El cáncer y sus tratamientos aumentan el riesgo de trombosis, una complicación frecuente que puede aparecer en cualquier estadio de la enfermedad y afectar a la calidad de vida y a la continuidad de los tratamientos oncológicos.
Reconocer los síntomas de alerta y consultar precozmente, junto con la utilización de medidas preventivas cuando están indicadas, es fundamental para reducir el riesgo de complicaciones graves.
SEOM y SEEO presentan dos infografías divulgativas dirigidas a pacientes y profesionales sanitarios para facilitar la detección de la trombosis y enseñar la técnica correcta de administración de anticoagulantes inyectables.
La trombosis es una complicación frecuente en los pacientes con cáncer que, sin embargo, no siempre recibe la atención que merece. Tanto la propia enfermedad como determinados tratamientos oncológicos pueden incrementar el riesgo de desarrollar un evento tromboembólico, por lo que conocer sus síntomas, identificarlos precozmente y actuar a tiempo resulta fundamental para evitar complicaciones graves. Con motivo del Día Mundial de la Trombosis, la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) y la Sociedad Española de Enfermería Oncológica (SEEO) presentan dos nuevas infografías divulgativas destinadas a mejorar el conocimiento de esta complicación entre pacientes, familiares, oncólogos médicos y profesionales de Enfermería oncológica.
La iniciativa, impulsada por la Dra. Elena Brozos y el Dr. Martín Oré, miembros de la Sección SEOM de Trombosis y Cáncer, busca proporcionar herramientas visuales y accesibles que ayuden a identificar los signos de alarma de la trombosis y a mejorar la educación de los pacientes que necesitan tratamiento anticoagulante. Como explica el Dr. Andrés Muñoz, coordinador de la Sección SEOM de Trombosis y Cáncer, “la trombosis es una complicación muy frecuente en el paciente oncológico, que además ha aumentado en los últimos años y tiene un impacto importante en su calidad de vida. Puede aparecer en todo tipo de tumores y en cualquier estadio de la enfermedad, no solamente en pacientes con tumores avanzados, sino también en aquellos con enfermedad localizada”.
El Dr. Muñoz insiste en la necesidad de incrementar la concienciación tanto entre los pacientes como entre los profesionales sanitarios. Aunque la trombosis es una complicación conocida en Oncología, en ocasiones puede quedar en un segundo plano frente a otros efectos adversos asociados al cáncer y sus tratamientos. Su aparición puede condicionar la evolución clínica del paciente e incluso hacer necesaria la interrupción temporal del tratamiento oncológico.
Reconocer los síntomas de alerta para actuar a tiempo
La primera infografía, titulada Cáncer y trombosis. El cáncer y sus tratamientos aumentan el riesgo de trombosis. Detectarla a tiempo es clave, explica de forma sencilla qué es la trombosis venosa profunda, cómo puede producirse una embolia pulmonar y cuáles son las principales señales de alarma que deben conocer los pacientes.
Entre los síntomas que requieren consultar con el equipo sanitario el mismo día se encuentran la hinchazón de una extremidad, especialmente cuando afecta a un solo lado, la aparición de dolor o tirantez, el aumento de temperatura o los cambios de coloración de la piel. En pacientes portadores de catéter también es importante vigilar la aparición de hinchazón en el brazo, hombro, cuello o cara del mismo lado.
La infografía diferencia estas manifestaciones de otras que pueden indicar una posible embolia pulmonar y requieren atención urgente, como la falta de aire repentina, el dolor torácico al respirar, el desmayo o mareo intenso, las palpitaciones o la tos con sangre. Ante estos síntomas, la recomendación es llamar al 112 y no conducir.
“Mejorar el diagnóstico precoz nos permite evitar los eventos más graves. Si diagnosticamos de forma temprana y utilizamos las medidas preventivas adecuadas cuando están indicadas, podemos reducir la aparición de trombosis y conseguir que sus consecuencias sean menos graves”, señala el Dr. Muñoz, quien recuerda la importancia de que los oncólogos médicos tengan presente esta complicación y empleen las herramientas de prevención cuya eficacia ha sido demostrada.
En este sentido, el coordinador de la Sección SEOM de Trombosis y Cáncer también quiere transmitir un mensaje de tranquilidad a los pacientes: aunque la trombosis puede tener consecuencias importantes, actualmente existen tratamientos anticoagulantes eficaces que permiten abordar satisfactoriamente muchos de estos episodios.
La correcta administración de anticoagulantes, clave
La segunda infografía, Anticoagulante inyectable. Aprende la técnica. Heparina de bajo peso molecular, paso a paso, está destinada a los pacientes que tienen prescrito este tipo de tratamiento y ofrece una guía visual sobre su correcta administración.
El material explica, mediante siete pasos, cómo preparar la inyección, elegir y limpiar la zona de administración, realizar correctamente el pliegue cutáneo, introducir la aguja y desechar el material de forma segura. También recuerda la importancia de no modificar ni suspender el tratamiento por iniciativa propia y de consultar ante posibles complicaciones, especialmente signos de sangrado.
El Dr. Muñoz subraya que los tratamientos anticoagulantes pueden prolongarse durante meses y que su cumplimiento resulta esencial para evitar nuevos episodios trombóticos. “Es muy importante la adherencia al tratamiento, porque tiene una gran influencia en su eficacia. También debemos enseñar correctamente a los pacientes a utilizar las heparinas, ya que una administración adecuada ayuda a evitar complicaciones y suspensiones innecesarias”, destaca.
Enfermería oncológica, fundamental en la educación de los pacientes
La colaboración entre SEOM y SEEO pone de manifiesto la importancia de un abordaje multidisciplinar de la trombosis asociada al cáncer, en el que la información y la educación sanitaria constituyen herramientas esenciales.
Como señala Recuerdo Aranda, representante de SEEO, “cuando una persona recibe un diagnóstico de cáncer, necesita información sobre la enfermedad y sus posibles complicaciones, como la trombosis, un riesgo asociado al cáncer que, sin embargo, todavía puede ser desconocido. El paciente debe conocer que el cáncer puede aumentar el riesgo de trombosis y, sobre todo, debe saber identificar señales de alarma y consultar a tiempo”.
La enfermera oncológica desempeña un papel especialmente relevante en este proceso gracias al contacto estrecho y continuado que mantiene con los pacientes, que permite detectar necesidades de información, resolver dudas y reforzar las recomendaciones de los profesionales sanitarios.
“No se trata solo de proporcionar información, sino de asegurarnos de que el paciente la comprende y sabe cómo actuar. Para ello es necesario contar con materiales visuales y accesibles que complementen la información recibida en consulta”, explica Recuerdo Aranda, quien destaca que estos recursos también ayudan a las familias a comprender las pautas de actuación y responder sin demora ante cualquier sospecha.
Con estas dos infografías, SEOM y SEEO refuerzan su compromiso con la educación sanitaria, la prevención de complicaciones y la participación activa de los pacientes en el cuidado de su salud, poniendo a disposición de profesionales y pacientes materiales prácticos que contribuyen a reconocer antes los problemas, actuar adecuadamente y favorecer una atención oncológica más segura.
Infografia: Cáncer y trombosis. Detectarla a tiempo es clave
Infografia: Anticoagulante inyectable. Heparina de bajo peso molecular, paso a paso
FUENTE: SEOM
FOTOGRAFÍA DE CABECERA: ConSalud.es


