Los expertos destacan la importancia de un diagnóstico precoz para evitar la progresión de la enfermedad, la apuesta por la investigación y la necesidad de generar estrategias efectivas para el manejo de las recaídas
La estratificación clínica permite el inicio precoz de tratamientos modificadores de la amiloidosis, optimizar el uso de terapias específicas y evitar tratamientos innecesarios en portadores asintomáticos o en fases muy avanzadas
Las amiloidosis son un conjunto de enfermedades heterogéneas y sistémicas en las que muy diversas proteínas pueden transformarse en amiloide, dando lugar a daño orgánico
Granada, 24 de octubre de 2025.- La Jornada conmemorativa del Día Mundial de la Amiloidosis 2025, organizada por la Asociación Española de Amiloidosis (AMILO), reúne a diferentes profesionales sanitarios para conocer las novedades y desafíos en el abordaje terapéutico de la amiloidosis cardíaca; en el marco del XXV Congreso de la Salud Cardiovascular de la Sociedad Española de Cardiología, que se celebra del 23 al 25 de octubre en Granada. A través del simposio, “Amiloidosis cardíaca: diagnóstico y tratamiento desde el enfoque multidisciplinar”, los expertos destacan los avances logrados en el conocimiento de la enfermedad y adelantan un futuro terapéutico caracterizado por la identificación precoz y un abordaje cada vez más personalizado, tanto en el seguimiento como en la elección del tratamiento.
El simposio cuenta con una mesa de expertos, moderada por el Dr. Joan Carles March, profesor de la Escuela Andaluza de Salud Pública y especialista en medicina preventiva y salud pública; y compuesta por la Dra. Esther Clavero Sánchez, especialista en Hematología del Hospital Universitario Virgen de las Nieves, en Granada; la Dra. María Luisa Peña, cardióloga en el Hospital Universitario Virgen del Rocío, en Sevilla; y el Dr. Francisco José Bermúdez, cardiólogo en el Hospital Universitario Virgen de las Nieves. La jornada ha contado con la participación de expertos en hepatología y oftalmología, dado que la retina ocular fabrica el amiloide en AhTTR, además del hígado. Los especialistas han incidido en la necesidad de hacerse chequeos de tensión ocular, ya que una subida puede ocasionar ceguera.
Las amiloidosis son un grupo complejo y heterogéneo de enfermedades multiorgánicas, degenerativas y en algunos casos hereditaria; que también puede ser espontánea y/o localizada. Los dos tipos más frecuentes son la ATTR (transtiretina) y la AL (cadera ligera). Como explica el Dr. Joan Carles March, en el abordaje de este grupo de enfermedades “es muy importante realizar un diagnóstico precoz para evitar el avance de la amiloidosis”. Asimismo, recuerda la necesidad de adaptar el tratamiento según la edad; mientras que incide en la importancia de que “las investigaciones actuales ayuden a ampliar las alternativas de tratamiento”.
La amiloidosis cardíaca por transtirretina (TTR) es una enfermedad infiltrativa que se produce por el depósito de esta proteína, que se sintetiza en el hígado y, en menor medida, en los plexos coroideos (una estructura del cerebro situada en los ventrículos cerebrales) y en la retina. La patología, como explica la Dra. María Luisa Peña, puede deberse a una alteración genética en su forma hereditaria o como consecuencia de un proceso degenerativo asociado a la edad. La cardióloga resalta el abordaje actual de la amiloidosis cardíaca, caracterizado por el conocimiento avanzado de la fisiopatología y la epidemiología de la enfermedad, así como su diagnóstico no invasivo; “lo que ha permitido el desarrollo de tratamientos muy específicos que van dirigidos a reducir la síntesis de la TTR, estabilizarla o eliminar los depósitos ya existentes”, como apunta la facultativa.
Asimismo, destaca que las terapias dirigidas a reducir y estabilizar la síntesis de la TTR ya han demostrado su eficacia en el tratamiento de la enfermedad, mientras que los fármacos que aceleran el aclaramiento de amiloide están todavía en fase de investigación. En lo que respecta el pronóstico, la Dra. Peña incide en su gran variabilidad en función del subtipo de la enfermedad, el estadiaje y la afectación orgánica (fundamentalmente del corazón y del riñón), “si bien los pacientes que se diagnostican más tarde tienen peor pronóstico”, precisa.


