- La falta de actividad física es otro factor de riesgo para los síntomas urinarios del tracto inferior, advierten los urólogos de ICUA
- La vuelta al trabajo puede aumentar el riesgo por el exceso de horas en sedestación
Madrid, 31 de agosto de 2026. El estilo de vida sedentario con jornadas laborales de 8 horas o más de inactividad física se relaciona con mayor riesgo de desarrollar síntomas urinarios del tracto inferior (LUTS), frecuentemente asociados a la hiperplasia benigna de próstata (HBP). Así lo advierte una revisión de estudios del Instituto de Cirugía Urológica Avanzada (ICUA) con motivo de la vuelta al trabajo tras las vacaciones de verano.
“El tiempo que pasamos sentados no es un factor menor. Los datos muestran que cuanto más tiempo pasamos en sedestación, mayor es la probabilidad de desarrollar síntomas urinarios. Por eso, la vuelta a la oficina es un buen momento para recordar que moverse a lo largo del día también protege la salud prostática y urinaria”, asegura el doctor Fernando Gómez Sancha, director médico de ICUA.
Una investigación publicada en BJU International con una muestra de 69.795 hombres sin síntomas urinarios al inicio, reveló que quienes permanecían sentados entre 5 y 9 horas diarias presentaban un riesgo un 8% mayor de desarrollar síntomas urinarios que quienes estaban sentados menos de 5 horas. Además, aquellos pacientes que estaban sentados 10 o más horas tenían un riesgo hasta un 15% superior de desarrollar síntomas urinarios. Este trabajo también indicó que la falta de actividad física se asocia de forma independiente con la aparición de problemas urinarios en hombres de mediana edad.
Por otra parte, otro estudio publicado en Journal of General Internal Medicine coincidió en relacionar los hábitos sedentarios con la aparición de síntomas urinarios en hombres entre 45 y 70 años. De hecho, aquellos que veían televisión 30 horas semanales o más presentaban un 24 % más de riesgo de desarrollar síntomas urinarios moderados o graves que quienes veían menos de una hora semanal. Mientras que los hombres con mayor actividad física tenían un riesgo un 19 % menor. Sin embargo, el sedentarismo no se relacionó con un empeoramiento posterior de los síntomas en quienes ya los tenían.
Mientras que un metaanálisis publicado en European Urology concluyó que la actividad física moderada o intensa podía reducir aproximadamente hasta un 25 % el riesgo de hiperplasia benigna de próstata o síntomas urinarios frente a un estilo de vida sedentario. “Si bien los estudios muestran una asociación epidemiológica, no demuestran causalidad. Los síntomas urinarios también pueden estar influidos por la edad, la obesidad, la diabetes y otros factores metabólicos”, precisa el doctor Gómez Sancha.
Cómo reducir el riesgo de síntomas urinarios
De cara a reducir el riesgo por la sedestación en la oficina, el equipo de ICUA recomienda:
- Levantarse y caminar al menos 2-3 minutos cada 45-60 minutos.
- Incorporar pequeños desplazamientos a lo largo de la jornada (reuniones de pie, subir escaleras, caminar mientras se habla por teléfono).
- Realizar al menos 150 minutos semanales de actividad física moderada (caminar a buen ritmo, nadar, ciclismo…).
- Evitar sumar muchas horas de televisión o pantallas fuera del trabajo.
- Mantener un peso saludable, ya que la obesidad es un factor de riesgo independiente.
“No se trata de dejar de trabajar sentado, sino de interrumpir el sedentarismo prolongado. Pequeños cambios a lo largo del día pueden marcar una diferencia real en la salud urinaria a medio y largo plazo”, finaliza el Dr. Gómez Sancha.
La hiperplasia benigna de próstata, una patología que afecta a la mitad de los varones mayores de 50 años, es el crecimiento de un tejido benigno de la próstata como consecuencia del envejecimiento. Produce síntomas urinarios como dificultad para comenzar la micción, chorro flojo, frecuencia, urgencia, necesidad de levantarse a orinar por la noche o incontinencia.
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