El síndrome cardiovascular-renal-metabólico se asocia con hasta un 30% más de riesgo de cáncer

Un estudio publicado en la revista Circulation: Population Health and Outcomes, de la American Heart Association (AHA), ha puesto el foco en la estrecha relación entre el síndrome cardiovascular-renal-metabólico (CRM) y el riesgo de desarrollar cáncer. Según los resultados, las personas con estadios más avanzados de este síndrome podrían presentar hasta un 30% más de probabilidad de desarrollar determinados tipos de tumores en comparación con la población sin alteraciones cardiometabólicas, renales o cardiovasculares.

El síndrome cardiovascular-renal-metabólico es un concepto relativamente reciente impulsado por la AHA que integra la interacción entre enfermedad cardiovascular, enfermedad renal crónica, diabetes, obesidad y sus factores de riesgoasociados. Este enfoque reconoce que estas patologías no suelen aparecer de forma aislada, sino que comparten mecanismos biológicos comunes y tienden a progresar de manera interconectada a lo largo del tiempo.

El estudio utiliza una clasificación por estadios del síndrome CRM (de 0 a 4), que permite describir su progresión desde la ausencia de factores de riesgo hasta la presencia de enfermedad cardiovascular y renal establecida. Los resultados muestran un patrón claro de aumento del riesgo de cáncer conforme avanza el estadio del síndrome, especialmente a partir de los estadios más avanzados, en particular desde el estadio 3.

El análisis se basó en una amplia cohorte nacional de 1.390.901 adultos en Japón, obtenida a partir de bases de datos administrativas y revisiones periódicas de salud. El seguimiento mediano fue de 3,4 años, lo que permitió evaluar la aparición de nuevos casos de cáncer en relación con la progresión del síndrome CRM en condiciones de práctica clínica real.

En concreto, los investigadores observaron que el incremento del riesgo se concentró principalmente en las personas con síndrome CRM en estadios 3 y 4, donde el riesgo de cáncer fue aproximadamente un 25%-30% superior respecto a las personas en estadio 0. En cambio, los estadios iniciales apenas mostraron diferencias relevantes tras el ajuste estadístico por variables como edad, sexo, consumo de alcohol y actividad física.

Los autores subrayan que se trata de un estudio observacional, por lo que los resultados muestran una relación de asociación, pero no permiten establecer una relación causal directa entre el síndrome CRM y el desarrollo de cáncer. Aun así, la consistencia de los resultados en distintos análisis y subgrupos refuerza la solidez de los hallazgos.

La asociación se observó en múltiples tipos de cáncer, entre ellos colorrectal, pulmón, páncreas, hígado, vejiga, riñón, próstata y mama, lo que refuerza la hipótesis de mecanismos biológicos compartidos entre el síndrome CRM y diferentes procesos tumorales.

Desde el punto de vista biológico, los mecanismos propuestos incluyen procesos compartidos como la inflamación crónica de bajo grado, la resistencia a la insulina, el estrés oxidativo y la disfunción del tejido adiposo. También se contemplan alteraciones metabólicas asociadas a la obesidad y al metabolismo de la glucosa y los lípidos, factores que podrían contribuir tanto a la progresión de la enfermedad cardiovascular como al desarrollo de cáncer.

Los autores del estudio destacan, además, la importancia de abordar el síndrome CRM desde una perspectiva integral, no solo centrada en la prevención cardiovascular, sino también considerando su posible impacto en otras enfermedades crónicas como el cáncer. Este enfoque podría tener implicaciones relevantes en términos de prevención, detección precoz y seguimiento de pacientes con alto riesgo.

Así, desde el punto de vista clínico, estos resultados refuerzan la necesidad de avanzar hacia modelos de atención más integrados y multidisciplinares, que permitan identificar de forma temprana a las personas en riesgo y actuar sobre los factores modificables —como la obesidad, la hipertensión, la hiperglucemia o la dislipemia— de manera conjunta y no aislada.

Para las organizaciones de pacientes como Cardioalianza, este tipo de evidencias científicas subraya la importancia de promover una visión más global de la salud cardiometabólica, que ayude a los pacientes a comprender que el control de los factores de riesgo no solo impacta en el corazón o el riñón, sino en la salud global del organismo.

Ahora sabemos que más allá del corazón y del riñón, el síndrome CRM refleja un deterioro sistémico del organismo que podría influir también en el desarrollo de cáncer. Por ello, los expertos consideran que este enfoque integral puede ayudar a identificar antes a las personas con mayor riesgo y favorecer estrategias preventivas más globales.

FUENTES:

 

 

 

FUENTE: CardioAlianza

Ana Manterias
Ana Manterias
Colabora en el portal desde el ámbito de la comunicación y el marketing, con una visión estratégica orientada al sector de la sanidad y la salud, las enfermedades y la nutrición. Especializada en relaciones institucionales, coordina la línea editorial de todos los autores con un enfoque riguroso y coherente.

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