Un estudio con más de 100.000 jóvenes revela que aquellos de entre 18 a 24 años que habían tenido su primer móvil antes de esa edad eran más propensos a los pensamientos suicidas.
Un estudio global sobre más de 100.000 jóvenes, que publica la revista Journal of Human Development and Capabilities, concluye que poseer un teléfono inteligente antes de los 13 años se asocia con una peor salud mental y bienestar en la edad adulta temprana.


