• Para combatir el infradiagnóstico, SEMI recomienda medir la presión arterial al menos una vez al año a partir de los 40 años y también fomentar el autocuidado y la automedición domiciliaria.
• La automedición domiciliaria y la monitorización ambulatoria permiten mejorar el control de la hipertensión y detectan formas ocultas de la enfermedad.
• El médico internista tiene un papel central en la HTA por la asociación de este factor de riesgo con otros y el valor diferencial que aporta es la evaluación integral del riesgo vascular.
14 de mayo de 2026 – La Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) alerta de que en España hay unos 5 millones de personas que tienen hipertensión arterial (HTA) y no lo saben. Los retos actuales son mejorar el diagnóstico precoz, fomentar el autocuidado y el control domiciliario, ya que, sin diagnóstico ni tratamiento, la HTA produce daño vascular progresivo e irreversible. El abordaje integral mejora significativamente la salud cardiovascular, destaca el Grupo de Trabajo de Riesgo Vascular de SEMI con motivo del Día Mundial de la Hipertensión, que se celebra el 17 de mayo.
“La población debe tomar conciencia de la magnitud de este problema de salud pública y de que la enfermedad es asintomática. De ahí que en adultos aparentemente sanos se recomiende medir la presión arterial al menos una vez al año, para detectar casos no diagnosticados”, precisa la Dra. Eva María Moya Mateo, médico internista del Servicio de Medicina Interna del Hospital Infanta Leonor, de Madrid, y vocal de hipertensión del Grupo de Trabajo de Riesgo Vascular de SEMI.
El 40% de la población adulta tiene un diagnóstico de HTA. “A partir de los 40 años, una de cada tres personas es hipertensa; a partir de los 60, dos de cada tres; y, a partir de los 80, casi tres de cada tres. Además, el 45% de los hipertensos no están diagnosticados, por lo que hay unos cinco millones de adultos sin conciencia de enfermedad”, avisa.
Según otros análisis, en España había en 2019 unos 10 millones de adultos de 30 a 79 años con HTA; de ellos, el 68% estaban diagnosticados, el 57% recibían tratamiento y solo el 33% estaban controlados. “La tendencia no es tranquilizadora. Se prevé un aumento de estas cifras, debido al envejecimiento poblacional y la alta prevalencia de la diabetes, la obesidad, la apnea del sueño y el sedentarismo, relacionados”, añade.
Impacto de la HTA y enfermedades cardiovasculares
La HTA es el factor de riesgo modificable más importante para el desarrollo de enfermedad cardiovascular. Su presencia y mal control se asocian al desarrollo de ictus, cardiopatía isquémica, enfermedad arterial periférica, insuficiencia cardiaca, enfermedad renal crónica, deterioro cognitivo, demencia, fibrilación auricular, aneurismas arteriales y retinopatía. Es una enfermedad crónica que, en la mayoría de los casos no tiene cura. No obstante, si se controla adecuadamente, se reduce el riesgo de padecer cualquiera de las enfermedades antedichas y el riesgo vascular global.
A nivel global, las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la principal causa de mortalidad y representan el 32% de todas las muertes, según la OMS. En España, la HTA se relaciona con 46.000 muertes al año, lo que subraya la relevancia del control de la presión arterial como medida coste-efectiva y para reducir la morbimortalidad.
Medición y automedición de la presión arterial
La HTA se diagnostica en España y en Europa con cifras ≥140/90 mmHg en la consulta y ≥135/85 mmHg en el domicilio. Los criterios de las guías estadounidenses (2025) son aún más estrictos (130–139/80–89 mmHg), lo que ha generado debate por su impacto en el diagnóstico y la prevalencia.
La presión arterial debe controlarse en todos los adultos: de forma ocasional hasta los 40 años y anualmente a partir de esa edad, adelantando el cribado si hay factores de riesgo, como la obesidad, la diabetes, el tabaquismo, la apnea del sueño, la enfermedad renal o antecedentes familiares. En mayores de 65 años la vigilancia debe intensificarse.
Se recomienda la automedición domiciliaria (AMPA) como seguimiento, con controles periódicos, idealmente mensuales una vez la presión arterial esté estable. Debe hacerse con dispositivos validados, tras 5 minutos de reposo, en posición sentada con el brazo apoyado, sin ejercicio ni tabaco previos, en un ambiente tranquilo, sin hablar, realizando tres tomas separadas por 1–2 minutos y usando como válida, la media de las dos últimas.
En el ámbito sanitario, la Monitorización Ambulatoria de la Presión Arterial (MAPA), de 24 horas, detecta la HTA de bata blanca, la HTA enmascarada, la HTA nocturna, resistencia al tratamiento y discrepancias entre mediciones de consulta y en domicilio.
Papel del internista
El médico internista tiene un papel central en la HTA, ya que rara vez aparece de forma aislada y suele asociarse a otros factores de riesgo, como la obesidad, la diabetes o la dislipemia, o a enfermedad cardiovascular establecida (infarto, ictus o enfermedad arterial periférica), además de ser frecuente en pacientes con pluripatología o fragilidad. Su valor diferencial es la evaluación integral del riesgo vascular.
Las unidades de riesgo vascular permiten integrar herramientas como la MAPA, estratificar el riesgo cardiovascular (incluida la ecografía para detectar la ateroesclerosis subclínica) y buscar activamente causas secundarias tratables (apnea del sueño o aldosteronismo, problema hormonal en el que la aldosterona no funciona adecuadamente, tendiendo a retener el sodio y el agua, y generando HTA); desempeñan un papel clave en el manejo de la HTA resistente, identificando factores o fármacos que dificultan el control tensional y coordinando el abordaje multidisciplinar con Cardiología, Nefrología, Endocrinología, Neurología y Atención Primaria.
El tratamiento incluye múltiples opciones, pero se recomiendan, sobre todo, combinaciones en un solo comprimido desde fases iniciales para mejorar la adherencia. Además, se estudian y diagnostican causas secundarias frecuentes e infradiagnosticadas.
En investigación destacan nuevas dianas terapéuticas (inhibidores de aldosterona sintasa, antagonistas mineralocorticoides, bloqueadores de endotelina o terapias de RNA), técnicas como denervación renal y dispositivos implantables en HTA resistente.
Desde la SEMI se impulsan estrategias de mejora global del manejo de la HTA mediante educación del paciente y la red colaborativa nacional, a través de la Red de Unidades de Riesgo Vascular (redRIVAS), orientada a formación, protocolos, registros e investigación multicéntrica en riesgo vascular y causas secundarias.
Sobre la Sociedad Española de Medicina Interna (Sociedad Española de Medicina Interna)
La Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) integra a más de 8.000 médicos internistas de toda España. Entre sus objetivos prioritarios, se encuentran el de potenciar la investigación en este campo, así como aunar los esfuerzos de los distintos grupos de trabajo que conforman parte de la Sociedad. En la actualidad, son un total de 20 los grupos o subgrupos monográficos de patologías prevalentes o áreas de interés dentro de la Medicina Interna, especialidad médica que se define por la visión global del paciente y desempeña un papel central en la atención a los pacientes crónicos complejos. Para más información, visita www.fesemi.org y sigue su actualidad en Twitter, Facebook, LinkedIn e Instagram.
FOTOGRAFÍA CABECERA: Diario 20M








