La investigación, realizada con 300 profesionales del sector, concluye que la inteligencia artificial y el trabajo híbrido solo incrementan la productividad cuando consiguen mejorar el desempeño de los trabajadores
La inteligencia artificial y los modelos de trabajo híbridos están revolucionando la forma de trabajar en la industria farmacéutica, pero su impacto sobre la productividad depende, sobre todo, de un factor: el rendimiento de los empleados. Así lo concluye un estudio que analiza cómo estas dos grandes transformaciones del entorno laboral influyen en los resultados de las compañías del sector y que apunta a que la tecnología, por sí sola, no basta para aumentar la eficiencia.


