La perspectiva, firmada junto al director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, repasa la gestión del brote y abre el debate sobre la presencia de responsables políticos en publicaciones médicas de referencia
La publicación de un artículo firmado por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, en The New England Journal of Medicine (NEJM) ha generado controversia en torno a la naturaleza del texto y a la participación de dirigentes políticos en revistas científicas.
El artículo, titulado Hantavirus: lecciones aprendidas sobre seguridad y solidaridad, se publicó el 3 de octubre y recoge las reflexiones de ambos autores sobre la gestión del brote de hantavirus detectado en el crucero MV Hondius en mayo de 2026. El texto aborda la coordinación internacional, la decisión de recibir a los pasajeros en Tenerife y el equilibrio entre la protección de la salud pública y los derechos de las personas afectadas.
Un artículo de perspectiva, no una investigación original
Una de las cuestiones que ha centrado el debate es el formato de la publicación. El texto aparece en la categoría de perspectiva, destinada a exponer reflexiones y análisis sobre cuestiones relevantes para la medicina y la salud pública, y no como un estudio original con nuevos resultados experimentales o clínicos. De hecho, tal y como lo describe la propia revista científica se trata de “comentarios y opiniones de autores sobre temas actuales y relevantes en el ámbito de la salud y la medicina”.
También se ha cuestionado el enfoque del contenido, que dedica parte de sus conclusiones a destacar la actuación de España y la importancia de la cooperación internacional durante la emergencia sanitaria. En el artículo, Sánchez y Tedros defienden que la respuesta coordinada permitió contener el brote sin renunciar a la protección de los derechos de los pasajeros y la tripulación. En este sentido, la publicación ha suscitado críticas que han puesto el foco en la relevancia de la firma del presidente del Gobierno, ya que carece de conocimientos especializados en este ámbito, teniendo presente la naturaleza de la revista.
En este sentido, José M. Balibrea, jefe del Departamento de Cirugía General y Digestiva del Hospital Universitari Germans Trias i Pujol y catedrático de Cirugía por la Universidad de Barcelona, señaló en su cuenta de X que este artículo de NEJM, “abarca aspectos clínicos y al menos uno de los autores carece de conocimientos al respecto. Merece la pena evaluar el grado de contribución real del mismo. Como se haría en otras circunstancias”.
La controversia plantea una cuestión más amplia sobre la relación entre la comunicación institucional, la valoración de la gestión de una crisis sanitaria y las publicaciones médicas de referencia. Mientras el texto presenta la experiencia del hantavirus como un ejemplo de cooperación internacional, las objeciones públicas se centran en la naturaleza de la publicación y en la presencia de un dirigente político como firmante de una perspectiva en una revista médica de prestigio.
En este punto, el virólogo Raúl Ortiz de Lejarazu, virólogo, consejero científico del Centro Nacional de Gripe de Valladolid, señaló que “el Presidente Pedro Sánchez no se detiene ni ante la ciencia ahora declara a NEJM no tener ninguna condición que influya en este artículo”.
A esto se suman varios especialistas más, como Cristina Guijarro, neuróloga e inspectora médico, que manifestó que “un jefe de gobierno en funciones que escribe sobre la gestión de su propio gobierno de un brote representa un claro conflicto de intereses y pura autopromoción”. Otros, como Juan Carlos López-Gil, investigador postdoctoral en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), simplemente no terminan de creer la situación: “Pedro Sánchez acaba su legislatura con un NEJM de primer autor. Te tienes que reír…”.
Cabe aclarar que la publicación del artículo no constituye, por sí misma, una investigación científica original ni implica que sus conclusiones hayan sido demostradas mediante un nuevo estudio. Su contenido debe entenderse en el marco de un análisis retrospectivo de la gestión de la emergencia y de las lecciones que sus autores extraen de ella.
La controversia sitúa así en el centro del debate el papel de las publicaciones médicas como espacio para el análisis de las decisiones adoptadas durante una crisis sanitaria.
FUENTE: Gaceta Médica


