La semFYC alerta del avance del vapeo entre adolescentes mientras crece el respaldo social a ampliar los espacios sin humo

·      El 75,7% de la población encuestada apoya ampliar los espacios sin humo y más de siete de cada diez personas respaldan reforzar las campañas de prevención frente al tabaquismo

·      El 11,9% de los adolescentes de entre 14 y 18 años consume cigarrillos electrónicos, una cifra muy superior a la media global

·      El 84% considera que los nuevos productos de nicotina se consumen porque existe una falsa percepción de que son menos perjudiciales

25 de mayo de 2026. Coincidiendo con el inicio de la Semana Sin Humo, la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (semFYC) presenta los resultados de la encuesta anual sobre tabaquismo y consumo de nuevos productos de nicotina, una iniciativa consolidada como uno de los principales instrumentos de análisis social sobre hábitos de consumo, percepción de riesgo y apoyo ciudadano a las medidas de prevención y control del tabaquismo, que este año ha contado con la participación de 9.375 personas.

 

La encuesta de esta edición, realizada entre marzo y abril mediante un cuestionario online anónimo, vuelve a reflejar una realidad de claros contrastes: mientras la ciudadanía muestra un apoyo creciente a ampliar las políticas de protección frente al humo y la nicotina, persiste una elevada normalización entre adolescentes y jóvenes del vapeo y otros dispositivos de liberación de nicotina percibidos erróneamente como menos perjudiciales. Para la semFYC, esta tendencia obliga a reforzar las estrategias de prevención, regulación y educación sanitaria, especialmente dirigidas a población joven.

Una prevalencia de consumo todavía elevada

En términos globales, el 54,6% de las personas participantes se declara no fumadora, el 33,5% exfumadora y el 12% fumadora. Del total de personas encuestadas—que incluye tanto fumadores, como exfumadores o no fumadores— un 7,8% del total consume cigarrillos convencionales, el tabaco de liar lo consume un 3,5% del total de encuestado, el cigarrillo electrónico llega al 1,5% de la población y los dispositivos de tabaco calentado al 0,6%. Luego, si nos centramos solamente entre las personas fumadoras, el cigarrillo convencional continúa siendo la principal forma de consumo con un 65,4%, seguido del tabaco de liar (29,4%), el cigarrillo electrónico (12,9%) y los dispositivos de tabaco calentado (4,7%).

Los resultados también muestran diferencias moderadas según sexo. El porcentaje de hombres fumadores alcanza el 13,5%, frente al 11,4% de mujeres fumadoras. En cambio, el porcentaje de mujeres no fumadoras continúa siendo superior al de hombres.

Aunque la prevalencia global de tabaquismo se mantiene por debajo de registros históricos, desde la semFYC se recuerda que el tabaco continúa siendo uno de los principales problemas de salud pública y una de las primeras causas evitables de enfermedad y muerte prematura.

Cada año fallecen en España alrededor de 50.000 personas por causas relacionadas con el tabaquismo, asociado a enfermedades cardiovasculares, respiratorias, oncológicas y metabólicas.

El vapeo continúa concentrándose en adolescentes y jóvenes

 Uno de los principales focos de preocupación vuelve a situarse en la adolescencia y la juventud. Según los resultados de la encuesta, el 13,2% de las personas de entre 14 y 18 años fuma actualmente. Dentro de este grupo, el 11,9% consume cigarrillos electrónicos; el 3,8%, cigarrillos convencionales; y el 1,9%, cachimba.

En el grupo de 19 a 24 años, la prevalencia total de consumo asciende al 24,8%, prácticamente una de cada cuatro personas jóvenes. En esta franja destacan el cigarrillo convencional y el tabaco de liar, aunque el uso de vapeadores continúa teniendo una presencia significativa.

La encuesta confirma además que el consumo dual continúa muy presente entre población joven, es decir, la utilización simultánea de cigarrillos convencionales y dispositivos electrónicos. Esta tendencia refuerza la preocupación de las organizaciones científicas sobre el papel de los vapeadores como puerta de entrada a la adicción a la nicotina y no como herramienta de abandono del tabaco.

En este sentido, la semFYC insiste en que los nuevos dispositivos de nicotina no son inocuos y alerta sobre la creciente desensibilización frente a sus riesgos sanitarios y ambientales, especialmente entre menores y adolescentes.

Moda, sabores y percepción de bajo riesgo

El 78,0% considera que los cigarrillos tradicionales son los más perjudiciales para la salud. También se perciben como muy dañinos el cigarrillo electrónico (69,6%) y los dispositivos de tabaco calentado (60,5%).

Sin embargo, persiste una zona de menor claridad respecto a productos como cachimbas y bolsas de nicotina: casi la mitad de la muestra no los identifica como claramente dañinos o no sabe situarlos con precisión. Esto supone que existe una importante de desinformación o banalización de estos productos.

La encuesta profundiza este año en los factores que favorecen el consumo de vapeadores y nuevos productos relacionados con la nicotina. El 66,6% de las personas encuestadas considera que la moda es uno de los principales motivos de uso de estos dispositivos; el 56,7% señala los sabores atractivos; el 45,9% cree que influyen las menores restricciones sociales; y el 43,1% apunta al diseño y la estética de los productos.

Entre adolescentes de 14 a 18 años, el 79,2% identifica los sabores atractivos como un elemento clave para favorecer el consumo; el 64,5% menciona la moda; y el 57,9%, la presión social. Además, más de la mitad considera que estos productos se perciben como menos perjudiciales que el tabaco convencional.

Precisamente, uno de los datos más relevantes de esta edición es que el 84% de las personas participantes cree que los nuevos productos de nicotina se consumen porque existe una falsa percepción de que son menos dañinos para la salud. La percepción de riesgo continúa siendo inferior en comparación con el cigarrillo convencional: mientras el 78% identifica claramente el tabaco convencional como perjudicial, el porcentaje desciende en el caso de los cigarrillos electrónicos y otros dispositivos.

Desde la semFYC se recuerda que la evidencia científica disponible ya relaciona estos productos con riesgos cardiovasculares, respiratorios y de adicción temprana a la nicotina, además de impactos medioambientales derivados de sus residuos y componentes electrónicos.

Los fumadores quieren dejarlo

 El 72% de los fumadores ha hecho algún intento para dejarlo, pero más de la mitad (51,7%) sin ningún tipo de ayuda lo que llevó a un aumento de las recaídas. Solo el 17,6% utilizó tratamiento farmacológico. Por eso insistimos en la necesidad de reforzar el apoyo sanitario: atención en centros de salud, unidades especializadas y el acceso a tratamientos farmacológicos financiados, que demuestran aumentar significativamente las tasas de éxito.”

Crece el consenso social para ampliar los espacios sin humo

Frente a este contexto, la encuesta también refleja un importante respaldo ciudadano a reforzar las medidas regulatorias y preventivas. El 75,7% de las personas participantes apoya ampliar los espacios sin humo; el 72,1% considera necesario incrementar las campañas de prevención; y el 66,1% respalda una regulación más estricta de los puntos de venta de cigarrillos electrónicos.

Asimismo, el 67,5% apoya restringir el acceso a estos productos por edad y el 60,4% considera necesario regular la publicidad en redes sociales.

La encuesta confirma también una diferencia clara entre fumadores y no fumadores respecto al apoyo a las medidas de control del tabaquismo. Entre las personas no fumadoras, el respaldo a ampliar los espacios sin humo alcanza el 82,3 %, mientras que entre fumadores desciende al 45%.

Para la semFYC, estos resultados muestran que la ciudadanía mantiene una elevada sensibilidad hacia la protección frente al humo ambiental y la necesidad de reducir la normalización social del consumo.

Una campaña con 26 años de trayectoria

La semFYC organiza desde hace 26 años la Semana Sin Humo coincidiendo con la semana previa al Día Mundial Sin Tabaco, que se celebra el 31 de mayo.

La iniciativa está impulsada por el Grupo de Abordaje al Tabaquismo (GAT-semFYC) y el Programa de Actividades Preventivas y de Promoción de la Salud (PAPPS), y tiene como objetivo sensibilizar a la población sobre los riesgos asociados al consumo de tabaco y nicotina, promover medidas eficaces de prevención y apoyar el abandono del consumo desde Atención Primaria.

La campaña de este año se desarrolla bajo el lema “Inhala Vida”, poniendo el foco en la protección de adolescentes y jóvenes frente a los nuevos productos de nicotina y en la necesidad de avanzar hacia una generación libre de tabaco y vapeo.

 
SOCIEDAD ESPAÑOLA DE MEDICINA FAMILIAR Y COMUNITARIA (semFYC)

La semFYC es la federación de las 17 Sociedades de Medicina Familiar y Comunitaria de España y agrupa a más de 22.000 médicos y médicas de familia. Su misión es mejorar la atención a la salud de las personas desde la Atención Primaria, promoviendo una asistencia cercana, integral y comunitaria.

Xavi Mascarell
Xavi Mascarell
Colaborador habitual, de profesión sanitario, su interés se centra en las especialidades médicas, las asociaciones profesonales del sector y la actividad hospitalaria. Ha seguido de cerca avances en epidemiología, vacunas y prevención de la salud.

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