Investigadores daneses descubren que los azúcares de la leche humana siguen guiando el desarrollo de bacterias intestinales saludables incluso tras la introducción de alimentos sólidos
Un equipo de investigadores de la Universidad Técnica de Dinamarca (DTU) y del Rigshospitaletha descubierto que la leche materna influye en el desarrollo de la microbiota intestinal durante mucho más tiempo de lo que se pensaba hasta ahora. El estudio revela que los oligosacáridos de la leche humana (HMO), unos azúcares que el bebé no puede digerir, condicionan el crecimiento de las bacterias intestinales durante la transición a la alimentación sólida y que sus efectos pueden prolongarse hasta etapas posteriores de la vida. Los resultados han sido publicados en la revista científica Nature Communications.


