Con motivo del Día Mundial del Corazón, la organización estatal de pacientes cardiovasculares presenta el Manifiesto “Que ningún corazón se quede atrás”, que recoge 10 compromisos para avanzar hacia una atención cardiovascular más preventiva, equitativa, coordinada, accesible y centrada en las necesidades de las personas.
Una de cada cuatro muertes en España está relacionada con enfermedades del sistema circulatorio, que en 2025 causaron el 25,7% de todas las defunciones. Las enfermedades isquémicas del corazón provocaron 26.711 fallecimientos.
Las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en el mundo, responsables de aproximadamente una de cada tres defunciones y de más de 20 millones de muertes cada año.
Cardioalianza se suma a la campaña internacional #NoPierdasElLatido♥️ de la World Heart Federation (WHF), que este año se centra en reconocer las señales de alarma para proteger el corazón y reclamar que se tomen acciones frente a la principal causa de muerte en el mundo.
Madrid, 21 de septiembre de 2026. – Con motivo del Día Mundial del Corazón, que se celebra el próximo 29 de septiembre, Cardioalianza presenta el Manifiesto “Que ningún corazón se quede atrás”, una iniciativa impulsada desde la perspectiva de las personas y familias que conviven con una enfermedad cardiovascular y que reclama una atención cardiovascular más equitativa, integral y centrada en las personas. El documento reúne diez compromisos para garantizar que todas las personas tengan las mismas oportunidades para prevenir, detectar y tratar las enfermedades cardiovasculares, así como las mismas posibilidades de acceder a la rehabilitación cardiaca y recibir un seguimiento adecuado, independientemente de dónde vivan, su edad, género o situación socioeconómica.
Las enfermedades cardiovasculares continúan siendo uno de los principales retos de salud pública en España y en el mundo. En nuestro país, las enfermedades del sistema circulatorio fueron en 2025 la segunda causa de muerte, por detrás de los tumores, y estuvieron detrás del 25,7% del total de defunciones. En términos sencillos, esto significa que una de cada cuatro personas fallecidas en España murió por una enfermedad del sistema circulatorio. Dentro de este grupo, las enfermedades isquémicas del corazón fueron la causa de muerte más frecuente, con 26.711 fallecimientos[1].
La dimensión del problema es todavía mayor a escala global. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en el mundo y provocan aproximadamente el 32% de todas las defunciones: alrededor de una de cada tres muertes. Además, aproximadamente el 80% de las muertes cardiovasculares se producen en países de ingresos bajos y medianos, donde las desigualdades en el acceso a la prevención, el diagnóstico y el tratamiento tienen un impacto especialmente importante[2].
Que el código postal no determine la atención cardiovascular
Ante esta realidad, Cardioalianza pone el foco este Día Mundial del Corazón en una cuestión que afecta directamente a millones de personas, ya que no todo el mundo tiene las mismas oportunidades de cuidar su salud cardiovascular ni de recibir una atención adecuada cuando aparece la enfermedad cardiovascular. “Un corazón no entiende de códigos postales, edad, género o nivel de renta. Tampoco debería hacerlo la atención cardiovascular”, señala Tomás Fajardo, presidente de Cardioalianza.
España cuenta desde 2022 con la Estrategia en Salud Cardiovascular del Sistema Nacional de Salud (ESCAV), que establece un marco para abordar la salud cardiovascular de forma integral, desde la prevención y el diagnóstico hasta el tratamiento, la rehabilitación y la continuidad de los cuidados. A nivel europeo, el EU Safe Hearts Plan, presentado por la Comisión Europea en diciembre de 2025, ha reforzado este compromiso situando entre sus prioridades la prevención, la detección precoz, la atención integral y personalizada y la reducción de las desigualdades en salud.
Sin embargo, desde la perspectiva de las personas con enfermedad cardiovascular, todavía existen diferencias en el acceso a la prevención, el diagnóstico, los tratamientos, la rehabilitación y el seguimiento. El territorio de residencia, las condiciones sociales y económicas, el género o el acceso a determinados servicios pueden condicionar la atención que recibe una persona.
“España dispone de estrategias y herramientas para mejorar la salud cardiovascular. El reto ahora es que esos compromisos se traduzcan en cambios perceptibles para las personas, que recibir un diagnóstico a tiempo, acceder a rehabilitación cardiaca o tener un seguimiento adecuado no dependa del código postal ni de las circunstancias personales”, añade Fajardo.
Diez compromisos para que ningún corazón se quede atrás
El Manifiesto recoge diez compromisos que, desde la experiencia de las personas con enfermedad cardiovascular, deben guiar esta transformación:
- Prevenir antes que enfermar. Reforzar la prevención cardiovascular y el control de los factores de riesgo desde Atención Primaria, teniendo en cuenta también los determinantes sociales y económicos de la salud.
- Detectar antes para actuar antes. Mejorar la detección precoz de las enfermedades cardiovasculares y garantizar el acceso a las pruebas diagnósticas necesarias, reforzando la coordinación entre Atención Primaria y Cardiología.
- Rehabilitar para vivir mejor. Garantizar el acceso a la rehabilitación cardiaca a todas las personas que puedan beneficiarse de ella, con independencia de su Comunidad Autónoma de residencia.
- Acompañar más allá del alta hospitalaria. Asegurar una atención continuada y coordinada, con itinerarios asistenciales y planes de seguimiento claros y comprensibles.
- No olvidar las cardiopatías menos frecuentes. Mejorar la atención a las cardiopatías congénitas y a las enfermedades cardiovasculares de origen familiar y hereditario, garantizando la continuidad asistencial a lo largo de toda la vida.
- Los mismos derechos, vivamos donde vivamos. Reducir las desigualdades territoriales y garantizar unos estándares mínimos comunes de atención cardiovascular, también en las zonas rurales o alejadas de los centros de referencia.
- Atender las diferencias para combatir las desigualdades. Incorporar la perspectiva de género y los determinantes sociales en las políticas y en la práctica asistencial para evitar sesgos y diagnósticos tardíos.
- Decidir con nosotros, no por nosotros. Facilitar información comprensible, educación sanitaria y herramientas para que las personas puedan participar activamente en las decisiones sobre su salud y para que la voz de pacientes y organizaciones se incorpore al diseño de las políticas y servicios cardiovasculares.
- Medir lo que realmente importa a las personas. Contar con mejores sistemas de información que permitan conocer los resultados en salud y las desigualdades, pero también el impacto de la enfermedad sobre la calidad de vida y la experiencia de las personas.
- Cuidar a la persona, no solo a su corazón. Atender también las necesidades emocionales, sociales, familiares, laborales y económicas que puede generar vivir con una enfermedad cardiovascular.
Reconocer las señales, proteger el corazón y exigir acción
La iniciativa de Cardioalianza se enmarca también en la campaña internacional Don’t Miss a Beat/ #NoPierdasElLatido♥️ de la World Heart Federation (WHF), que este año hace un llamamiento a reconocer las señales de alerta, proteger la salud cardiovascular y exigir medidas frente a la principal causa de muerte mundial. La WHF advierte de que determinados síntomas pueden pasar desapercibidos o no reconocerse a tiempo y recuerda que una gran parte de las muertes cardiovasculares están asociadas a factores de riesgo prevenibles o controlables.
Para Cardioalianza, prevenir y reconocer los signos de alarma es fundamental, pero no suficiente: las personas necesitan también sistemas sanitarios capaces de facilitar un diagnóstico precoz, una atención coordinada y un acceso equitativo a los recursos cardiovasculares.
Un compromiso de toda la sociedad
Con el lanzamiento de “Que ningún corazón se quede atrás”, Cardioalianza hace un llamamiento a las administraciones públicas, profesionales sanitarios, sociedades científicas, organizaciones de pacientes y sociales, instituciones, empresas y ciudadanía para convertir estos diez compromisos en una responsabilidad compartida.
El Manifiesto estará disponible para su consulta y adhesión en la página web de Cardioalianza: https://cardioalianza.org/actividades/diamundialdelcorazon2026/
Una atención cardiovascular adecuada no debería depender de dónde vivimos, quiénes somos o qué enfermedad tenemos. Porque ningún corazón debería quedarse atrás.
Acerca de Cardioalianza
Cardioalianza es la asociación estatal que agrupa a 50 organizaciones no lucrativas dedicadas a mejorar la calidad de vida y el bienestar de las personas con enfermedad cardiovascular. Tiene como visión ser la organización referente de los pacientes con enfermedades cardiovasculares -independiente y sostenible- y la representante de sus derechos y necesidades ante los agentes de interés implicados en la prevención, el diagnóstico y el tratamiento para alcanzar una atención personalizada e integral. Tiene como principales objetivos empoderar a pacientes y a entidades de pacientes para promover una participación activa, cooperar con las Administraciones Públicas y otros agentes del sistema sociosanitario para la mejora del bienestar y la calidad de vida de los pacientes, generar conocimiento sobre la situación y necesidades de los pacientes cardiovasculares o desarrollar alianzas estratégicas con otras organizaciones afines, sociedades científicas, organizaciones profesionales y empresas del sector sociosanitario. Para más información sobre Cardioalianza pinche aquí.
[1] Estadística de Defunciones según la Causa de Muerte. Año 2025. Instituto Nacional de Estadística (INE). Datos provisionales 30 de junio de 2026. Disponible en: https://www.ine.es/dyngs/INEbase/es/operacion.htm?c=Estadistica_C&cid=1254736176780&menu=ultiDatos&idp=1254735573175
[2] Fact sheets Cardiovascular diseases (CVDs). World Health Organization (WHO). 31 july 2025. Disponible en: https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/cardiovascular-diseases-%28cvds%29


