- La Dra. Ainhoa Corrales, médico especialista en Medicina Familiar y Comunitaria por la Universidad de Alcalá de Henares, destaca la relación entre microbiota, inflamación y salud celular en el contexto de las enfermedades metabólicas e inmunitarias
- La microbiota intestinal influye de forma significativa en el desarrollo de enfermedades metabólicas como la obesidad y la diabetes tipo 2
Madrid, 2 de julio de 2026. Con la llegada del verano, los cambios en la alimentación, los horarios y los hábitos de vida pueden influir en el equilibrio de la microbiota intestinal, con impacto en la salud digestiva, inmunitaria y metabólica. La Dra. Ainhoa Corrales, médico especialista en Medicina Familiar y Comunitaria por la Universidad de Alcalá de Henares (Madrid) y experta en reeducación alimentaria y estilo de vida saludable, subraya la importancia de la microbiota intestinal como uno de los principales reguladores de la salud humana.
Aunque en el lenguaje cotidiano suele hablarse de “microbiota”, la experta recuerda que el concepto de microbioma es más amplio, ya que engloba no solo los microorganismos que habitan en el cuerpo humano, sino también sus genes y su interacción con el entorno. “La microbiota es el conjunto de billones de microorganismos que viven en simbiosis con nuestro organismo y actúan como un órgano más”, explica la Dra. Corrales, quien lleva más de diez años enfocando su práctica en la medicina natural, holística e integrativa.
La microbiota: un órgano invisible con funciones esenciales
Según la Dra. Corrales, la microbiota intestinal desempeña funciones clave en la digestión de nutrientes, la producción de vitaminas esenciales como la K y del grupo B y la regulación del sistema inmunológico, ya que más del 70% de sus células se encuentran en el intestino.
Además, actúa como barrera frente a microorganismos patógenos y participa en la producción de neurotransmisores implicados en el eje intestino-cerebro, influyendo en el estado de ánimo, el sueño y el equilibrio emocional.
“El mantenimiento de una microbiota en equilibrio, lo que conocemos como eubiosis, es fundamental para prevenir enfermedades inflamatorias, metabólicas y también alteraciones del estado de ánimo”, señala.
Relación con obesidad, diabetes e inflamación
La evidencia científica actual confirma que la microbiota intestinal influye de forma significativa en el desarrollo de enfermedades metabólicas como la obesidad y la diabetes tipo 2, al modular procesos como el metabolismo energético, la inflamación sistémica y la resistencia a la insulina.
En el caso de los trastornos digestivos, la especialista explica que la alteración de la microbiota o disbiosis no suele ser la única causa, pero sí un factor que puede agravar o predisponer a su aparición.
Microbiota, inflamación y estrés oxidativo: un eje conectado
La Dra. Corrales destaca la existencia de una relación bidireccional entre microbiota, inflamación crónica de bajo grado y estrés oxidativo.
Una microbiota equilibrada contribuye a la producción de compuestos beneficiosos como los ácidos grasos de cadena corta, que protegen la barrera intestinal y reducen la inflamación. Por el contrario, un desequilibrio puede aumentar la permeabilidad intestinal, favoreciendo la entrada de toxinas y el desarrollo de procesos inflamatorios sistémicos.
“Se genera un círculo vicioso entre inflamación y estrés oxidativo que acelera el envejecimiento celular y el deterioro de los tejidos”, explica.
Estrés oxidativo, barrera intestinal y el papel del glutatión
En el ámbito de la salud intestinal, la Dra. Corrales destaca el interés creciente por los mecanismos que protegen frente al estrés oxidativo y la inflamación, procesos en los que la microbiota desempeña un papel modulador clave.
Cuando existe un desequilibrio de la microbiota o disbiosis, puede alterarse la integridad de la barrera intestinal, favoreciendo un aumento de la permeabilidad y la activación de respuestas inflamatorias sistémicas. Este entorno inflamatorio se asocia a un incremento del estrés oxidativo a nivel celular.
En este contexto, el glutatión se considera el principal antioxidante endógeno del organismo, con un papel fundamental en la neutralización de radicales libres y en la protección de la integridad celular, especialmente en tejidos de alta actividad metabólica como el intestino.
En relación con el soporte de estos mecanismos antioxidantes, algunas estrategias de nutrición funcional incluyen el aporte de precursores del glutatión, como Immunocal, desarrollado por Immunotec.
“Existe una interacción continua entre microbiota, inflamación y sistemas antioxidantes del organismo. Mantener ese equilibrio es clave para preservar la salud intestinal y sistémica”, señala la especialista.
Asimismo, biomarcadores como la zonulina permiten evaluar la permeabilidad intestinal, un factor cada vez más estudiado en relación con enfermedades inflamatorias, metabólicas y autoinmunes.
Hábitos para cuidar la microbiota
En la práctica clínica, las recomendaciones para mantener una microbiota saludable se centran en la alimentación y el estilo de vida. Entre ellas destacan:
- Dieta rica en fibra, frutas y verduras
- Consumo de alimentos fermentados
- Reducción de ultraprocesados
- Estilo de vida activo
- Hidratación adecuada y respeto de los ritmos circadianos
Asimismo, la especialista señala el papel de determinados suplementos como prebióticos y probióticos, siempre dentro de un enfoque personalizado y basado en la evidencia.
Probióticos, prebióticos y simbióticos: cuándo están indicados
Los probióticos pueden ayudar a restaurar la microbiota tras tratamientos antibióticos, reducir la duración de diarreas infecciosas, mejorar síntomas del síndrome del intestino irritable y apoyar la salud intestinal en determinados contextos clínicos.
Los prebióticos, por su parte, actúan como alimento para las bacterias beneficiosas, favoreciendo la producción de compuestos que mejoran la salud intestinal y el tránsito digestivo.
La combinación de ambos, conocida como simbióticos, puede ejercer un efecto sinérgico en la estabilidad de la microbiota. “La eficacia depende siempre de la cepa concreta y del contexto clínico, no todos los probióticos son iguales”, recuerda la Dra. Corrales.
Para la Dra. Corrales, la salud debe entenderse como un sistema interconectado en el que todos los procesos biológicos influyen entre sí. “Cualquier acción dirigida a mejorar una parte del organismo repercute en el conjunto. Cuidar la salud celular y metabólica debe ser un hábito de vida”, concluye.
Sobre Immunotec
Immunotec lleva más de cuatro décadas dedicada a la salud y el bienestar, desarrollando productos innovadores basados en la investigación científica. La compañía es referente mundial en el estudio del glutatión, un antioxidante clave para el sistema inmunitario y el rendimiento físico. Immunocal cuenta con 79 patentes internacionales y está respaldado por múltiples estudios clínicos que avalan su eficacia. Presente en una veintena de países, Immunotec combina ciencia y nutrición para ofrecer soluciones que contribuyen al bienestar integral y al rendimiento óptimo, especialmente en entornos de alta exigencia como el deporte profesional. Para más información, visita: www.immunotec.com


