La asociación de factores de riesgo metabólicos y alcohol puede acelerar el daño hepático en pacientes con esteatosis (“hígado graso”)

  • La categoría MetALD identifica a pacientes con esteatosis hepática (conocida como hígado graso) en los que coexisten factores de riesgo metabólicos y un consumo de alcohol superior al establecido para la esteatosis hepática metabólica (MASLD).

  • Los especialistas destacan la importancia de evaluar de forma conjunta factores metabólicos y consumo de alcohol para prevenir la progresión hacia fibrosis avanzada, cirrosis o hepatocarcinoma.

  • El manejo de la esteatosis hepática requiere un abordaje integral, que combine el control de los factores metabólicos, la intervención sobre el consumo de alcohol y la estratificación del riesgo de fibrosis mediante herramientas no invasivas.

6 de julio de 2026. La esteatosis hepática, anteriormente conocida como hígado graso, es la enfermedad hepática crónica más prevalente y constituye una preocupación creciente para los especialistas debido a la carga asistencial y sanitaria que puede generar en los próximos años. Se estima que afecta aproximadamente a un tercio de la población adulta, siendo la asociada a disfunción metabólica la más predominante con un 32% de prevalencia en España.

Pese a que la acumulación de grasa en el hígado es la característica que define esta enfermedad, el principal factor que determina el pronóstico es el grado de fibrosis o cicatrización, consecuencia del daño repetido que sufre el órgano. La mayoría de los casos de esteatosis presentan formas leves, pero alrededor de un 10% de los pacientes desarrolla fibrosis avanzada, una condición que afecta a aproximadamente el 1,5% de la población adulta general y hasta al 15% de los pacientes con diabetes tipo 2. Una pequeña proporción de las personas con fibrosis avanzada puede desarrollar cirrosis o hepatocarcinoma (el tipo más habitual de cáncer de hígado), complicaciones que condicionan gravemente la supervivencia.

Tradicionalmente, la esteatosis hepática se ha clasificado en dos grandes categorías: la enfermedad asociada a disfunción metabólica (MASLD, por sus siglas en inglés) y la enfermedad relacionada predominantemente con el alcohol. Sin embargo, no todos los pacientes encajan plenamente en una de ellas. La reciente categoría MetALD identifica aquellas personas con esteatosis hepática que presentan tanto factores metabólicos como un consumo de alcohol superior al establecido para MASLD “pura”, pero sin alcanzar necesariamente los umbrales clásicos de hepatopatía alcohólica.

La definición de esta categoría y sus implicaciones para el manejo de los pacientes con esteatosis hepática fue el tema principal de la ponencia “MetALD: Asociación de síndrome metabólico y consumo de alcohol” que la Dra. Vanesa Bernal, experta de la Sociedad Española de Patología Digestiva (SEPD) y especialista en aparato digestivo en el Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza, presentó durante el 85º Congreso de la SEPD, celebrado en Sevilla en junio.

Aumento del riesgo de enfermedad avanzada

Uno de los aspectos más relevantes de esta entidad es que identifica que los factores metabólicos (como la obesidad, la diabetes, la hipertensión o la dislipemia) no solo pueden coexistir con el consumo de alcohol, sino que ambos pueden actuar de forma conjunta y sinérgica acelerando el daño hepático y favoreciendo una progresión más rápida hacia formas avanzadas de la enfermedad.

“Hoy sabemos que el alcohol y la disfunción metabólica no son factores independientes. Cuando coinciden, el riesgo de desarrollar fibrosis avanzada, cirrosis, descompensación hepática o hepatocarcinoma aumenta de forma significativa”, señala la Dra. Bernal. “Los pacientes con MetALD tienen hasta el doble de riesgo de complicaciones hepáticas graves respecto a quienes solamente presentan factores metabólicos sin consumo de alcohol elevado”.

Este conocimiento supone un cambio de paradigma respecto a la visión tradicional, que tendía a diferenciar la enfermedad hepática metabólica de la relacionada con el alcohol como procesos independientes.

Implicaciones para el abordaje de la esteatosis hepática

En este sentido, la Dra. Bernal considera que uno de los aspectos más importantes que plantea este cambio de paradigma es la necesidad de incorporar una valoración sistemática del consumo de alcohol en los pacientes con esteatosis hepática.

“No basta con identificar la obesidad o la diabetes. Es fundamental cuantificar el consumo de alcohol porque puede modificar tanto el diagnóstico como el pronóstico y las decisiones terapéuticas”. La especialista recuerda que incluso consumos que muchos pacientes consideran “moderados” pueden adquirir una relevancia distinta cuando existen factores de riesgo metabólicos asociados.

Además de valorar de forma conjunta los factores metabólicos y el consumo de alcohol, la identificación precoz de la fibrosis constituye uno de los pilares del manejo de estos pacientes, ya que permite detectar de forma temprana a aquellos con mayor riesgo de desarrollar complicaciones graves y orientar su seguimiento y tratamiento. Para ello, los especialistas apuestan por utilizar herramientas no invasivas, como los índices analíticos y las técnicas de elastografía, que permitan estratificar el riesgo y seleccionar qué pacientes necesitan un seguimiento más estrecho o una valoración especializada.

“Detectar a tiempo la fibrosis antes de que aparezcan complicaciones ofrece una oportunidad para modificar la evolución natural de la enfermedad”, explica la Dra. Bernal.

Un abordaje integral

El tratamiento de la enfermedad hepática con disfunción metabólica y consumo de alcohol requiere actuar sobre todos los factores implicados. Las medidas incluyen la pérdida de peso cuando esté indicada, la alimentación saludable, el ejercicio físico, el control de la diabetes, la hipertensión y la dislipemia, junto con una intervención específica sobre el consumo de alcohol.

“El objetivo no es tratar únicamente el hígado, sino abordar de forma global todos los factores que contribuyen a la progresión de la enfermedad”, concluye la experta.

Sobre la SEPD

La SEPD (Sociedad Española de Patología Digestiva) es una organización científica y profesional sin ánimo de lucro que agrupa a más de 3.340 médicos especialistas en Aparato Digestivo. Su misión es fomentar la investigación, formación y divulgación en el ámbito de las enfermedades digestivas, promoviendo la prevención y el diagnóstico temprano de enfermedades, incluyendo el cáncer digestivo.

Más información en www.sepd.es

Congreso SEPD

El 85º Congreso de la SEPD se celebró del 11 al 13 de junio en Sevilla. Se trata del gran punto de encuentro de la patología digestiva, durante el que se combinaron la formación científica con el intercambio de experiencias entre profesionales.

El programa incluyó ponencias impartidas por especialistas de referencia, que abordaron las últimas novedades en las distintas áreas de la especialidad de aparato digestivo.

Más información en congresosepd.com

Ana Manterias
Ana Manterias
Colabora en el portal desde el ámbito de la comunicación y el marketing, con una visión estratégica orientada al sector de la sanidad y la salud, las enfermedades y la nutrición. Especializada en relaciones institucionales, coordina la línea editorial de todos los autores con un enfoque riguroso y coherente.

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