Una revisión concluye que las herramientas de inteligencia artificial pueden ayudar a enfermería a identificar riesgos en pacientes crónicos, reducir visitas hospitalarias no programadas y mejorar la toma de decisiones clínicas
Identificar a los pacientes con mayor riesgo de sufrir complicaciones antes de que su estado derive en una emergencia es una de las posibilidades que ofrece la inteligencia artificial (IA) aplicada a la enfermería. Una nueva revisión de la investigación existente, publicada en JMIR Nursing, señala que estas intervenciones pueden mejorar la atención a las personas con enfermedades crónicas, reducir las visitas hospitalarias no programadas y, potencialmente, disminuir los costes sanitarios.
La revisión, titulada Eficacia de las intervenciones de enfermería basadas en la inteligencia artificial para la atención de enfermedades crónicas: revisión paraguas y publicada por JMIR Publications, examinó la evidencia procedente de ocho revisiones sistemáticas de alta calidad.
La autora principal, Jee Young Joo, y sus colegas encontraron evidencia consistente de que la IA puede ayudar al personal de enfermería a adoptar decisiones más informadas y proactivas, especialmente en la atención de personas con enfermedades crónicas como las cardiopatías y la diabetes.
La IA puede actuar como una herramienta de apoyo a la toma de decisiones clínicas, ayudando a identificar señales de alerta que podrían pasar desapercibidas
Los resultados apuntan a que, en lugar de sustituir a las enfermeras, la IA puede actuar como una herramienta de apoyo a la toma de decisiones clínicas, analizando grandes cantidades de información de los pacientes para identificar señales de alerta que, de otro modo, podrían pasar desapercibidas. En todos los estudios revisados, el aprendizaje automático fue la forma de IA más utilizada.
Sin embargo, los autores advierten de que todavía no existe suficiente evidencia para determinar si las intervenciones de enfermería basadas en la IA mejoran el bienestar psicológico o emocional de los pacientes, una cuestión que representa una importante laguna para futuras investigaciones.
Ante el aumento del número de personas que padecen enfermedades crónicas, la IA tiene potencial para convertirse en una parte relevante de la práctica habitual de la enfermería. Los resultados de la revisión ofrecen además orientación a los responsables sanitarios y a los formadores que buscan integrar estas herramientas en la atención y la formación en enfermería.


