Patrones dietéticos, más que alimentos aislados, mejoran la patología cardiovascular. Su unión con un estilo de vida saludable reduce las muertes asociadas a eventos cardíacos.
La enfermedad cardiovascular (ECV) es la principal causa de muerte en España y en el mundo. Miles de estudios científicos han dedicado páginas enteras a analizar factores de riesgo para estas patologías, pero también potenciales vías de prevención entre las que la adopción de hábitos saludables -hacer ejercicio, evitar el tabaco, seguir una alimentación equilibrada y disminuir el estrés-, junto con las medidas farmacológicas cuando la ECV ya está presente, pueden salvar millones de vidas. Uno de los ejemplos más recientes se refleja en los datos de un estudio español publicado en American Journal of Preventive Cardiology, en el que se concluye que un estilo de vida saludable reduce un 35% el riesgo de eventos isquémicos o muerte y un 59% la mortalidad total tras un proceso coronario agudo.


