El Estudio Sanitas sobre Alzheimer 2026 revela que solo el 12,5% de los ciudadanos dice saber cómo organizaría los cuidados de un familiar afectado por la enfermedad
Casi uno de cada dos españoles (47,7%) ha cuidado en algún momento a una persona con alzhéimer u otra demencia
El 94,5% reconoce el fuerte impacto físico y emocional que soportan los cuidadores
La concienciación avanza más rápido que la preparación: el 83,7% de los españoles necesitaría orientación o se sentiría perdido ante un diagnóstico de alzhéimer en su familia
Tres de cada cuatro españoles consideran que los hogares no están preparados para afrontar un alzhéimer avanzado
Ocho de cada diez reclaman apoyo psicológico para las familias desde el primer día
Madrid, 16 de septiembre de 2026. El Alzheimer ha dejado de percibirse como una enfermedad que afecta únicamente a quien la padece. Hoy la sociedad española considera que se trata de una realidad que transforma la vida de toda una familia. Así lo refleja el Estudio Sanitas sobre Alzheimer 2026, según el cual el 64% de los españoles considera que esta enfermedad cambia la vida de todo el entorno familiar, frente a apenas un 5,4% que cree que afecta principalmente a la persona diagnosticada.
Casi uno de cada dos españoles (47,7%) ha asumido en algún momento tareas de cuidado de una persona con alzhéimer u otra demencia, ya sea como cuidador principal (10,4%), de forma compartida (20,4%) o puntual (16,8%). Esta experiencia, directa o cercana, contribuye a una mayor conciencia social sobre el impacto que la enfermedad tiene no solo en los pacientes, sino también en quienes los acompañan y cuidan en su día a día.
La investigación, realizada entre población española de 18 a 75 años, muestra cómo la preocupación social ya no se centra únicamente en la evolución clínica de la enfermedad, sino también en las consecuencias que tiene para quienes asumen los cuidados. De hecho, el 94,5% de los encuestados reconoce que cuidar a una persona con alzhéimer afecta de forma importante a la salud física y emocional del cuidador. El estudio señala además un desafío relevante, aunque la sociedad es cada vez más consciente del impacto de la enfermedad, sigue sintiéndose poco preparada para afrontarla cuando llega al entorno familiar, de hecho, el 83,7% de los españoles necesitaría orientación o se sentiría perdido ante un diagnóstico de alzhéimer en su familia.
Las familias saben que el Alzheimer cambiará sus vidas, pero no saben por dónde empezar
El estudio revela una importante brecha entre la preocupación y la capacidad real de actuación. Solo el 12,5% de los españoles afirma que tendría claro qué pasos dar si una persona cercana recibiera un diagnóstico de alzhéimer. Por el contrario, más de la mitad (53,2%) reconoce que necesitaría orientación y un 30,5% admite que se sentiría completamente perdido.
La situación resulta especialmente significativa entre las personas de entre 35 y 44 años, una generación que con frecuencia compatibiliza responsabilidades laborales, familiares y de cuidado, y donde cuatro de cada diez reconocen no saber cómo afrontar la organización de los cuidados. Esta falta de preparación práctica también se refleja en la demanda de apoyo profesional. El 44,8% de los españoles considera que las familias deberían contar con orientación especializada desde el mismo momento del diagnóstico, incluso en las fases iniciales de la enfermedad.
Persisten mitos que dificultan la detección temprana
A pesar de la creciente visibilidad del alzhéimer, el estudio pone de manifiesto que continúan existiendo falsas creencias profundamente arraigadas. Más de la mitad de los españoles (52,3%) considera que el alzhéimer afecta únicamente a la memoria. Además, un 44,7% cree que los fallos de memoria forman parte normal del envejecimiento y un 44,2% identifica que poco o nada puede hacerse tras recibir el diagnóstico.
Estas percepciones pueden retrasar la búsqueda de ayuda. Para el 63,6% de los encuestados, uno de los principales motivos por los que se retrasa la consulta médica es normalizar los olvidos y atribuirlos simplemente a la edad. Además, solo el 17,6% afirma que sería capaz de identificar claramente señales de alerta asociadas a un posible deterioro cognitivo.
La gran preocupación ya no es el paciente: es el cuidador
Los resultados también muestran un cambio de sensibilidad social respecto al papel de los cuidadores. La principal dificultad asociada al cuidado de una persona con alzhéimer no se sitúa en una tarea concreta de asistencia, sino en el impacto que tiene sobre la vida de quien cuida. Un 34,2% de los españoles considera que el reto más difícil es compatibilizar los cuidados con el trabajo y la vida personal, mientras que el 44,5% opina que los cuidadores adquieren los conocimientos necesarios “sobre la marcha”, sin formación suficiente.
Cuando se pregunta por las barreras para pedir ayuda, se detectan tres grandes obstáculos: la falta de recursos económicos (55,3%), el sentimiento de responsabilidad familiar (55%) y el desconocimiento de los servicios disponibles (55%).
En este contexto, el apoyo emocional adquiere una relevancia creciente. Ocho de cada diez españoles (79,6%) consideran que el cuidado profesional de una persona con alzhéimer debería incluir apoyo psicológico para la familia desde el primer día.
La sociedad reclama más apoyo profesional y hogares adaptados
La investigación también apunta a una demanda clara de recursos especializados para acompañar a las familias. Dos de cada tres españoles (66,8%) creen que los hogares no están preparados para cuidar de forma segura a una persona con alzhéimer cuando la enfermedad alcanza fases avanzadas.
Asimismo, la ayuda profesional en el domicilio aparece como el recurso más valorado para evitar el agotamiento de los cuidadores (64,6%), seguida de los centros de día (57,7%).
En este sentido, Sanitas Mayores desarrolla un modelo de atención especializado para personas con deterioro cognitivo que combina atención médica, rehabilitación física y cognitiva, apoyo emocional y una coordinación continua con las familias, a través de una red de residencias, centros de día y servicios de cuidados en el domicilio. La compañía cuenta además con unidades especializadas en demencia donde trabaja con equipos multidisciplinares para ofrecer una atención personalizada orientada a preservar la autonomía, el bienestar y la calidad de vida de cada persona.
La tecnología gana terreno, pero no sustituye el factor humano
La tecnología también aparece como una herramienta cada vez más valorada en el cuidado de las personas con alzhéimer. El 80,3% de los españoles considera que puede ayudar en el seguimiento y atención de los pacientes. Sin embargo, la mayoría subraya que debe entenderse como un complemento y no como una alternativa al acompañamiento profesional y familiar. Los sistemas de geolocalización y seguridad en el hogar (64,3%) y las herramientas de estimulación cognitiva (63%) son las soluciones tecnológicas que generan mayor confianza entre la población.
En este ámbito, la tecnología ya está contribuyendo a reforzar la autonomía, la estimulación y la comunicación de las personas mayores. Sanitas Mayores ha incorporado en algunos de sus centros soluciones basadas en Alexa que permiten a los residentes acceder de forma sencilla a información, actividades, recordatorios o mantener un contacto más fluido con sus familiares. Además, cuenta con salas inmersivas que emplean tecnologías audiovisuales para recrear entornos y experiencias diseñadas para favorecer la estimulación cognitiva, la evocación de recuerdos y la participación activa de las personas mayores. Todas estas herramientas se utilizan como complemento a la atención profesional y personalizada, sin sustituir el acompañamiento humano.
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Sobre Sanitas
Sanitas es especialista en servicios de salud y bienestar en España. Ofrece a sus clientes productos y servicios para cada etapa de la vida a través de un modelo integral de salud que incluye: seguros médicos, hospitales y centros multiespecialidad, clínicas dentales, otros servicios de salud y servicios de atención a mayores.
Cuenta con más de 11.360 empleados, posee un cuadro médico compuesto por más de 56.000 especialistas y 4.240 centros médicos concertados, además de una provisión propia formada por 4 hospitales, 27 centros médicos multiespecialidad, 11 centros de rehabilitación avanzada, 218 clínicas dentales, 45 residencias de mayores, 17 de ellas con servicio de centro de día y 3 centros de día independientes, además de una oferta de cuidados domiciliarios profesionales.
Sanitas forma parte de Bupa, compañía internacional líder en salud, que cuenta con más de 60 millones de clientes en todo el mundo. La compañía cuenta con empleados, principalmente en Reino Unido, Australia, España, Chile, Polonia, Nueva Zelanda, la RAE de Hong Kong, Turquía, Brasil, México e India. También cuenta con empresas asociadas en Arabia Saudita.



