La científica granadina ha formado parte del grupo de 25 especialistas de cinco continentes que ha elaborado el ‘Consenso de Melbourne’, primer marco conceptual internacional sobre la acumulación de grasa dentro del páncreas
La investigadora de la Universidad de Granada Cristina Cadenas Sánchez ha participado en la elaboración del Consenso de Melbourne, el primer marco conceptual internacional sobre la acumulación de grasa dentro del páncreas. El trabajo, titulado Conceptual framework and expert guidance on intrapancreatic fat deposition: the Melbourne consensus –Marco conceptual y orientaciones de especialistas sobre la acumulación de grasa intrapancreática: el Consenso de Melbourne–, y publicado en la revista científica Nature Reviews Gastroenterology & Hepatology, ha reunido a 25 especialistas de cinco continentes con el objetivo de establecer una terminología, unos criterios de evaluación y unas orientaciones comunes para el estudio de esta alteración, que supone un problema de salud pública cada vez más relevante.
Entre sus principales aportaciones, el documento identifica la resonancia magnética como el método más fiable para cuantificar la grasa pancreática en personas vivas y desaconseja el uso de la ecografía endoscópica convencional como herramienta diagnóstica.
La acumulación excesiva de grasa en el páncreas es objeto de estudio por su posible relación con enfermedades como la pancreatitis, el cáncer de páncreas o la diabetes tipo 2. El consenso señala, además, que esta alteración no siempre está asociada a la obesidad y que puede presentarse también en personas sin un exceso general de grasa corporal.
El grupo internacional de especialistas ha elaborado 58 recomendaciones que abarcan seis ámbitos: el marco conceptual de la enfermedad, las características de la acumulación de grasa pancreática, los mecanismos biológicos implicados, los criterios para su evaluación, los riesgos asociados para la salud y las posibilidades de intervención.
Entre las conclusiones recogidas en el documento figuran la definición de esta alteración como trastorno del páncreas graso y la distinción de dos formas principales de presentación: una asociada a una elevada adiposidad corporal y otra que aparece en personas sin obesidad.
Las recomendaciones revisan asimismo la evidencia científica disponible sobre los efectos de la grasa pancreática en la estructura y función del órgano. Entre otras conclusiones, los especialistas indican que indicadores habituales como el índice de masa corporal o la circunferencia de la cintura no permiten determinar por sí solos la presencia de grasa en el páncreas.


