El plazo de enmiendas, que se extenderá inicialmente hasta el 6 de octubre, pone sobre la mesa las diferencias entre los grupos sobre clasificación profesional, financiación, competencias autonómicas y el modelo de negociación de las condiciones laborales
Los grupos parlamentarios tienen hasta el martes 6 de octubre para fijar sus posiciones sobre el Proyecto de Ley de Estatuto Marco y registrar sus propuestas de modificación. El plazo abre una nueva fase de la tramitación parlamentaria, con la posibilidad de presentar tanto enmiendas al articulado como enmiendas a la totalidad, y permite visualizar las principales discrepancias y reclamaciones de las formaciones sobre la reforma que regulará las condiciones del personal estatutario del Sistema Nacional de Salud.
“La mejor fórmula” para PSOE y SUMAR
El PSOE defiende que el nuevo Estatuto Marco continúe su tramitación parlamentaria como vía para actualizar las condiciones laborales y la clasificación profesional del personal estatutario del SNS. La diputada Valle Mellado reconoció este miércoles en el Congreso la necesidad de abordar la situación de colectivos como las TCAE y defendió el proyecto como instrumento para incorporar estas mejoras. “Nuestra apuesta es por un nuevo Estatuto Marco como la mejor fórmula para reconocer de una vez a todo el personal ahora mal clasificado y garantizar mejores condiciones laborales”, señaló.
La posición socialista coincide con Sumar en señalar que el camino pasa por utilizar el procedimiento parlamentario que se abre ahora para perfeccionar el Estatuto Marco y garantizar que el nuevo marco regulatorio contemple al conjunto del personal estatutario del Sistema Nacional de Salud, incluidos los colectivos cuya clasificación profesional y retributivareclama una actualización. “No seremos nosotras las que neguemos a destacar el trabajo de un personal imprescindible para el sistema de salud, más allá de los médicos y de las enfermeras”, sostuvo Alda Recas.
Acuerdos, competencias y garantías económicas
Coalición Canaria quiere aprovechar la tramitación parlamentaria para introducir cambios en la clasificación profesional, las retribuciones y la carrera profesional de colectivos como las TCAE, los técnicos sanitarios, los celadores y los auxiliares administrativos, según avanzó Cristina Valido. También reclama que el Estado aporte financiación suficiente para aplicar estas mejoras y advierte del posible veto gubernamental a las enmiendas que impliquen un impacto presupuestario, unas propuestas que en el día de ayer respaldaron ERC, UPN, Compromís, BNG y Podemos.
Por su parte, el Partido Popular critica el actual proyecto y cuestiona que el Estatuto Marco llegue al Congreso sin un acuerdo suficiente con los profesionales ni las autonomías y sin garantías económicas. María Lourdes Ramírez sostuvo que la reforma llega después de meses de conflicto y reclamó que se incorporen “informes técnicos, jurídicos y económicos rigurosos”. “Nos traslada la negociación y el consenso que Sanidad fue incapaz de alcanzar”, reprochaba. Desde el PP levan tiempo apuntando a la necesidad de empezar el Estatuto Marco “desde cero”.
ERC respalda la mejora de los derechos laborales y profesionales de los trabajadores sanitarios, pero vincula cualquier reforma del Estatuto Marco al respeto a las competencias. Etna Estrems defendió que el Estado puede establecer las bases del régimen estatutario, pero no desarrollar una regulación que vacíe las competencias propias de Cataluña. “Defender más derechos laborales no puede querer decir menos autogobierno”, sostuvo la diputada, que añadió que “las bases estatales han de ser eso, bases”.
EH Bildu considera que la reforma puede servir para elevar el suelo básico de las condiciones laborales de todo el personal estatutario, aunque cuestiona que el proyecto responda a las expectativas del colectivo médico y reclama abordar cuestiones como las jornadas, las guardias, los permisos, las licencias y las retribuciones, también desde el ámbito autonómico. El BNG, por su parte, valora que el proyecto de Estatuto Marco “se queda muy corto” y ha avanzado que tratará de modificarlo durante su tramitación parlamentaria, además de defender medidas como la posibilidad de una jubilación anticipada mediante coeficientes reductores.
PNV y JUNTS piden retirar el proyecto
El PNV plantea retirar el proyecto actualmente en tramitación y reiniciar su elaboración desde la negociación y el consenso. “Una reforma como la que se plantea no puede hacerse sin escuchar a los profesionales y tampoco puede hacerse sin que las comunidades autónomas tengan una participación efectiva en su elaboración”, sostuvo Joseba Agirretxea, además de pedir “respetar las competencias autonómicas”.
Junts mantiene la misma posición de rechazo al proyecto actual y anunció una enmienda a la totalidad. Pilar Calvo defendió la necesidad de hacer un “reset” y plantear una reforma completamente nueva ante el conflicto generado. “Nuestro modelo sanitario necesita respeto, financiación y soberanía en la gestión y no imposiciones desde Madrid”, señaló la diputada, tras pedir un espacio específico de negociación para abordar las condiciones de profesionales como los médicos.
Reforma sin parches y Estatuto Marco propio
Finalmente, Vox se opone al actual proyecto de Estatuto Marco y reclama su retirada para impulsar una reforma estructural que reconozca la singularidad de la profesión médica. La formación defiende un “estatuto propio para los facultativos”, con un marco específico en cuestiones como jornadas, guardias, descansos, retribuciones y carrera profesional. Por ello, rechaza tanto el texto actual como una “reforma parcial o parche” y reclama negociar las condiciones laborales de los médicos con sus representantes profesionales.
FUENTE: ConSalud.es


