• Proyectos científicos en Bilbao, Salamanca, Barcelona y Boston buscan nuevas terapias y tratamientos más personalizados para las pacientes.
• Se trata de proyectos de investigación que estudian las resistencias a terapias hormonales, anticuerpos unidos a fármacos y la inmunoterapia, para buscar nuevas dianas y seguir frenando la enfermedad.
• Uno de los grandes retos actuales es comprender por qué algunos tumores dejan de responder a tratamientos que inicialmente funcionaban y desarrollar nuevas alternativas capaces de superar esas resistencias.
• La supervivencia neta a cinco años del cáncer de mama en España alcanza ya el 87,8 %, reflejo de décadas de avances en investigación, diagnóstico y tratamiento.
• El cáncer de mama sigue siendo el tumor más diagnosticado entre las mujeres en España, con 38.318 nuevos casos estimados para 2026, y en 2025 provocó la muerte de casi 7.000 mujeres.
Madrid, 15 de octubre de 2026. Con motivo del Día Mundial del Cáncer de Mama, que se conmemora el 19 de octubre, la Fundación CRIS Contra el Cáncer, entidad de referencia en la investigación oncológica y hematológica, da a conocer cinco proyectos de investigación que financia en Bilbao, Salamanca, Barcelona y Boston para responder a uno de los grandes retos pendientes de esta enfermedad: por qué algunos tumores dejan de responder a tratamientos que al principio funcionaban y cómo ofrecer nuevas opciones a las pacientes cuando esto ocurre.
Los proyectos, liderados por Ana Ruiz-Sáenz (CIC bioGUNE, Bilbao), Atanasio Pandiella (Centro de Investigación del Cáncer, Salamanca), Aleix Prat (IDIBAPS-Hospital Clínic, Barcelona) y Elia Seguí (Dana-Farber Cancer Institute, Boston, e IDIBAPS-Hospital Clínic), abordan las resistencias a tres de los pilares del tratamiento actual: las terapias hormonales, los anticuerpos unidos a fármacos y la inmunoterapia. Su objetivo es entender cómo cambian los tumores, por qué dejan de responder y, a medida que van evolucionando, qué nuevas debilidades aparecen en los tumores, para desarrollar tratamientos contra ellas y llevarlas lo antes posible a ensayos clínicos.
Uno de ellos nace del impulso de las propias pacientes. Con la iniciativa de Dame5Más, asociación de mujeres con cáncer de mama metastásico, el equipo de Aleix Prat y la doctora Fara Brasó desarrolla nuevos anticuerpos unidos a fármacos, dirigidos contra una proteína que aumenta en determinados tumores cuando aparecen resistencias, y contra otras posibles señales del tumor.
Estas terapias funcionan como un misil teledirigido, reconocen la célula tumoral y son capaces de llevar hasta ella un potente fármaco, minimizando sus efectos en el tejido sano. En la actualidad, ya existen varios tratamientos de este tipo aprobados para el cáncer de mama que han supuesto un avance muy importante, al ampliar las opciones terapéuticas y mejorar el pronóstico de muchas pacientes. Sin embargo, no todas responden a estos tratamientos y, en algunos casos, los tumores pueden desarrollar resistencias. De ahí la importancia de seguir investigando para identificar nuevas dianas, desarrollar tratamientos capaces de superar estas resistencias y explorar nuevas combinaciones terapéuticas.
Cuando un tratamiento deja de funcionar
Para muchas mujeres, especialmente cuando el cáncer se ha extendido a otros órganos, un tratamiento puede mantener la enfermedad controlada durante meses o incluso años. Sin embargo, puede llegar un momento en que pierda eficacia y el tumor vuelva a avanzar. Para ellas, lo esencial es que exista una siguiente opción capaz de seguir frenándola. Y cada nueva opción de tratamiento nace de la investigación.
Esta resistencia se explica, en parte, porque un tumor no es una estructura uniforme ni permanece igual a lo largo del tiempo. En su interior conviven poblaciones de células con características diferentes: algunas son muy sensibles a un tratamiento y otras consiguen sobrevivir. Cuando el medicamento elimina las primeras, las resistentes pueden seguir creciendo hasta convertirse en la población dominante.
Ocurre incluso con los tratamientos más innovadores. Los anticuerpos unidos a fármacos han transformado el abordaje de determinados cánceres de mama, especialmente los HER2 positivos, pero algunos tumores no responden desde el inicio y otros desarrollan resistencias con el tiempo. Por eso, comprender estos procesos exige estudiar la enfermedad a lo largo del tiempo: comparar muestras antes de iniciar un tratamiento y cuando deja de funcionar, analizar las células tumorales y el entorno que las rodea, y buscar nuevos puntos débiles que puedan convertirse en futuras dianas terapéuticas.
Grandes avances, retos pendientes
Los avances de las últimas décadas han cambiado profundamente el pronóstico del cáncer de mama. La supervivencia neta a cinco años ha pasado del 67,5 % entre las mujeres diagnosticadas a finales de los años ochenta al 83,7 % entre las diagnosticadas en 2010-2012, y los datos españoles más recientes recogidos por SEOM la sitúan ya en el 87,8 %. Detrás de esta evolución hay años de investigación, mejoras en el diagnóstico y nuevos tratamientos que han permitido curar a muchas más mujeres y controlar la enfermedad durante más tiempo, incluso en algunos tumores agresivos y avanzados.
Pero las cifras cuentan también otra historia. El cáncer de mama sigue siendo el tumor más diagnosticado entre las mujeres en España, con 38.318 nuevos casos estimados para 2026. Y, pese a todos los avances, en 2025 fallecieron casi 7000 mujeres según el INE, siendo ya la segunda causa de muerte por cáncer entre ellas, después del cáncer de pulmón.
Cinco proyectos CRIS frente a las resistencias
Para CRIS Contra el Cáncer, investigar las resistencias es una prioridad. Estos son los proyectos que impulsa la Fundación y que conectan el conocimiento de los mecanismos de resistencia con el desarrollo de nuevas terapias y su futura evaluación en ensayos clínicos:

Ana Ruiz-Sáenz
Proyecto CRIS de Resistencias en Cáncer de Mama
Desarrollado en el CIC bioGUNE, Bilbao.
Entre los tratamientos que han cambiado la manera de abordar el cáncer de mama están los anticuerpos unidos a fármacos. Estas terapias utilizan un anticuerpo para reconocer una señal en las células tumorales y llevar hasta ellas, como si fuesen un misil explosivo, un medicamento muy potente.
Uno de ellos, trastuzumab deruxtecán, ha conseguido frenar la enfermedad en muchas mujeres, pero algunos tumores no responden y otros dejan de hacerlo con el tiempo. Ana Ruiz-Sáenz investiga qué permite a las células tumorales sobrevivir a este tratamiento. Su equipo compara muestras obtenidas antes de empezar la terapia y cuando aparecen resistencias. Además, crea pequeños modelos de tumores en el laboratorio, en los que conviven células sensibles y resistentes, junto con otras células que las rodean.
Así puede observar qué ocurre durante el tratamiento y buscar maneras de evitar que las células resistentes sobrevivan y vuelvan a crecer.

Atanasio Pandiella
Proyecto CRIS de Cáncer de Mama
Desarrollado en el Centro de Investigación del Cáncer (CIC-CSIC), Salamanca.
Algunos tumores de mama tienen grandes cantidades de una proteína llamada HER2 en la superficie de sus células. Esta proteína recibe señales que estimulan su crecimiento, pero también permite reconocerlas y dirigir tratamientos contra ellas. El desarrollo de estas terapias ha transformado el pronóstico de muchas mujeres con los llamados tumores HER2 positivos.
Sin embargo, algunas células tumorales pueden resistirlas, incluso cuando se utilizan anticuerpos que transportan un medicamento hasta el tumor. Atanasio Pandiella estudia qué pasos deben cumplirse para que estos tratamientos funcionen y qué cambia cuando dejan de hacerlo. No basta con que el anticuerpo encuentre la célula tumoral, el medicamento también debe entrar, liberarse y ejercer su efecto.
Comprender dónde falla este proceso permite a su equipo buscar nuevos tratamientos y combinaciones capaces de superar las resistencias y seguir frenando la enfermedad.

Aleix Prat
Proyecto CRIS de Cáncer de Mama Hormonopositivo
Proyecto CRIS de Anticuerpos contra el Cáncer de Mama Metastásico, Dame5Más
Desarrollado en IDIBAPS–Hospital Clínic, Barcelona.
Muchos tumores de mama utilizan las hormonas como señales para crecer. Por eso se denominan hormonopositivos y pueden tratarse con medicamentos que bloquean esas señales, a menudo combinados con otros que frenan la división de las células tumorales. Cuando la enfermedad se ha extendido a otros órganos, estos tratamientos pueden mantenerla controlada durante mucho tiempo. Pero algunos tumores pueden ir evolucionando y consiguen seguir creciendo pese a ellos.
El equipo de Aleix Prat ha identificado una proteína que aumenta en determinados tumores cuando aparecen resistencias. Esa mayor presencia podría permitir reconocer y atacar las células resistentes.
Junto con la doctora Fara Brasó y con el impulso de la iniciativa de la asociación de mujeres con cáncer de mama metastásico Dame5Más, el equipo desarrolla anticuerpos unidos a fármacos contra esta y otras posibles señales del tumor para crear nuevas opciones de tratamiento.

Elia Seguí
Proyecto CRIS de Inmunoterapia en Cáncer de Mama
Desarrollado en Dana-Farber Cancer Institute, Boston, e IDIBAPS–Hospital Clínic, Barcelona.
Nuestro sistema inmunitario puede reconocer y destruir células tumorales, pero los tumores disponen de mecanismos que frenan esa respuesta. Algunos tratamientos de inmunoterapia ayudan a liberar esos frenos para que nuestras defensas puedan actuar contra el cáncer.
Sin embargo, no funcionan en todas las mujeres con cáncer de mama, y todavía necesitamos comprender mejor qué diferencia a quienes responden de quienes no. Elia Seguí estudia tanto las células inmunitarias que rodean al tumor como los fragmentos de ADN que las células tumorales.
Investigar para que siempre exista una nueva oportunidad
La historia reciente del cáncer de mama demuestra hasta qué punto la investigación puede cambiar el pronóstico de una enfermedad. Pero también muestra todo lo que queda por hacer.
Comprender cómo evolucionan los tumores, anticipar sus resistencias, identificar nuevas dianas y desarrollar tratamientos capaces de actuar cuando otros han dejado de funcionar son algunos de los grandes retos de la investigación actual.
CRIS Contra el Cáncer trabaja para impulsar y financiar esa investigación de largo recorrido, con un objetivo claro: conseguir que cada avance científico pueda convertirse en una nueva oportunidad para las mujeres con cáncer de mama.
Sobre la Fundación CRIS Contra el Cáncer
La Fundación CRIS Contra el Cáncer -Cancer Research & Innovation in Science- es una organización independiente, apolítica, sin ánimo de lucro y con el objetivo de curar el cáncer a través de la investigación con el apoyo de la sociedad civil.
Tiene sede en España, Reino Unido y Francia. Ha financiado proyectos en 107 centros de investigación de todo el mundo. En España cuenta con unidades propias de terapias y ensayos clínicos en los principales hospitales de la sanidad pública.
En estos 16 años ha invertido 80 millones de euros en investigación del cáncer, 55,8 en los últimos 5 años, y tiene el compromiso de destinar 150 millones adicionales en el próximo quinquenio. Ha financiado a 720 investigadores; 371 proyectos de cáncer adulto y 114 de cáncer pediátrico; y ha contribuido al desarrollo de 117 nuevos tratamientos. Los pacientes beneficiados directamente en los ensayos clínicos suman más de 15.000, y los avances en investigación contra el cáncer beneficiarán a 14 millones de potenciales pacientes.


