La iniciativa permitirá mantener el vínculo educativo y social con el aula durante los períodos en los que la enfermedad o el tratamiento impidan la asistencia presencial al centro educativo
Extremadura, 4 de septiembre. La Federación Española de Familias de Cáncer Infantil (FEFCI) impulsa la puesta en marcha del Proyecto ZOE en Extremadura, coincidiendo con el inicio del nuevo curso escolar. Para su desarrollo, la Federación realizará la cesión de dos robots de telepresencia AV1, que inicialmente permitirán a dos menores con cáncer continuar conectados con sus centros educativos durante los períodos en los que no puedan asistir presencialmente a clase.
El proyecto nace con un objetivo que va más allá de garantizar la continuidad académica: preservar el vínculo del niño, niña o adolescente con su aula, sus compañeros, sus profesores y una parte esencial de su vida cotidiana durante la enfermedad.
Esta iniciativa es posible gracias a la colaboración entre FEFCI, la asociación Asociación Oncológica de Extremadura (AOEX), No Isolation y la Fundación STEM con ZOE, junto con la Consejería de Educación y Formación Profesional de la Junta de Extremadura.
Seguir formando parte del aula
Los robots de telepresencia AV1 permiten que el alumnado que, debido a su situación de salud, debe permanecer durante períodos prolongados en su domicilio o en el hospital pueda conectarse con su aula, seguir las clases, participar en determinadas actividades e interactuar con sus compañeros y profesores en tiempo real mediante una conexión segura.
Durante la infancia y la adolescencia, el colegio representa mucho más que un lugar de aprendizaje. Es también un espacio de socialización, relaciones, desarrollo personal y pertenencia. Cuando el cáncer obliga a interrumpir temporalmente la asistencia presencial, mantener ese vínculo puede contribuir a reducir el aislamiento y favorecer la continuidad educativa, emocional y social del menor.
“Cuando un hijo enferma, una de las cosas que más deseas es que pueda conservar, en la medida de lo posible, aquello que forma parte de su vida. Y el colegio es una parte fundamental de ella. No hablamos únicamente de seguir una clase: hablamos de continuar viendo a sus compañeros, participar, sentirse parte de su grupo y mantener ese vínculo con su vida cotidiana”, señala Verónica Ortiz, presidenta de FEFCI y madre afectada.
Ortiz añade que “facilitar que un niño o un adolescente pueda seguir conectado con su aula durante la enfermedad también es una forma de cuidar su bienestar emocional y social y de proteger su derecho a la educación”.
Un proyecto basado en la colaboración
La puesta en marcha del Proyecto ZOE en Extremadura se formaliza con la firma del convenio entre la Federación Española de Familias de Cáncer Infantil y la Consejería de Educación y Formación Profesional de la Junta de Extremadura.
En el acto han participado Verónica Ortiz, presidenta de FEFCI; Sandra Valencia, consejera de Educación y Formación Profesional de la Junta de Extremadura; David Moreno, presidente de la Fundación STEM con ZOE; Natalia Ñancupil, representante de No Isolation; y Alfonso González, vicepresidente de AOEX, junto con los directores de los centros educativos participantes.
La colaboración entre administraciones públicas, entidades sociales, centros educativos y organizaciones implicadas permite ofrecer respuestas coordinadas a las necesidades que aparecen durante el proceso de enfermedad y contribuir a que los menores con cáncer continúen formando parte de su comunidad educativa incluso cuando físicamente no pueden estar en el aula.
Desde la Federación se continuará trabajando para favorecer la extensión de iniciativas de este tipo a otras comunidades autónomas, promoviendo una respuesta educativa que tenga en cuenta las circunstancias específicas de los niños, niñas y adolescentes con cáncer durante el tratamiento y la recuperación.
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