El huevo siempre ha estado sujeto a polémica desde que antiguos estudios científicos relacionaron su consumo con la salud cardiovascular, sobre todo por el contenido en colesterol de la yema. Las recomendaciones de consumo han ido evolucionando a medida que se han desarrollado investigaciones sobre su relación con la salud cardiovascular. Pero, ¿cuál es la cantidad correcta para el consumo? Varias enfermeras expertas en nutrición de la Asociación de Enfermeras de Nutrición y Dietética (Adenyd) desmontan abordan este tema en la sección “Entre el plato y el cuidado” de la Unidad de Cultura Científica del Instituto Español de Investigación del Consejo General de Enfermería.
Un estudio en The American Journal of Clinical Nutrition (2025) analizó cómo el colesterol de los huevos y las grasas saturadas afectan el colesterol LDL. Los resultados muestran que son las grasas saturadas las que incrementan el LDL, no el colesterol de los huevos.


