Reto en cáncer de colon: «Diagnosticar antes, aumentar la participación en cribado y personalizar tratamientos»

El cribado poblacional, la medicina de precisión y los avances en radioterapia están cambiando el abordaje de este tumor, aunque persisten retos como el aumento en jóvenes y la baja participación en los programas de detección

El cáncer colorrectal se mantiene como el tumor más frecuente en España, con más de 44.500 casos estimados en 2025, y continúa siendo una de las principales causas de muerte oncológica en el país. Sin embargo, los avances en cribado, diagnóstico y tratamiento están cambiando el curso de la enfermedad, abriendo una ventana de optimismo tanto para profesionales como para pacientes.

Así lo explica Sigfredo Elías Romero Zoghbi, coordinador del Grupo de Tumores Digestivos de la Sociedad Española de Oncología Radioterápica (SEOR), en una entrevista con Gaceta Médica, quien subraya el enorme impacto sanitario de esta patología. «El cáncer colorrectal es el cáncer más frecuente en España y sigue siendo el segundo con mayor mortalidad, con más de 15.000 fallecimientos anuales», señala.

Este elevado número de casos responde, en gran medida, al envejecimiento de la población. «La edad es el principal factor de riesgo, y cerca del 70% de los casos se diagnostican en mayores de 65 años», explica el especialista. No obstante, también influyen factores modificables como la obesidad, el sedentarismo, el consumo de alcohol y tabaco o una dieta poco saludable. «Sabemos que la actividad física protege frente al cáncer de colon, mientras que la carne procesada, el alcohol o la obesidad aumentan el riesgo», añade.

Más diagnósticos, pero también mejores resultados

El incremento de casos de cáncer de colon también tiene una lectura positiva: hoy se diagnostica mejor y antes. El despliegue del cribado poblacional y el mayor acceso a pruebas como la colonoscopia han permitido detectar lesiones precancerosas y tumores en fases iniciales.

«Hoy el cáncer colorrectal se aborda antes y mejor», afirma el experto. «El cribado permite detectar pólipos avanzados y tumores en fases iniciales, cuando las posibilidades de curación son mucho mayores».

A esto se suma una evolución significativa en el tratamiento. El abordaje actual es cada vez más multidisciplinar y personalizado, especialmente en el cáncer de recto. «Han sido clave la mejora del estadiaje con resonancia magnética, la radioterapia moderna y la incorporación de la terapia neoadyuvante total en pacientes seleccionados», destaca.

Además, en determinados casos, se han abierto nuevas estrategias terapéuticas. «Hoy incluso podemos plantear estrategias de ‘watch and wait‘ en pacientes con respuesta completa, evitando cirugía en algunos casos», apunta.

Uno de los grandes avances de la última década ha sido la incorporación de la medicina de precisión, especialmente en enfermedad metastásica. «Actualmente es obligatorio estudiar biomarcadores como RAS, BRAF o MSI/dMMR desde el diagnóstico metastásico, lo que permite seleccionar terapias dirigidas o inmunoterapia en subgrupos concretos», explica Romero Zoghbi.

Este enfoque ha mejorado los resultados incluso en fases avanzadas. «Hemos pasado a un modelo más personalizado y eficaz, con mejores resultados incluso en enfermedad metastásica», resume.

Preocupación por el aumento en jóvenes

Uno de los aspectos que más inquieta a la comunidad científica es el aumento de casos en menores de 50 años, una tendencia observada a nivel internacional.

«Existe un cambio real a nivel global, con aumento de incidencia en adultos jóvenes, aunque en España el fenómeno es más tardío y menos intenso», matiza el especialista.

Las causas no están del todo claras, pero apuntan a cambios en el estilo de vida. «La hipótesis más aceptada es una combinación de dieta occidental, obesidad, sedentarismo, alteraciones del microbioma y factores metabólicos», explica, a lo que se suma un posible efecto generacional relacionado con exposiciones tempranas.

En este sentido, el cribado poblacional de cáncer de colon se ha consolidado como una de las herramientas más eficaces para reducir tanto la incidencia como la mortalidad del cáncer colorrectal. «El programa español es un éxito de salud pública, está implantado en todas las comunidades autónomas y permite detectar cáncer antes y extirpar lesiones precursoras», afirmó.

Sin embargo, todavía existen retos importantes. «Hay margen de mejora en la participación, que es clave para que el impacto del cribado sea real», advierte. Actualmente, el programa se dirige a la población entre 50 y 69 años, aunque algunas comunidades ya están ampliando el rango hasta los 74.

Diagnóstico precoz: la clave de la supervivencia

El estadio en el momento del diagnóstico sigue siendo el factor pronóstico más determinante. «La supervivencia a cinco años puede alcanzar el 95%-100% en tumores localizados tratados con cirugía, mientras que cae significativamente en enfermedad diseminada», señala el experto. Por ello, insiste en la importancia de detectar la enfermedad en fases iniciales: «Diagnosticar antes cambia radicalmente el pronóstico».

No obstante, más allá del cribado, los hábitos de vida juegan un papel fundamental en la prevención. «Mantener un peso saludable, hacer ejercicio, no fumar, limitar el alcohol y seguir una dieta rica en fibra y baja en carne procesada son medidas clave», indica Romero Zoghbi. El mensaje es claro: una parte importante del riesgo es evitable.

Retos pendientes

A pesar de los avances, el cáncer colorrectal sigue planteando importantes desafíos. Entre ellos, mejorar la participación en el cribado, avanzar en la personalización del tratamiento y optimizar el manejo de pacientes jóvenes y con enfermedad avanzada.

«El principal reto es triple: diagnosticar antes, aumentar la participación en el cribado y seguir personalizando mejor el tratamiento», afirma.

El especialista recuerda que una proporción significativa de pacientes presenta metástasis, ya sea al diagnóstico o durante la evolución de la enfermedad. «El reto no es solo tener más tratamientos, sino identificar mejor qué pacientes se benefician de cada estrategia», subraya.

En cáncer de recto, además, el objetivo es doble: curar más y con menos secuelas. «Debemos reducir la recaída a distancia y, al mismo tiempo, preservar el órgano y la calidad de vida cuando sea posible», concluye.

 

Ana Manterias
Ana Manterias
Colabora en el portal desde el ámbito de la comunicación y el marketing, con una visión estratégica orientada al sector de la sanidad y la salud, las enfermedades y la nutrición. Especializada en relaciones institucionales, coordina la línea editorial de todos los autores con un enfoque riguroso y coherente.

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