El 28 de diciembre finaliza este programa que nos dejaría sin casi 1.200 médicos de AP. Sanidad quiere ampliarlo más tiempo y a otras especialidades, vía Presupuestos o RD.
Ante la falta de médicos de Familia y pediatras para atención primaria, en diciembre de 2022 se puso en marcha la jubilación activa mejorada, un programa enfocado en AP por el que los médicos que alcanzan la edad de jubilación pueden seguir trabajando si lo desean, a tiempo completo o a media jornada, y compatibilizar su trabajo con el cobro del 75% de la pensión contributiva, en lugar del 50% general. La medida se había aprobado de forma extraordinaria durante la pandemia para todos los sanitarios, pero decayó al finalizar 2022. Cuando el Consejo de Ministros dio luz verde a este “programa piloto”, como lo describió el entonces ministro de Seguridad Social José Luis Escrivá, se modificó la Ley General de la Seguridad Social y se publicó a través de la reforma del Real Decreto-ley 20/2022, de medidas de respuesta a las consecuencias económicas y sociales de la Guerra de Ucrania (que incluía varias medidas como esta de la jubilación activa).
Este programa toca a su fin el 28 de diciembre y existe preocupación entre los profesionales porque al plan de jubilación activa están acogidos más de 1.100 médicos que de repente podrían tener que dejar de ejercer y ¿de dónde sacamos más de mil médicos y pediatras para AP para sustituirlos? “Esas plazas quedarían vacantes porque no hay médicos de relevo. Es un parche, pero un parche que era necesario en ese momento y sigue siéndolo, no solo en AP, también en los hospitales comarcales y en ciertas especialidades se podría dar siempre con dos condiciones: que sea voluntario y que las condiciones físicas y psíquicas del médico lo permitan, pasando por salud laboral”, señala Vicente Matas, coordinador del Centro de Estudios del Sindicato Médico de Granada.
Matas añade que no debe ser algo para siempre “porque no tendría sentido mantener más allá de la edad de jubilación a algunos médicos y tener médicos recién formados con 30 años parados. Es para especialidades deficitarias y cuando se acabe el déficit, suprimirlo; es una cosa excepcional para sortear una situación a la que hemos llegado por la mala planificación de años“.
Este médico jubilado indica que hay una proposición no de ley -PNL- en la Comisión de Sanidad para prolongar este tipo de jubilación y que Sanidad está ya en ello. La PNL presentada por el Partido Popular plantea que los facultativos puedan prorrogar su servicio hasta los 72 años y no solo hasta los 70 años, como fija el Estatuto Marco. De este modo, el colectivo de médicos de Familia y pediatras de AP sería una excepción dentro del conjunto de especialidades -recordemos que es probablemente la especialidad con mayor déficit de especialistas-. El diputado de Sumar Rafael Cofiño señaló en la presentación de esa PNL en abril que la falta de profesionales de AP que pretendía resolver en parte la PNL del PP “es consecuencia de la nefasta política de recursos humanos de las CCAA, que si hubieran hecho su trabajo no estaríamos en este situación” e instó a mejorar las condiciones laborales de estos profesionales para que el primer nivel asistencial sea atractivo.
Médicos, colegios profesionales y sindicatos son conscientes de que es un parche, como decía Matas, pero necesario por ahora mientras se toman más medidas de planificación de recursos humanos y dan fruto las que se han tomado estos últimos años, como aumentar la oferta de plazas MIR (aspecto que debe estudiarse bien para no caer en lo contrario, un superávit de profesionales, como ya indica para 2035 en algunas especialidades el informe de necesidad de médicos especialistas del ministerio, lo que podría llevar a paro médico), además de ver cómo acaba la negociación del Estatuto Marco, que también plantea cambios en las condiciones laborales de los profesionales sanitarios.
Efectivamente como indicaba Matas, Sanidad lleva todo este año trabajando en la jubilación activa, como confirma a este periódico la directora de Ordenación Profesional del ministerio, Celia Gómez. “Le hicimos el planteamiento a Seguridad Social antes del verano con informes solicitando la continuidad de la medida y el planteamiento de que pudiera ser ampliable a otras especialidades, fundamentalmente centrándolo en los puestos de difícil cobertura, dado que casi todas las CCAA tienen determinado dónde tienen ese déficit que también pudieran cubrir esa situación”.
Gómez admite que es un “intermedio” porque hay que tener nuevos especialistas, “pero en el mientras tanto está solucionando mucho y es algo que comparte Seguridad Social. De hecho, en el anteproyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado se ha incorporado la continuidad [de esta medida]”. La directora de Ordenación Profesional subraya que en caso de que no prosperen los Presupuestos, “se buscaría otra vía con un Real Decreto, igual que se hizo en su momento”.
“Nuestro planteamiento es que se mantenga la prórroga y hemos planteado llegar a cinco años más porque a partir de 2030, según los informes que tenemos, empezamos a llegar a un punto en el que podríamos estar cercanos al equilibrio [ni déficit ni superávit de profesionales] y no nos parece dejarlo en tres años, siendo un proyecto piloto que ha tenido éxito porque hay casi 1.200 profesionales que se han acogido. Es el planteamiento que hemos hecho y que tiene el consenso, otra cosa es estas inestabilidades que nos hacen estar con el corazón en un puño para poder sacar adelante las medidas, aunque en esta parece que hay consenso total porque en el propio Congreso de los Diputados se aprobó una moción aprobando la medida”, remata la directora de Ordenación Profesional.








