‘Mindfulness’, una opción emergente para la depresión crónica

La terapia cognitiva basada en ‘mindfulness’ puede ser eficaz para personas con depresión que no han respondido a tratamientos previos.

Si bien  los tratamientos psicológicos y farmacológicos actuales ayudan a muchas personas con depresión, se estima que alrededor de la mitad de los que presentan un trastorno depresivo mayor no remiten tras el tratamiento, y en un 20-30% la enfermedad será recurrente a lo largo de la vida.

Entre los millones de personas en el mundo que han sufrido esa cronificación se encuentra Mary Ryan. Esta médica generalista jubilada y especialista en cuidados paliativos ha sufrido muchos episodios de depresión grave a lo largo de su vida adulta y entró en contacto por primera vez con los servicios de salud mental cuando tenía 17 años. “Para la mayoría de las personas con depresión grave, se trata de algo más que una enfermedad: es una parte recurrente de su historia personal”. Ryan es asesora de pacientes y de un estudio clínico que avala lo que podría ser una nueva opción terapéutica para estos pacientes.

Una nueva opción al final del camino

“Hasta ahora, a menudo se les ha dicho que han llegado al final del camino en cuanto al tratamiento psicológico, que no hay otras opciones para ellos. Los resultados de este ensayo son muy importantes porque le estamos diciendo a este grupo de personas que siguen siendo importantes, que hay algo más que podemos intentar y que puede funcionar para ellos”.

La nueva opción a la que alude es la terapia cognitiva basada en mindfulness (MBCT, por sus siglas en inglés), que ha demostrado en un ensayo clínico publicado en The Lancet Psychiatry su capacidad para reducir los síntomas depresivos en personas que no habían mejorado tras recibir psicoterapia estándar. 

La MBCT combina técnicas de la terapia cognitivo-conductual con el entrenamiento en mindfulness, o atención plena. A diferencia de otros enfoques psicoterapéuticos, se centra en entrenar a las personas para que puedan reconocer mejor los patrones de pensamientos negativos y estresantes, y saber responder ante ellos. Esa mejor adaptación se combina con las pautas que aporta la terapia cognitivo-conductual.

Clara Strauss, profesora de Psicología Clínica en la Universidad de Sussex, y también autora de este estudio, explica que “para las personas vulnerables que sufren depresión, la MBCT resulta especialmente útil por varias razones. Les ayuda a reconocer los pensamientos negativos y autocríticos como pensamientos que son en lugar de como hechos, lo que contribuye a reducir su impacto emocional. Ayuda a aceptar mejor sus experiencias difíciles y a ser más amables consigo mismas. La MBCT también contribuye a evitar quedarse atrapadas en ciclos repetitivos e inútiles de pensamientos negativos”. Strauss es una de las autoras del ensayo que ha demostrado que la MBCT puede funcionar incluso en personas en las que otras formas de terapia conversacional han tenido poco efecto.

En concreto, el estudio evaluó a más de 200 pacientes que, tras finalizar el programa de Talking Therapies del Sistema Nacional de Salud británico (NHS, en inglés) seguían presentando síntomas depresivos. Ese programa constituye el servicio de terapias psicológicas financiado con fondos públicos más amplio y avanzado del mundo; trata a unas 670.000 personas cada año, de las cuales casi la mitad padecen depresión como principal dolencia. Sin embargo, alrededor del 50% de esas personas siguen padeciendo algún grado de depresión cuando finaliza su tratamiento. 

Mejoría a los seis meses

En el ensayo los pacientes que no respondían al programa de terapia psicológica intensiva fueron divididos en dos grupos: uno recibió MBCT en formato grupal y online durante ocho semanas, mientras que el otro continuó con el tratamiento. Seis meses después, los pacientes del grupo MBCT mostraban una mejora significativa en sus síntomas de depresión, así como en su funcionamiento social y laboral.

Según el análisis económico del estudio, el coste por paciente fue inferior a 100 libras esterlinas, lo que convierte a la MBCT en una alternativa sostenible y escalable, incluso desde una perspectiva financiera, lo que la convierte en una prometedora herramienta para los sistemas sanitarios.

Viable y accesible

Precisamente, su coste-efectividad es uno de los puntos fuertes que encuentra en este ensayo María Serra-Blasco, investigadora del Institut Català d’Oncologia y experta en salud digital. “Validar este enfoque en formato online y grupal es un avance importante, ya que mejora considerablemente su escalabilidad: permite ofrecerlo a más personas, con menor coste y sin necesidad de desplazamientos, algo clave para ampliar el acceso a tratamientos psicológicos basados en la evidencia”, afirma en declaraciones a SMC. 

“Además, desde una perspectiva sanitaria, MBCT mostró una buena relación coste-eficacia: no solo fue clínicamente más eficaz, sino que también redujo los costes en salud y servicios sociales, incluso considerando los recursos necesarios para su implementación. Esta evidencia, junto con estudios previos, respalda su inclusión en guías clínicas como tratamiento de segunda o tercera línea”.

“Sabemos que existe una brecha en los servicios para las personas con depresión que no han mejorado con las terapias conversacionales del NHS. Estas personas a menudo no reúnen los requisitos para recibir atención especializada en salud mental, por lo que se quedan sin más opciones. Hemos demostrado que ofrecer MBCT a este grupo puede ser eficaz y rentable, y esperamos que esto conduzca a su implementación generalizada”, afirma el coautor del estudio, el profesor Barney Dunn, de la Universidad de Exeter.

Experiencia en España

Sin sustituir a los tratamientos convencionales, en España también se ha demostrado que MBCT es viable y segura en atención primaria. Un estudio con Matilde Elices, del Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Médicas (IMIM), como primera firmante, así lo concluye tras incluir a 433 personas tratadas con MBTC.

El trabajo, publicado en 2022 en la revista científica Mindfulness, siguiendo el hilo de investigaciones previas sobre la eficacia de la MBCT, llevadas a cabo sobre todo en Reino Unido, se realizó con una amplia muestra de pacientes españoles. “Nuestros resultados respaldan que la MBCT puede aplicarse de forma eficaz y segura en la atención primaria”, concluían los autores. 

“La gravedad de los síntomas depresivos previos al tratamiento se asoció con los resultados. La mayoría de las personas que no presentaban síntomas depresivos al inicio del estudio se mantuvieron en el rango no clínico después del tratamiento, lo que demuestra una recuperación sostenida. Por el contrario, los que pertenecían al grupo grave fueron los que más se beneficiaron de la intervención, como lo sugieren las tasas más altas de mejora fiable”.

 

***Noticia publicada en Diario Médico el 16 de agosto de 2025

Ana Manterias
Ana Manterias
Colabora en el portal desde el ámbito de la comunicación y el marketing, con una visión estratégica orientada al sector de la sanidad y la salud, las enfermedades y la nutrición. Especializada en relaciones institucionales, coordina la línea editorial de todos los autores con un enfoque riguroso y coherente.

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