesar de tener batería para hacer muchos más. En total, mueve más de 8.000 muestras biológicas, procedentes de pacientes ingresados en el propio hospital, de usuarios que vienen a hacerse analíticas o de los diferentes centros de atención primaria del territorio.
Maria García, responsable de Gestión de Muestras del Laboratorio Clínico del Germans Trias, apunta las dos claves de mejora que aporta el uso de EMILI. “Por un lado, los profesionales ahorran tiempo en desplazamientos, que ahora pueden dedicar más a tareas analíticas; por otro, las muestras llegan antes y de forma continua y fluida a las unidades de análisis, mejorando el tiempo de respuesta para obtener los resultados”.
Manejar el robot, que tiene diferentes bandejas para dejar cientos de muestras en un único viaje, es muy sencillo e intuitivo: basta con indicar qué tipo de muestras se envían y a qué punto del laboratorio se quieren enviar. A continuación, el robot se desplaza a buen ritmo y con seguridad, ralentizándose y deteniéndose si anticipa la presencia de algún obstáculo que le dificulta el paso. Cuando llega a su destino, el profesional descarga las muestras para su análisis y devuelve a EMILI hacia el punto inicial de gestión.
Aunque su uso forma parte de una prueba piloto, la acogida de EMILI en el laboratorio ha sido muy satisfactoria. Aunque se está trabajando para cuantificarla, la agilización del circuito y el procesamiento de las muestras ya es compartida, así como el ahorro de desplazamientos de los profesionales a lo largo del día, de aproximadamente un 90%.
Este avance tecnológico ha sido posible gracias a NGNY, empresa catalana con más de 20 años de trayectoria en la automatización de laboratorios clínicos. La compañía —cuyo nombre proviene de la palabra ‘enginy’ (ingenio en catalán)— diseña, fabrica y distribuye soluciones para optimizar los espacios donde se analizan las muestras de sangre o de orina, para que el proceso de una analítica sea más eficiente, seguro y trazable.


