El estudio pionero PrisMax, que colidera con otros centros andaluces, busca mejorar la calidad de vida de los pacientes con la biomedicina
El Hospital Universitario Virgen Macarena, perteneciente al Servicio Andaluz de Salud (SAS) de la Consejería de Presidencia, Sanidad y Emergencias, participa activamente en el Proyecto PrisMax, un estudio biomédico multicéntrico que persigue mejorar la calidad de vida de las personas que padecen migrañas al anticipar posibles crisis. La migraña es una enfermedad neurológica que provoca crisis severas e invalidantes con una alta prevalencia mundial ya que afecta al 12% de la población.
El Proyecto Prismax ha puesto en marcha para paliar esta dolencia, de alto impacto en quienes la padecen, una herramienta digital. Se trata de una aplicación de predicción de crisis de migrañas en la que la inteligencia artificial (IA) relaciona datos clínicos recopilados en el Sistema Sanitario Público Andaluz, con factores externos (ambientales, hábitos de vida, entre otros) a los que estos pacientes se exponen o practican.
Durante los nueve meses que lleva en funcionamiento esta innovadora iniciativa digital ya ha reclutado a 370 pacientes y ha registrado más 2.300 crisis de migraña. El estudio está coliderado por Jesús Moreno, de la Unidad de Innovación y Análisis de Datos del Hospital Universitario Virgen Macarena, junto con la neuróloga del Hospital Virgen del Rocío, Carmen González.
Esta innovadora investigación, en la que también colaboran los hospitales San Cecilio de Granada, Torrecárdenas de Almería y Juan Ramón Jiménez de Huelva, tiene como objetivo desarrollar y validar un instrumento inteligente capaz de predecir con antelación las crisis de migraña. La anticipación permite a los pacientes tomar decisiones preventivas y a los profesionales ajustar mejor los tratamientos.
En este contexto, PrisMaX propone una solución tecnológica avanzada que recopila y relaciona datos clínicos y factores desencadenantes de la migraña vinculados con hábitos de vida como la alimentación, la gestión del sueño o el ejercicio físico, así como factores ambientales: temperatura, contaminación o presión atmosférica. A través de algoritmos de aprendizaje automático, la herramienta analiza esta información para identificar patrones individuales y generar alertas personalizadas ante posibles crisis.
Con la implementación de esta herramienta se pretende mejorar el control de la migraña al anticipar las crisis de forma personalizada, reduciendo su frecuencia e intensidad. Igualmente, facilitará la precisión en la toma de decisiones de los profesionales sanitarios, al optimizar tratamientos y mejorar la calidad de vida de las personas afectadas que podrán prevenir las crisis anticipadamente, reduciendo su frecuencia y severidad.
Esta aplicación informática también potencia la corresponsabilidad de pacientes respecto a su afección, empoderándolos. En el ámbito asistencial, el uso de esta tecnología implica una atención más eficiente, tanto en el entorno hospitalario como en atención primaria, ya que refuerza un modelo sanitario más preventivo, proactivo y centrado en la persona, a la par que proporciona nuevas perspectivas en la investigación de las causas subyacentes de las migrañas.


