Una alimentación adecuada no es garantía de tener una buena salud pero ayuda, y mucho. La dieta, entre otros aspectos, tiene un gran impacto en la salud cardiovascular: la evidencia científica más reciente señala que una dieta pobre en frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, frutos secos y pescado, y rica en carnes procesadas, azúcares añadidos y sal es uno de los principales factores de riesgo de enfermedad cardiovascular, mientras que, dentro de los múltiples beneficios de la dieta mediterránea, cada vez hay más pruebas de que desempeña un papel decisivo en la prevención de las patologías cardiovasculares, el envejecimiento prematuro y el deterioro cognitivo. Una muestra de ello es CORDIOPREV, un ensayo clínico realizado en el Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba y cuyos resultados más recientes se han publicado en la revista European Journal of Internal Medicine.
CORDIOPREV en números
El estudio CORDIOPREV, publicado originalmente en la revista The Lancet, fue un ensayo clínico aleatorizado en el que participaron 1.002 personas (827 hombres, un 82,53 %) con enfermedad coronaria establecida, de 20 a 75 años (edad media 59,5 años), seguidas durante siete años y que fueron asignadas a una de las intervenciones dietéticas siguientes: 502 a una dieta mediterránea rica en aceite de oliva virgen extra y 500 a una dieta baja en grasa, “también saludable, como exigía el planteamiento ético, no sería aceptable haberles suministrado una dieta pobre. El objetivo principal era comparar entre ambos grupos la aparición de un evento cardiovascular compuesto: infarto de miocardio, revascularización, ictus isquémico, enfermedad arterial periférica o muerte cardiovascular”, explicó a modo de introducción para Univadis España el Dr. Pablo Pérez Martínez, Vicepresidente 2º de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI), director Científico del Instituto Maimónides de Investigación Biomédica de Córdoba (IMIBIC), catedrático de Medicina de la Universidad de Córdoba y especialista de Medicina Interna del Hospital Universitario Reina Sofía de la misma ciudad.
El objetivo principal ocurrió en 198 participantes: 87 en el grupo de dieta mediterránea y 111 en el grupo de dieta baja en grasas. Estos efectos fueron más evidentes en los hombres, con eventos primarios en 67 (16,2 %) de 414 en el grupo de dieta mediterránea frente a 94 (22,8 %) de 413 en el grupo de dieta baja en grasas, mientras que en el caso mujeres no se encontraron diferencias entre los grupos. Esto indica que “la dieta mediterránea redujo de forma significativa la recurrencia de eventos cardiovasculares mayores, por lo que se considera una estrategia especialmente útil en prevención secundaria”, explicó el Dr. Pérez Martínez.
Beneficios en la prevención secundaria
CORDIOPREV también demostró que la dieta mediterránea es superior a la dieta baja en grasa en prevención secundaria cardiovascular. Los resultados apuntan a que que este patrón alimentario puede reducir la progresión de la aterosclerosis, mejorar la función del endotelio y modular mecanismos inflamatorios clave implicados en la formación y ruptura de la placa arterial, como la actividad de los neutrófilos. Estas evidencias han sido incorporadas en guías clínicas europeas, reforzando la recomendación de adoptar un patrón de alimentación mediterráneo en pacientes con alto riesgo cardiovascular.
Contribución de CORDIOPREV
La principal novedad del estudio CORDIOPREV es que se “llevó a cabo en pacientes con enfermedad coronaria establecida, lo que permitió evaluar el papel de la dieta mediterránea en prevención secundaria. Además, destacó por su prolongado seguimiento, por la comparación directa con una dieta baja en grasa, también considerada saludable, como exigía un planteamiento éticamente adecuado, y por utilizar la incidencia de eventos cardiovasculares mayores como desenlace principal”, explicó el portavoz de la Sociedad Española de Medicina Interna.
Los resultados obtenidos fueron acordes con la hipótesis de partida, “ya que el estudio se diseñó para comprobar si una dieta mediterránea rica en aceite de oliva podía mejorar la evolución clínica frente a una dieta baja en grasa en pacientes con enfermedad coronaria establecida. Lo más llamativo fue que la superioridad de la dieta mediterránea se observara frente a otra pauta también saludable, y además en un contexto especialmente exigente: pacientes con enfermedad coronaria ya establecida y con un seguimiento muy prolongado de siete años. Es decir, no se comparó con una dieta claramente inadecuada, sino con una intervención dietética recomendada, lo que hace que el beneficio observado tenga aún más relevancia clínica”, continuó el director del Instituto Maimónides de Investigación Biomédica de Córdoba.
Transferencia del conocimiento a la sociedad
Uno de los principales retos a la hora afrontar la prevención de las enfermedades cardiovasculares y sus consecuencias es que, pese a décadas de evidencia científica, estos avances no se han traducido en cambios significativos a nivel poblacional. La mayoría de las personas sigue basando sus decisiones alimentarias en la conveniencia, el sabor o el hábito, situando la salud en un segundo plano.
Para abordar esta problemática, “pusimos en marcha desde el IMIBIC, el Hospital Reina Sofía y los servicios sociales comunitarios de barrios desfavorecidos el programa E-DUCASS, que consistió en una intervención educativa de 24 meses con voluntarios dirigida a familias vulnerables de Córdoba en riesgo de inseguridad alimentaria. Tras una formación inicial presencial, los voluntarios se aleatorizaron a dos modelos de intervención de refuerzo, uno presencial y otro digital, con el fin de evaluar si una estrategia digital podía ser más eficaz que la intervención tradicional para mejorar la salud cardiovascular”, detalló el Dr. Pérez Martínez.
Su alcance se reforzó mediante talleres de bajo coste, materiales adaptados y herramientas accesibles como YouTube, WhatsApp y mensajes de texto, además de menús saludables, económicos y basados en alimentos locales y de temporada. Este programa se puso en marcha hace cuatro años y “actualmente estamos finalizando el análisis de sus resultados principales, pero los primeros resultados preliminares indican que la intervención digital logra mejorar la salud cardiovascular de forma más eficaz que los métodos tradicionales, especialmente en poblaciones vulnerables”, continuó el facultativo internista.
El siguiente paso será extender la intervención a nuevos contextos y evaluar su impacto en poblaciones más diversas. Para tal fin, se llevarán a cabo los programas E2-DUCASS y E-DUCASS Advance.
En el caso de E2-DUCASS, proyecto financiado por ERA4Health y por la Consejería de Sanidad de Andalucía, se analizará la aplicabilidad del modelo en poblaciones vulnerables europeas, como Portugal, y no europeas, como Taiwán. Por su parte, E-DUCASS Advance, financiado por el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), se centrará en estudiar si la eficacia de la intervención varía según el nivel socioeconómico, comparando poblaciones de nivel socioeconómico alto frente a medio-bajo, y si ello se traduce en diferencias en la mejoría de la salud cardiovascular.
La principal aportación de ambos proyectos con respecto a E-DUCASS será, por tanto, “comprobar la aplicabilidad, escalabilidad y utilidad del modelo en contextos sociales, económicos y geográficos más amplios y diversos. Además, ambos proyectos ya están en marcha: E2-DUCASS se encuentra actualmente en fase de intervención, mientras que E-DUCASS Advance está en fase de reclutamiento de voluntarios”, concluyó el Dr. Pérez Martínez.
El Dr. Pérez Martínez declaró no tener ningún conflicto de interés.
Referencias
Ros E, Pérez-Martínez P, Estruch R, et al. Recommendations of the Spanish Arteriosclerosis Society: The diet in cardiovascular prevention – 2024 Update. Clin Investig Arterioscler. Feb 2025; 37(1):100741. doi: 10.1016/j.arteri.2024.10.001.
Delgado-Lista J, Alcala-Diaz JF, Torres-Peña JD, et al; CORDIOPREV Investigators. Incidence of major adverse cardiovascular events decreases with greater adherence to both Mediterranean and low-fat dietary patterns in secondary prevention patients: a randomized controlled trial. Eur J Intern Med. Jan 2026:106733. doi: 10.1016/j.ejim.2026.106733.
Delgado-Lista J, Alcala-Diaz JF, Torres-Peña JD, et al; CORDIOPREV Investigators. Long-term secondary prevention of cardiovascular disease with a Mediterranean diet and a low-fat diet (CORDIOPREV): a randomised controlled trial. Lancet May 2022; 399(10338):1876-1885. doi: 10.1016/S0140-6736(22)00122-2.
FUENTE: Univadis


