Tras casi ocho años de seguimiento del ensayo de fase 3 PEACE-1, añadir abiraterona al tratamiento estándar en hombres cuyo cáncer de próstata ya se había extendido en el momento del diagnóstico redujo en un 25% el riesgo de muerte
Entre los hombres que también recibieron quimioterapia con docetaxel, el 40,3% seguía con vida a los ocho años con abiraterona, frente al 27,1% sin abiraterona
Los resultados de supervivencia favorecieron la terapia triple tanto en pacientes con cáncer de próstata metastásico de bajo volumen como de alto volumen, sin diferencias significativas en el beneficio entre ambos grupos
Lugano/Madrid, 24 de octubre de 2026.- Añadir abiraterona al tratamiento estándar proporciona un beneficio sostenido en términos de supervivencia en los hombres cuyo cáncer de próstata ya se ha extendido en el momento del diagnóstico, lo que refuerza el valor de intensificar el tratamiento de forma temprana. Estos resultados proceden de casi ocho años de seguimiento del ensayo académico de fase 3 PEACE-1, presentados en el Congreso de ESMO de 2026. (1)
En los hombres con cáncer de próstata metastásico hormonosensible de novo (mCSPC), el tratamiento se basa en la terapia de deprivación androgénica (TDA) para reducir los niveles de testosterona. Añadir quimioterapia con docetaxel o una terapia hormonal de segunda generación, como abiraterona, mejora la supervivencia, y una comparación directa entre ambas opciones no mostró diferencias significativas en la supervivencia global entre los dos esquemas de tratamiento combinado. (2)
El ensayo PEACE-1 incluyó a 1.173 hombres con cáncer de próstata metastásico hormonosensible de novo (mCSPC). Todos recibieron el tratamiento estándar (TDA, con o sin quimioterapia con docetaxel) y fueron aleatorizados a no recibir tratamiento adicional, a recibir abiraterona más prednisona, radioterapia dirigida a la próstata, o la combinación de abiraterona más prednisona y radioterapia. En total, el 57% presentaba enfermedad de alto volumen, lo que indicaba una diseminación tumoral más extensa. Un análisis previo mostró que añadir abiraterona al tratamiento estándar mejoraba la supervivencia global. (3)
Tras una mediana de seguimiento de 7,7 años, añadir abiraterona redujo en un 25% el riesgo de muerte (hazard ratio [HR]: 0,75; intervalo de confianza [IC] del 95%: 0,65–0,87; p = 0,0001). La mediana de supervivencia global fue de 6,1 años con abiraterona, frente a 4,6 años sin ella.
Entre los 710 hombres que recibieron TDA más docetaxel (terapia doble), añadir abiraterona más prednisona (terapia triple) redujo en un 32% el riesgo de muerte (HR: 0,68; IC del 95 %: 0,56–0,82). La mediana de supervivencia fue de 6,2 años con la terapia triple, frente a 4,4 años con la terapia doble, y el 40,3% frente al 27,1% de los hombres, respectivamente, seguían con vida a los ocho años.
El beneficio en términos de supervivencia de la terapia triple no difirió de forma significativa en función de la extensión de la enfermedad (p = 0,56 en la prueba de interacción). En los hombres con enfermedad de alto volumen, la mediana de supervivencia fue de 4,6 años con la terapia triple, frente a 3,5 años con la terapia doble (HR: 0,68; IC del 95 %: 0,54–0,85), y casi el doble seguían con vida a los ocho años (38% frente al 20 %). En los hombres con enfermedad de bajo volumen, la mediana de supervivencia fue de 7,8 años con la terapia triple, frente a 6,2 años con la terapia doble (HR: 0,74; IC del 95%: 0,52–1,05), aunque esta diferencia no fue estadísticamente significativa por sí sola.
Entre los hombres de los grupos de control cuya enfermedad progresó, el 86% recibió posteriormente un inhibidor de la vía del receptor de andrógenos (ARPI), la misma clase de tratamiento a la que pertenece la abiraterona. Los investigadores señalan que estos resultados respaldan la conveniencia de iniciar el tratamiento de forma temprana, en lugar de esperar a que se produzca la progresión. No se identificaron nuevas preocupaciones en materia de seguridad a largo plazo. Entre los hombres que recibieron terapia doble o triple sin radioterapia, la hipertensión de grado 3–4 se produjo en el 21% de los pacientes con terapia triple, frente al 14% con terapia doble, mientras que la hipopotasemia de grado 3–4 se observó en el 4% frente al 1%, respectivamente.
“Se observa un beneficio importante en términos de supervivencia, con casi dos años adicionales de vida para los pacientes que reciben los tres tratamientos, lo que, por supuesto, es muy significativo”, afirmó el autor principal, el Dr. Karim Fizazi, del Centre Oscar Lambret, Lille (Francia). “En nuestra opinión, estos resultados consolidan esta triple terapia como un sólido tratamiento de referencia para estos pacientes”.
“La mayoría de los ensayos clínicos, especialmente cuando están promovidos por compañías farmacéuticas, tienden a interrumpir el seguimiento de los pacientes de forma temprana”, añadió Fizazi. “Este análisis a largo plazo demostró que el beneficio en términos de supervivencia aumenta con el tiempo: por ejemplo, en los hombres con múltiples metástasis en el momento del diagnóstico, casi el doble de pacientes seguía con vida a largo plazo con la terapia triple”.
“Para los pacientes y los profesionales sanitarios, estos datos indican que los tratamientos sistémicos modernos e intensificados —en particular, la terapia triple con TDA, docetaxel y abiraterona— pueden traducirse en una probabilidad sustancialmente mayor de lograr un control de la enfermedad y una supervivencia a largo plazo, con una toxicidad que, en general, es manejable”, afirmó la Dra. Ursula Vogl, del Oncology Institute of Southern Switzerland (IOSI), Bellinzona (Suiza), que no participó en el estudio.
El ensayo PEACE-1 no comparó directamente la terapia triple con TDA más una terapia hormonal más reciente sin quimioterapia, que constituye otra opción de tratamiento. Vogl explicó que, por tanto, la decisión de añadir docetaxel depende de factores individuales de cada paciente, como otras enfermedades concomitantes, la edad y las preferencias del paciente. Subrayó que sigue sin estar claro qué pacientes obtienen el mayor beneficio adicional de la quimioterapia, lo que pone de manifiesto la necesidad de seleccionar el tratamiento de forma personalizada.
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Referencias:
2215O ‘Long-term overall survival with abiraterone acetate plus prednisone in the PEACE-1 phase 3 trial for de novo metastatic castration-sensitive prostate cancer (mCSPC)’ will be presented by Professor Karim Fizazi during Proffered paper: Genitourinary tumours, prostate, penile and testis on Saturday, 24 October 2026, from 10:15 to 11:45 (CEST) in Barcelona Auditorium – Hall 9.
Sydes MR, Spears MR, Mason MD, et al. Adding abiraterone or docetaxel to long-term hormone therapy for prostate cancer: directly randomised data from the STAMPEDE multi-arm, multi-stage platform protocol. Ann Oncol. 2018;29(5):1235–1248.
Fizazi K, Foulon S, Carles J, et al. Abiraterone plus prednisone added to androgen deprivation therapy and docetaxel in de novo metastatic castration-sensitive prostate cancer (PEACE-1): a multicentre, open-label, randomised, phase 3 study with a 2 × 2 factorial design. 2022;399:1695–1707.
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